Ferrari dejó Zandvoort con una sensación difícil de resolver. El cuarto puesto de Lewis Hamilton y el quinto de Charles Leclerc significaron 22 puntos para el Campeonato de Constructores y elevaron a 31 la cosecha total del fin de semana, contando los nueve obtenidos en el Sprint.
Hamilton cuestionó a Ferrari por no intervenir a tiempo en su pelea con Leclerc
El británico consideró que el equipo debió ordenar un rápido intercambio de posiciones, como hizo Mercedes con Antonelli y Russell. Aseguró que el tiempo perdido detrás de su compañero redujo sus posibilidades de subir al podio.

Sin embargo, los números no alcanzaron para esconder que el equipo tuvo rendimiento para conseguir algo más. Los dos pilotos llegaron al final del Gran Premio de los Países Bajos con posibilidades de pelear por el podio, pero la posición de largada, el tránsito y algunas decisiones estratégicas terminaron condicionando el resultado.

Hamilton, además, dejó planteada una discusión interna. El británico consideró que Ferrari debió ordenar que Leclerc le cediera rápidamente la posición durante el segundo tramo de la carrera, cuando ambos tenían estrategias diferentes y él avanzaba con neumáticos más frescos.
La indicación nunca llegó. Una carrera condicionada desde la clasificación. Ferrari reconoció en su informe oficial que el cuarto y quinto puesto no reflejaron completamente el potencial del SF-26. Cuando tuvieron pista libre, Hamilton y Leclerc mostraron un ritmo competitivo y se mantuvieron cerca de los autos que marchaban delante.
El problema había comenzado el sábado. Los dos Ferrari quedaron en la tercera fila de la grilla de partida en un circuito donde adelantar resulta especialmente difícil.
Leclerc realizó una gran largada y ganó dos posiciones para colocarse cuarto, mientras Hamilton cayó al quinto lugar. Después del accidente de Max Verstappen y la bandera roja, el monegasco perdió nuevamente una posición frente a Oscar Piastri.
esde entonces, los dos Ferrari pasaron gran parte de la competencia en medio del tránsito. Leclerc consiguió superar a Piastri en la vuelta 34 con una maniobra construida durante la secuencia de las tres primeras curvas. Hamilton hizo lo mismo un giro más tarde y ambos quedaron en condiciones de perseguir a George Russell.
Dos estrategias que terminaron encontrándose. Ferrari decidió separar los caminos de sus pilotos. Leclerc pasó de neumáticos blandos a medios en la vuelta 21 y Hamilton cambió los blandos por duros en la 25.

