Los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 empiezan a dejar un legado que trasciende los resultados deportivos y las nuevas obras de infraestructura. Una de las disciplinas que experimentó con mayor fuerza ese fenómeno fue el handball, que durante las competencias de La Garra y Los Gladiadores convocó a una multitud y despertó un renovado interés entre chicos, jóvenes y adultos.
Del estadio lleno a los clubes: el desafío que dejan los Juegos para el handball santafesino
Las tribunas repletas para ver a La Garra y Los Gladiadores tuvieron un impacto inmediato en la disciplina. Desde I.L. Peretz aseguran que crecieron las consultas para comenzar a practicar handball y destacan las posibilidades que abre el nuevo Estadio Multipropósito para el desarrollo local.


Las imágenes de tribunas llenas y largas filas para ingresar al Estadio Multipropósito Invencible Santa Fe sorprendieron incluso a quienes llevan años vinculados a la actividad.
“Sabíamos que iba a haber gente, pero no pensábamos esta demanda”, reconoció Fernando Pinget, coordinador de handball de I.L. Peretz, institución que desde hace cerca de 15 años trabaja en el desarrollo de la disciplina en la ciudad. Como ejemplo, mencionó que para uno de los partidos entre Argentina y Brasil hubo espectadores que comenzaron a hacer fila desde las 16 para asegurarse un lugar.
Del estadio lleno a las ganas de jugar
El impacto no quedó solamente en las tribunas. En I.L. Peretz comenzaron a advertir rápidamente un crecimiento de las consultas de personas interesadas en sumarse a la actividad.
Pinget explicó que recibieron más de 25 consultas a través de Instagram, principalmente por las categorías infantiles, Sub 12 y Sub 14. A ellas se sumaron mujeres de mayor edad interesadas en comenzar o retomar el deporte, muchas de las cuales habían tenido contacto con el handball durante su etapa escolar.

El fenómeno se profundizó con la actuación de La Garra y la obtención del oro suramericano. Según indicó el coordinador, las visualizaciones en las redes sociales vinculadas a la actividad del club aumentaron alrededor de un 60%.
Ese escenario vuelve a poner sobre la mesa uno de los principales desafíos históricos del handball santafesino: transformar una disciplina ampliamente practicada en las escuelas en una actividad con mayor presencia dentro de los clubes.

Para Pinget, uno de los principales obstáculos es la infraestructura. Una cancha reglamentaria requiere un espacio de 40 por 20 metros, una superficie que no todas las instituciones tienen disponible. Por eso, consideró fundamental que más clubes decidan apostar por la disciplina y puedan generar nuevos espacios para su práctica.
Un estadio que puede cambiar el escenario
En ese contexto, la construcción del Estadio Multipropósito Invencible Santa Fe aparece como uno de los principales legados de los Juegos para el handball.
Pinget destacó que Santa Fe cuenta ahora con una cancha preparada para competencias internacionales, con buena visibilidad desde todos los sectores y un piso deportivo adecuado para encuentros de alto nivel.

La nueva infraestructura, sostuvo, abre la posibilidad de que la capital provincial vuelva a recibir grandes competencias nacionales e internacionales e incluso partidos de la Selección Argentina frente a equipos sudamericanos o europeos.
El desafío será aprovechar esa infraestructura una vez finalizados los Juegos. Santa Fe no recibe desde 2015 un torneo nacional o un Argentino de Selecciones, según señaló Pinget, quien consideró que la ubicación geográfica de la ciudad y los nuevos escenarios deportivos pueden favorecer la llegada de este tipo de competencias.

A eso se suma otro capital que dejaron los Suramericanos: la experiencia de quienes participaron de la organización. Desde el handball local destacaron la cantidad de voluntarios vinculados a la disciplina que pudieron capacitarse y trabajar durante el evento, un recurso humano que también puede resultar clave para organizar futuras competencias.
Peretz se prepara para recibir a más jugadores
El boom encuentra a I.L. Peretz con una estructura deportiva consolidada y alrededor de 120 a 130 jugadores distribuidos entre sus diferentes categorías.
En las divisiones formativas, algunos grupos ya muestran números importantes. Solo entre los chicos de 12 años hay cerca de 35 jugadores entrenando, mientras que la categoría Sub 14 también cuenta con una importante cantidad de deportistas.
“Te proyecta que en cinco o seis años sigamos teniendo más gente”, explicó Pinget. La institución ya analiza cómo absorber la nueva demanda y evalúa incorporar una propuesta más recreativa destinada a quienes quieran iniciarse o regresar al handball después de haberlo practicado anteriormente.
La cercanía con los jugadores de las selecciones argentinas también tuvo un efecto particular entre los más chicos. Poder observar a sus referentes, compartir el mismo estadio e incluso conseguir una foto con algunos de ellos transformó a figuras que hasta ahora seguían a distancia en protagonistas mucho más cercanos.
Un presente competitivo y la mirada puesta en 2027
El crecimiento encuentra además a Peretz atravesando un presente de importantes desafíos deportivos. La Primera femenina, bicampeona de la Copa Santa Fe, se prepara para disputar un Nacional Adulto B y desde hace varias temporadas se mantiene en la segunda categoría del handball argentino. Por su parte el masculino, viene de obtener un tercer puesto en el Fase Regional 1 de la categoría en Entre Ríos. En tanto en octubre, la categoría Cadetes en ambas ramas, disputará el fase 1 de la región, en Córdoba.
Detrás de ese recorrido, Pinget destacó el trabajo sostenido de la institución, la subcomisión y un grupo de profesores que mantiene desde hace años el proyecto deportivo.
Ahora, el desafío será prepararse para recibir la nueva demanda. El club proyecta terminar el año organizando el ingreso de nuevos jugadores y llegar a 2027 con alrededor de 150 personas practicando handball.
Los Juegos pusieron al handball en un lugar de exposición pocas veces visto en Santa Fe. Las tribunas llenas, el contacto con La Garra y Los Gladiadores y un estadio con condiciones internacionales dejaron una oportunidad concreta.
El próximo paso será transformar ese entusiasmo en más jugadores, más espacios para entrenar, nuevas instituciones que incorporen la disciplina y competencias que permitan sostener el crecimiento del handball santafesino.










