No quedan testigos vivos de aquel momento único, de aquel 7 de agosto en la ciudad del suroeste de Estados Unidos, pero el recuerdo permanece y es una referencia en el atletismo de nuestro país. Aunque no está fehacientemente probado, se estima que Zabalita, como le llamaban, nació en Rosario. Fue el primer argentino en ganar la prueba más emblemática de un juego olímpico, pero no fue el único. Otro santafesino, Delfo Cabrera (nacido en Armstrong), repitió el logro en 1948 en los Juegos Olímpicos de Londres. Nunca más se repitieron campeones nacionales en el maratón olímpico. Y cada vez parece más difícil con el grado de evolución adquiridos por los nacidos en el valle del Rift, en el cuerno de África. Etíopes, kenianos y eritreos, también ugandeses, dominan la prueba de los 42,195 kilómetros con amplitud. No será fácil volver a ver ganadores de otra región del mundo.