La elección del británico tenía un objetivo: extender el tramo todo lo posible para aprovechar una eventual neutralización o, incluso, evaluar la posibilidad de llegar hasta la bandera a cuadros sin volver a detenerse.
Leclerc realizó una segunda parada en la vuelta 43 para colocar neumáticos duros. Sin embargo, no consiguió superar rápidamente a Russell y quedó detenido detrás del Mercedes.
Hamilton, con una estrategia más larga, comenzó a reducir la diferencia hasta situarse a menos de un segundo de su compañero. En ese momento pidió por radio que Ferrari evitara una pelea interna que podía perjudicar las posibilidades de ambos.
El británico entendía que debía recibir inmediatamente la posición para continuar con su estrategia. Leclerc, por su parte, quería permanecer en la pista y construir una diferencia de neumáticos que le permitiera atacar a Russell más adelante.
Ferrari no ordenó el intercambio. “Estoy aquí para ganar” Después de la carrera, Hamilton comparó la actuación del muro de Ferrari con la decisión tomada por Mercedes durante las últimas vueltas.
Andrea Kimi Antonelli había realizado una parada bajo el Coche de Seguridad Virtual y regresó detrás de Russell, pero con neumáticos más frescos. Mercedes les ordenó intercambiar posiciones para evitar que perdieran tiempo mientras las Ferrari se acercaban.
Russell obedeció y Antonelli recuperó el segundo lugar. Hamilton consideró que Ferrari debía haber reaccionado con la misma rapidez cuando él alcanzó a Leclerc.
“Quiero ganar. Estoy aquí para ganar y resulta difícil cuando mirás hacia adelante y ves que los dos pilotos de Mercedes reciben la indicación y la cumplen inmediatamente”, expresó.
El británico remarcó que utilizaba una estrategia diferente y que necesitaba pista libre.
“Ellos dejan pasar a Kimi y le permiten pensar en su carrera. Yo estaba con una estrategia diferente a la de Charles y aquí no sucedió lo mismo. Es difícil de aceptar, pero tendremos que hablarlo internamente”, sostuvo.
Para Hamilton, el tiempo perdido detrás de su compañero terminó siendo determinante.
“Yo me quedé atrás perdiendo segundos. Es algo de lo que tenemos que hablar internamente”, insistió.
¿Ferrari debía ordenar el intercambio?
La comparación con Mercedes abre una discusión que atravesó todo el final de la carrera. La escudería alemana privilegió el resultado colectivo y le pidió a Russell que entregara una posición, aunque había sido uno de los pilotos más fuertes del fin de semana.
Ferrari eligió otro camino. Permitió que sus pilotos continuaran desarrollando sus estrategias sin modificar inmediatamente el orden en la pista.
En este caso, Hamilton tenía un argumento concreto. No reclamaba la posición solamente por considerarse más rápido: llevaba neumáticos diferentes y buscaba extender su tramo. Cada vuelta detrás de Leclerc reducía la efectividad de ese plan.
El monegasco también tenía derecho a defender su carrera. Se encontraba delante y todavía buscaba generar una diferencia de neumáticos que le permitiera superar a Russell.
La dificultad para Ferrari estuvo en resolver con rapidez cuál de las dos estrategias ofrecía mayores posibilidades. Cuando la situación se definió, Hamilton ya había perdido parte del tiempo que después necesitó para alcanzar el podio.
El primer VSC abrió una nueva oportunidad. La aparición del Coche de Seguridad Virtual en la vuelta 55 modificó todos los planes. Ferrari aprovechó la neutralización para detener a sus dos pilotos con una pérdida de tiempo menor a la habitual.
Hamilton y Leclerc recibieron neumáticos blandos y regresaron cuarto y quinto, respectivamente.
En las vueltas finales, Antonelli recuperó el segundo puesto de Russell y Hamilton comenzó a acercarse al otro Mercedes. El piloto de Ferrari logró colocarse en condiciones de atacar durante la vuelta 70.
En ese preciso momento apareció un nuevo VSC. La carrera volvió a quedar neutralizada y la oportunidad se desvaneció.
Hamilton terminó cuarto, a menos de un segundo de Russell. Leclerc fue quinto, apenas medio segundo detrás de su compañero.
“Creo que el tiempo lo perdí cuando iba detrás de Charles. Eso hizo que después tuviera que recuperar una distancia mayor para alcanzar a George”, evaluó el británico.
Dos discursos y una conversación pendiente. En la declaración distribuida oficialmente por Ferrari, Hamilton utilizó un tono más conciliador. Definió la competencia como sólida, destacó el ritmo del auto y agradeció el trabajo realizado en Maranello.
“El equipo hizo un gran trabajo tanto con la estrategia como en el pit lane y los mecánicos volvieron a estar excelentes”, afirmó.
Pero también dejó una frase que conecta con sus críticas posteriores: “Sabemos que tenemos que hacer más para asegurarnos de maximizar cada oportunidad y mantenernos en la lucha por el campeonato”.
No existe necesariamente una contradicción completa entre ambos mensajes. Hamilton valoró la estrategia general y el trabajo del equipo, pero cuestionó la falta de una orden puntual cuando alcanzó a Leclerc.
El reclamo muestra que la discusión no pasa solamente por la elección de los neumáticos. También alcanza a la velocidad con la que el muro debe interpretar una carrera cuando sus pilotos utilizan planes diferentes.
Ferrari perdió tiempo en las rectas. Más allá de la discusión interna, Hamilton encontró señales positivas. Según su evaluación, el SF-26 tenía un buen comportamiento en las curvas, pero perdía cerca de cuatro décimas por vuelta frente a Mercedes solamente en las rectas.
“Esto demuestra que tenemos un auto realmente bueno. Si logramos mejorar nuestra unidad de potencia y acercarnos un poco, podremos meternos todavía más en la pelea”, explicó.
La diferencia de velocidad complicó sus intentos frente a Russell, que pudo defenderse durante el cierre pese a utilizar neumáticos más desgastados.
Leclerc también consideró que Ferrari tenía rendimiento para conseguir un resultado mejor. El monegasco destacó la gestión de los neumáticos y su adelantamiento sobre Piastri, aunque identificó la clasificación como la principal limitación.
“Nuestro ritmo era fuerte y creí hasta el final porque no estábamos tan lejos de George. Tenemos que revisar dónde podemos mejorar nuestro ritmo de clasificación”, señaló.
Vasseur admitió que la ejecución no fue perfecta. Fred Vasseur coincidió en que el potencial del auto no quedó reflejado en el cuarto y quinto puesto.
“Nuestro ritmo de carrera fue decente, pero la ejecución no fue perfecta”, reconoció el director de Ferrari.
El francés mencionó la posición perdida por Leclerc frente a Piastri en la segunda largada y una parada lenta como dos aspectos que deberán revisar. También explicó que la pequeña diferencia de rendimiento entre los compuestos dificultó la lectura estratégica.

Ferrari incluso consideró la posibilidad de que Hamilton llegara hasta el final con sus neumáticos duros antes de la aparición del primer VSC.
Para Vasseur, el problema principal del fin de semana no estuvo en el ritmo de carrera, sino en la clasificación. Al igual que había ocurrido en Hungría, la escudería comenzó el domingo desde posiciones que la obligaron a recuperar terreno y redujeron su margen de maniobra.
Un buen auto y una oportunidad incompleta. Mercedes intervino entre sus pilotos y aseguró el segundo y tercer puesto. Ferrari evitó una orden directa durante el momento en que Hamilton alcanzó a Leclerc y terminó cuarto y quinto.
No existe certeza de que un intercambio inmediato le hubiera permitido al británico superar a Russell. El Mercedes tenía una ventaja importante en las rectas y defendió el podio hasta la bandera a cuadros.
Sin embargo, quedó claro que las vueltas perdidas detrás de Leclerc redujeron las posibilidades de Hamilton y obligaron al británico a recuperar una distancia mayor durante el final.
Ferrari se marchó de Zandvoort con un auto competitivo, 31 puntos y sus dos pilotos dentro de los cinco primeros. También se fue con una conversación pendiente sobre cómo administrar las estrategias cuando ambos llegan juntos a un momento decisivo.








