Italia espera un nuevo campeón de Fórmula 1. Desde Alberto Ascari, hace casi 75 años, ningún piloto italiano ha encadenado victorias ni disputado un título de forma regular. Pero Kimi Antonelli, con triunfos consecutivos en Shanghái y Suzuka, devuelve la ilusión.
¿Italia volverá a ser protagonista en la F1?
Kimi Antonelli, joven promesa italiana, sorprende con victorias en Shanghái y Suzuka, avivando la esperanza de un nuevo campeón en el automovilismo.

Desde 1950, pilotos de 35 naciones han ganado el Campeonato Mundial de F1. El Reino Unido lidera con 11 títulos; Brasil, Finlandia y Alemania tienen tres cada uno; y otros países como Argentina, Canadá, Francia, Países Bajos, Nueva Zelanda, Sudáfrica y España suman uno. Italia logró dos: con Giuseppe Farina en 1950 y Alberto Ascari en 1952 y 1953.
Los pioneros italianos
En 1950, Farina superó a Juan Manuel Fangio por apenas tres puntos. Con su estilo de conducción único —brazos rectos, inspirado en él mismo y adoptado luego por Stirling Moss—, Farina dejó su marca en la historia.

Pero pronto otro italiano se destacó: Alberto Ascari, hijo de Antonio Ascari, piloto emblemático de Alfa Romeo en los años 20, quien desde niño soñó con seguir los pasos de su padre pese a la oposición de su madre.
Entre junio de 1952 y junio de 1953, Ascari ganó todos los Grandes Premios que disputó, incluyendo Bélgica, Francia, Reino Unido, Alemania, Holanda, Italia y Argentina. Dominó incluso carreras fuera del campeonato, estableciendo un récord de 13 victorias, 17 podios, 14 poles y 12 vueltas rápidas que ningún italiano ha igualado.
En palabras de Enzo Ferrari: “Era casi imposible adelantarlo. Alberto estaba seguro cuando iba en cabeza y su estilo estaba en su mejor momento.”
A pesar de la decepción de 1954 y los problemas con Lancia en 1955, Ascari mantuvo su reputación como uno de los grandes de todos los tiempos, hasta su trágico accidente en Monza, dejando un legado imborrable.

La nueva esperanza: Kimi Antonelli
Hoy, Italia vuelve a mirar con ilusión. Con apenas 19 años, Kimi Antonelli se convirtió en 2025 en el líder de carrera más joven de la historia de la F1 en China y en el primer italiano desde Ascari en ganar carreras consecutivas, en Japón. También ostenta récords de pole position y podios jóvenes.
Tras un inicio complicado en Monza 2024, con un fuerte accidente en FP1, Antonelli reconstruyó su confianza con la guía de Toto Wolff y su ingeniero Pete Bonnington. La temporada siguiente mostró su talento: supercuarto puesto en Australia, podio en Canadá, y victorias en Shanghái y Suzuka. Aunque sufrió algunos tropiezos —como Mónaco, Austria y Zandvoort—, su capacidad para aprender y mantenerse concentrado lo distingue.
Fuera de los circuitos, Antonelli también sorprende: su memoria para los tiempos de vuelta y su análisis de cada carrera recuerdan a personajes como Raymond Babbitt de Rain Man. La unión con su familia —padres Marco y Verónica, y su hermana Maggie— lo ha ayudado a crecer como piloto y como persona.

El desafío de 2026: Italia podría volver a las páginas doradas de la F1 después de más de siete décadas.
Con talento, juventud y una sólida base familiar, Antonelli está listo para disputar un título mundial y seguir los pasos de los grandes italianos.
Farina, Ascari… ¿y ahora Antonelli?









