La lucha por el campeonato sumó un nuevo capítulo antes de que comenzara la actividad en Bélgica. Lando Norris deberá afrontar una remontada desde la parrilla después de que McLaren confirmara que el británico recibirá una penalización de 10 posiciones por instalar una cuarta unidad de electrónica de potencia, un componente que superó el límite permitido por el reglamento de la Fórmula 1.
Golpe para el campeón: Lando Norris largará con una penalización de 10 puestos en el GP de Bélgica
McLaren decidió instalar una cuarta unidad de electrónica de potencia en el auto del británico, superando el límite reglamentario. El equipo asumirá la sanción en Spa con el objetivo de mejorar la confiabilidad para el resto de la temporada.

La decisión no obedece a una búsqueda de rendimiento, sino a un problema que acompañó a Norris durante buena parte de la temporada. La confiabilidad de la unidad de potencia Mercedes condicionó varias de sus carreras y obligó a McLaren a agotar antes de tiempo las tres unidades de electrónica de potencia permitidas.
El primer inconveniente llegó en el Gran Premio de China, cuando una falla terminal dejó al británico sin posibilidades siquiera de tomar la largada. La segunda unidad, estrenada en Japón, también presentó problemas durante los entrenamientos y, aunque pudo ser reparada, volvió a fallar de manera definitiva durante la segunda práctica libre del Gran Premio de Mónaco.

Desde entonces Norris compitió con la tercera y última unidad disponible dentro de la asignación reglamentaria.
Sin embargo, Mercedes-AMG High Performance Powertrains desarrolló una nueva especificación con mejoras orientadas exclusivamente a incrementar la confiabilidad del sistema híbrido. Para aprovechar esa evolución, McLaren debía instalar un cuarto componente, una decisión que automáticamente acarrea una penalización de diez puestos en la grilla.
¿Por qué asumir la sanción en Bélgica?
Lejos de lamentar la penalización, McLaren considera que Spa-Francorchamps era el mejor lugar del calendario para asumir ese costo deportivo.
El circuito belga, con sus largas rectas y múltiples zonas de adelantamiento, ofrece mayores posibilidades de recuperación que las próximas dos fechas del campeonato: Hungaroring y Zandvoort, dos trazados donde adelantar suele ser mucho más complejo.
Por ese motivo, el equipo prefirió sacrificar posiciones este fin de semana para evitar nuevos problemas mecánicos durante el tramo decisivo de la temporada.

En el comunicado difundido este jueves, McLaren explicó que el objetivo es utilizar esta cuarta unidad de electrónica de potencia hasta el final del campeonato, maximizando la confiabilidad y reduciendo el riesgo de futuras sanciones.
Un contratiempo en plena recuperación
La noticia llega justo cuando Norris había comenzado a recuperar terreno en el campeonato gracias a la evolución del MCL y a una serie de buenos resultados que lo devolvieron a la pelea por los puestos de punta.
Sin embargo, la sanción obligará al británico a cambiar completamente la estrategia para el fin de semana. Más que pelear por la pole position, el objetivo pasará por minimizar los daños el sábado y aprovechar las características de Spa para remontar posiciones en carrera.
La penalización representa un costo importante para Norris en Spa, pero McLaren considera que este era el mejor momento del calendario para asumirla. El objetivo es utilizar esta cuarta unidad de electrónica de potencia durante el resto de la temporada, mejorar la confiabilidad y minimizar el riesgo de nuevas penalizaciones deportivas.








