Franco Colapinto llegó al Gran Premio de Bélgica con una confianza que fue construyendo carrera tras carrera. No la explica por los resultados, sino por la manera en la que aprendió a responder cuando las cosas se complican. La remontada de diez posiciones en Silverstone, después del problema en el piso del Alpine que arruinó su clasificación, reforzó esa sensación. "Son esos momentos en los que siento que este año soy mucho más fuerte y tengo más confianza", resumió el piloto argentino antes de dejar otra frase que alimentó las expectativas sobre su futuro: "Espero no tener que esperar hasta el final de la temporada".
Franco Colapinto habló de su futuro en Alpine: "Espero no tener que esperar hasta el final de la temporada
En la previa del Gran Premio de Bélgica, el piloto argentino aseguró que atraviesa un buen momento en la Fórmula 1, evitó hablar de negociaciones para renovar con Alpine, reconoció que el equipo todavía busca entender por qué las últimas mejoras no dieron el resultado esperado y celebró la clasificación de la Selección argentina a la final del Mundial.

La pregunta no fue casual. Con la llegada del verano europeo, el mercado de pilotos vuelve a ocupar buena parte de las conversaciones dentro del paddock y el nombre de Colapinto aparece cada vez con más frecuencia entre las posibles renovaciones que Alpine deberá resolver antes del cierre del campeonato.
Sin embargo, lejos de mostrarse ansioso o de hablar de negociaciones, el argentino dejó en claro que su prioridad sigue siendo la misma desde el comienzo del año: rendir cada fin de semana.
"Estoy feliz de estar acá y de estar rindiendo bien. Está siendo un buen año hasta ahora. Aunque, para ser sincero, estamos sufriendo con el auto y no ha sido fácil", explicó.

Cuando le preguntaron si el equipo ya le había dado alguna señal pensando en 2027, respondió sin rodeos.
"No hablé nada sobre el año que viene. Estoy concentrado en correr y en sumar puntos."
La respuesta refleja el momento que atraviesa. Mientras desde afuera crecen las especulaciones sobre su continuidad, Colapinto eligió mantenerse al margen y respaldar su candidatura con resultados. En las últimas carreras logró consolidarse como una pieza importante dentro de Alpine y dejó atrás un comienzo de temporada en el que el rendimiento del A526 no le permitió mostrar todo su potencial.

Un año que lo hizo más fuerte
Quizás la respuesta más sincera de toda la conferencia llegó cuando le preguntaron cuánto había cambiado respecto del año pasado.
Colapinto no habló de velocidad ni de talento. Tampoco de estadísticas. Habló de aprendizaje.
Recordó inmediatamente Silverstone, donde un problema en el piso del auto durante la clasificación lo dejó prácticamente al fondo de la grilla. Lejos de resignarse, el domingo protagonizó una de las mejores remontadas de la temporada para terminar nuevamente entre los diez primeros.

"Tuvimos un problema con el piso en la clasificación. Clasifiqué casi último y después pudimos sumar puntos adelantando diez autos. Son esos momentos en los que siento que este año soy mucho más fuerte y tengo más confianza", explicó.
Ese episodio, según reconoció, terminó de confirmar una evolución que va mucho más allá del cronómetro.
"No, soy el mismo piloto. Claro que crecí mucho y aprendí muchísimo. Los momentos difíciles te enseñan mucho más", respondió cuando le preguntaron si hoy se considera mejor piloto que hace un año.
Fue entonces cuando apareció una de las frases más distendidas de la conferencia.

"Flavio dice que dejé a mi hermano en Argentina y que este año traje de vuelta al bueno. El hermano malo era el del año pasado y ahora estoy rindiendo mejor", contó entre risas, revelando una broma habitual de Flavio Briatore.
Más allá de la anécdota, enseguida volvió al tono serio para explicar qué cambió realmente.
"El año pasado me hizo más fuerte, una persona más fuerte y un piloto más maduro. Sé que todavía tengo mucho margen para mejorar en muchas áreas y sigo trabajando para hacerlo", afirmó.

El desafío de hacer reaccionar al Alpine
Si en lo personal Colapinto transmite confianza, el panorama deportivo de Alpine todavía está lejos de ser ideal.
El argentino reconoció que el A526 perdió terreno frente a sus rivales directos y que el equipo continúa buscando respuestas para recuperar competitividad.
"Estamos trabajando muchísimo para mejorar el auto porque, en este momento, no es lo suficientemente rápido. Nos están alcanzando muy rápido. Ese es nuestro principal objetivo", explicó.

Pero hubo una confesión todavía más importante desde el punto de vista técnico.
Colapinto admitió que las últimas evoluciones incorporadas al auto no entregaron el salto de rendimiento que Alpine esperaba.
"Hemos trabajado mucho con el equipo para entender qué está pasando. Lamentablemente las mejoras no funcionaron como esperábamos, pero estamos entendiendo por qué ocurre y qué otras cosas necesita el auto. Si no funcionan, tenemos que saber por qué y encontrar el camino para solucionarlo", señaló.
Lejos de mostrarse frustrado, aseguró que ese proceso también representa un avance porque le permitirá al equipo orientar de mejor manera los próximos desarrollos.

El hincha que nunca deja de ser argentino
Hubo un momento en el que Colapinto dejó de hablar de Fórmula 1.
Bastó una pregunta sobre la clasificación de la Selección argentina a la final del Mundial para que cambiara completamente el tono de la conferencia.
"Es solo un partido de fútbol, pero uno muy especial por todo lo que significa contra Inglaterra. Estoy muy feliz de que hayamos ganado. Estoy feliz por el equipo, por Messi y muy orgulloso de mi país", dijo.

Después profundizó todavía más ese sentimiento.
"Estoy extremadamente orgulloso de ser argentino. Este tipo de partidos muestran por qué Argentina es uno de los equipos más grandes de la historia del fútbol", aseguró.
Contó que vio el partido rodeado de familiares y amigos y dejó una frase que rápidamente dibujó sonrisas entre los periodistas presentes.
"Sufrimos mucho, pero si no sufrís un poco, no sos argentino", comentó.

Y pensando en el domingo, cuando deberá correr en Spa y horas después seguir la final frente a España, hizo una confesión tan espontánea como sincera.
"Voy a estar mucho más nervioso por el partido que por la carrera", reconoció.
A los 23 años, Colapinto ya aprendió que en la Fórmula 1 no alcanza con ser rápido. También hay que convivir con la presión, con las dudas sobre el futuro y con un auto que muchas veces no acompaña. Si algo dejó claro en Spa es que hoy se siente preparado para afrontar todo eso. El Gran Premio de Bélgica será una nueva oportunidad para seguir demostrando por qué su nombre aparece cada vez con más fuerza cuando se habla del futuro de Alpine. Pero, más allá de los resultados, la conferencia dejó algo igual de importante: un Colapinto más maduro, más seguro de sí mismo y convencido de que las dificultades del último año lo hicieron mejor piloto. El domingo buscará sumar puntos en uno de los circuitos más exigentes del mundo y, cuando se baje del auto, volverá a hacer lo mismo que millones de argentinos: sufrir, alentar y soñar con otra estrella para la Selección.








