Hay imágenes que no necesitan demasiadas explicaciones. La multitud reunida alrededor de Franco Colapinto en Buenos Aires fue una de ellas. Miles de personas ocuparon las calles para ver pasar durante apenas unos segundos a un auto de Fórmula 1 y dejaron una postal difícil de ignorar para quienes deciden el futuro de la categoría.
De las imágenes de Franco a una fecha posible: la F1 argentina apunta a 2029 o 2030
Argentina busca regresar al calendario de la Fórmula 1 para 2029 o 2030, con el autódromo de Buenos Aires como posible sede, sujeto a mejoras y negociaciones.

Con esas fotografías comenzó la rueda de prensa del Congreso Americano de la FIA. El Litoral abrió las preguntas recordándole a César Carman, presidente del Automóvil Club Argentino, que el último encuentro había sido precisamente durante aquella presentación de Colapinto. Carman contó entonces que las imágenes ya habían llegado a manos de Mohammed Ben Sulayem e invitó a preguntarle al presidente de la FIA qué había visto en ellas.
“Las imágenes cuentan una historia, no son solamente un mensaje”, respondió el dirigente.
Fue mucho más que una frase amable. Ben Sulayem sostuvo que nadie puede visitar la Argentina sin advertir su relación con el automovilismo. Habló de pasión, de historia y de un público capaz de convertir una exhibición en un acontecimiento popular. A partir de aquella respuesta comenzó a recorrer los dos grandes deseos del país: recuperar el Rally Mundial y volver a tener una fecha de Fórmula 1.

La pasión abre puertas, pero por sí sola no alcanza para atravesarlas. Esa fue la otra parte de su mensaje.
Una fecha posible, pero no inmediata
Sobre el final de la conferencia llegó la pregunta concreta: ¿es más realista pensar en 2029 o 2030 para el regreso de la Fórmula 1?
“Sí”, contestó Ben Sulayem.
“Siendo realista, sí. Obviamente, tiene que estar el circuito listo. La idea es desarrollar el evento que mejor encaje con el circuito, con lo cual 2029 o 2030 es realista. Nos vamos a ver en ese momento y lo vamos a disfrutar”, afirmó.
La respuesta le puso un horizonte al sueño, pero también alejó la ilusión de un regreso inmediato en 2027. El presidente de la FIA explicó que el calendario de la Fórmula 1 tiene 24 competencias y prácticamente no ofrece lugares disponibles. Llevarlo a 25 fechas sería, según sus propias palabras, “extremadamente difícil”.
En ese escenario, para que ingrese una nueva carrera probablemente otra deberá abandonar su lugar. Y la Argentina no es el único país que pretende sumarse: existen otros mercados, con fuertes inversiones y proyectos en marcha, que también buscan un espacio.
Por eso, la recuperación del Gran Premio no dependerá solamente de la remodelación del autódromo Oscar y Juan Gálvez. Será necesario construir una propuesta deportiva, económica y comercial capaz de convencer a quienes administran la categoría.
“Es un tema de calendario y de un plan de negocios por un mínimo de cinco años”, explicó Ben Sulayem.
El Gálvez envió una señal
Durante su paso por Buenos Aires, el titular de la FIA recorrió el autódromo porteño y observó las obras que se realizan para recibir nuevamente al MotoGP. También destacó que el nuevo trazado haya sido diseñado por Hermann Tilke, responsable de numerosos circuitos utilizados por la Fórmula 1.

“Vi el circuito y hay muchas inversiones que se están haciendo. Sé que habrá MotoGP el próximo año y que el diseño es de Tilke. Eso nos envía el mensaje de que se están tomando el proyecto en serio”, señaló.
La reconstrucción del Gálvez es una pieza indispensable, pero no la única. El circuito deberá completar las obras y atravesar el proceso necesario para aspirar a la homologación Grado 1 de la FIA. Después llegará una negociación todavía más compleja: el acuerdo con la Formula One Management, que maneja los derechos comerciales y define el calendario de la categoría.
El apoyo de Ben Sulayem tiene un peso institucional importante, pero no significa que el regreso esté confirmado. El propio presidente de la FIA fue cuidadoso para no generar una expectativa que luego pueda convertirse en desilusión.
“Estoy con ustedes y lo digo en serio. Tenemos un plan juntos. El futuro parece brillante para el automovilismo en Argentina y realmente quiero que esto suceda”, aseguró.
No volver de cualquier manera
Durante la conferencia también surgió la posibilidad de que la Argentina pudiera aprovechar la caída de alguna carrera por conflictos internacionales. Ben Sulayem rechazó esa alternativa como base de un proyecto.

“Argentina merece organizar este evento por sus propios méritos, no porque alguien no pueda hacerlo. Merece tenerlo de una manera sólida, sostenible y a largo plazo”, afirmó.
Allí estuvo quizás su definición más importante. La intención no es recuperar la Fórmula 1 durante una temporada ni ocupar de manera circunstancial el lugar que deje otro país. La propuesta deberá tener continuidad y demostrar que puede sostenerse más allá de una urgencia del calendario.
“Estoy impulsando que Argentina pueda organizar este evento desde el comienzo hasta el final y no solo temporalmente. Eso no funciona”, agregó.
César Carman confirmó que el ACA trabaja junto con la FIA para recuperar las grandes competencias internacionales que alguna vez tuvo el país. El Rally Mundial aparece como el objetivo más cercano. La Fórmula 1, en cambio, necesitará más tiempo, negociaciones y una estructura económica a largo plazo.
La Argentina ya tiene algo que no se compra ni se construye: un público que todavía siente a la Fórmula 1 como propia. Las imágenes de Franco Colapinto en Buenos Aires se lo mostraron a Ben Sulayem antes de que comenzaran las preguntas.
Ahora queda transformar esa pasión en un proyecto posible. El primer horizonte marcado por el presidente de la FIA es 2029 o 2030. No es una promesa ni una confirmación. Pero tampoco es solamente un sueño.








