El viernes de Franco Colapinto en Austin tuvo un objetivo definido: preparar el auto para el domingo. La penalización de diez posiciones por el cambio de la unidad de control electrónico llevó al argentino y a Alpine a concentrar el trabajo en las tandas largas, con más combustible y sin buscar un tiempo de clasificación.
Colapinto apunta al domingo en Austin: “Hay mucho por mejorar y por entender”
Franco explicó que no realizó simulaciones de clasificación y dedicó los entrenamientos a preparar la carrera. Con diez puestos de penalización por cumplir, busca mejorar el comportamiento de un Alpine que sufre los baches del Circuito de las Américas

Después de terminar 17° en la primera práctica y 15° en la segunda, Franco explicó el programa que siguió durante la jornada. Las posiciones, en su caso, deben leerse teniendo en cuenta esa preparación.

“No hice ninguna simulación de quali”, señaló. “Es prácticamente lo mismo que hicimos en Malasia: dar vueltas con más nafta e intentar enfocarnos en el balance para la carrera”.
La intención es llegar al Gran Premio con un auto que le permita sostener el ritmo y recuperar posiciones. Sin embargo, el primer día también dejó dificultades que deberán trabajar antes de volver a pista.
Un auto rígido en una pista con muchos baches
Colapinto identificó uno de los principales obstáculos del fin de semana: la combinación entre las características del Alpine y las irregularidades del asfalto texano.
“Es un auto duro y rígido”, describió. En una pista “muy, muy bacheada”, esa condición le complica la conducción y limita las respuestas que puede encontrar desde la puesta a punto.

No se trata solamente de completar una vuelta rápida. El trabajo también consiste en conseguir un comportamiento que le permita afrontar la carrera con mayor confianza, especialmente cuando deberá avanzar entre otros autos.
“Ojalá que ayude”, expresó sobre la decisión de concentrarse en las tandas con más combustible. Por lo pronto, su balance dejó claro que todavía no está conforme con lo encontrado.
“Está siendo difícil, pero bueno, intentaremos dar un salto para mañana”, sostuvo.
Rendimiento por encontrar
Más allá de las dificultades, Franco considera que existe margen para mejorar. El desafío será interpretar lo que ocurrió durante los entrenamientos y transformar esa información en cambios que funcionen sobre la pista.

“Creo que hay mucho por mejorar y por entender, o por lo menos bastante performance para encontrar en el auto, por la cantidad de baches que hay”, analizó.
El Circuito de las Américas presenta esa doble exigencia: las curvas rápidas lo hacen atractivo para manejar, pero también obligan a encontrar un equilibrio con las necesidades que impone un asfalto irregular. Colapinto lo definió como una pista “un poco atípica”, en la que todavía busca sentirse más cómodo con el Alpine.
El sábado tendrá una nueva sesión de entrenamientos antes de la clasificación. Aunque la sanción condicionará su lugar en la grilla de partida, mejorar el auto sigue siendo una necesidad para ambas jornadas.
“Habrá que entender cómo mejorar y dar un salto para mañana”, insistió. Ese será el siguiente paso de un fin de semana que, para Franco, comenzó con la mirada puesta en el domingo.








