Steve Nielsen encontró una señal alentadora en las 91 vueltas que Alpine completó este jueves en Bakú. Después de una primera práctica difícil, Pierre Gasly y Franco Colapinto pudieron encadenar giros más limpios en la FP2 y terminaron séptimo y 11º, respectivamente. Para el responsable del equipo, esa segunda sesión mostró mejor el ritmo del auto.
Nielsen quiere a los dos Alpine en la Q3: qué le falta a Colapinto en Bakú
Steve Nielsen marcó el objetivo de Alpine en Bakú: que sus dos pilotos peleen por la Q3. Colapinto quedó 11º y reconoció que aún busca confianza en el auto; Gasly terminó séptimo y cerró el jueves con mejores sensaciones.

“Cuantas más vueltas das en una pista de estas características, más aprendés”, explicó Nielsen. El agarre aumenta a medida que los autos giran y, al mismo tiempo, los pilotos ganan confianza. En Bakú, donde los muros están cerca y las frenadas exigen precisión, ambas cosas pueden cambiar mucho el resultado de una vuelta.

Nielsen considera que Alpine todavía tiene rendimiento por encontrar. Su objetivo para el viernes es claro: que Gasly y Colapinto peleen por ingresar a la Q3 y queden en condiciones de disputar puntos en la carrera del sábado. La pregunta es cuánto podrá mejorar cada uno desde el lugar en el que terminó el jueves.
Colapinto avanzó del 18º puesto en la FP1 al 11º en la FP2, con un mejor tiempo de 1m45s479. Completó 46 vueltas entre ambas sesiones y reconoció que el auto mejoró, pero no ocultó lo que le falta. “Dimos un pasito con el auto, pero falta y no me siento muy cómodo”, señaló.

El argentino ubicó la dificultad en los frenajes y las entradas a las curvas. Dijo que no está siendo tan consistente como en otras carreras y que trabajará con el equipo para entender por qué. Cuando le preguntaron si la Q3 era el objetivo, respondió que sí. Antes deberá encontrar una confianza que todavía no apareció del todo en sus vueltas.
Gasly llegó a la misma segunda práctica con sensaciones más firmes. Marcó 1m44s843, terminó séptimo y contó que pudo exigirle un poco más al auto con cada giro. Aun así, fue prudente: recordó que en Bakú nunca se está completamente cómodo y señaló que algunos rivales llevaron mejoras que podrían permitirles avanzar durante el fin de semana.

La diferencia entre los dos Alpine fue de 0s636 en la FP2. Gasly encontró antes el equilibrio para acercarse al límite; Colapinto todavía está trabajando para repetir sus referencias con confianza.
La última práctica será importante para comprobar si Franco puede convertir la mejora del jueves en una vuelta capaz de llevarlo a esa Q3 que Nielsen espera de ambos.








