El fútbol es, más que ninguna otra cosa, resultados. Eso era lo que precisaba Newell’s para salir de su momento de mayor oscuridad, caos y desesperanza.
Las claves del resurgimiento de Newell’s, que ahora respira aliviado
En su momento de mayor oscuridad, la “Lepra” encontró luz a fuerza de tres triunfos en los últimos cuatro encuentros del campeonato. La victoria del viernes en cancha de Unión es la muestra más cabal de la recuperación del equipo de Kudelka

Cuando el equipo rosarino vivía una caída libre e imparable hacia una pelea hasta el final para no descender de categoría, vinieron tres triunfos en los últimos cuatro partidos que calmaron las broncas y aportaron la calma necesaria para poder trazar el futuro con otra perspectiva.

Es obvio que esta lucha continuará en los próximos meses y que cada punto conquistado cotiza en bolsa para la “Lepra”, pero el triunfazo que los rosarinos lograron el viernes pasado en cancha de Unión, le puso la chapa al resurgimiento “leproso”.
El gran artífice de la recuperación “rojinegra” es el entrenador Frank Darío Kudelka, que se hizo cargo del plantel en el peor momento, después de un arranque paupérrimo de la dupla Orsi-Gómez y a pocos días de jugar el clásico de local contra Central, que encima fue derrota.
El experimentado DT habló con sinceridad desde el principio, apostó por el trabajo día a día y de a poco fue encontrando a los mejores intérpretes para afrontar uno de los peores momentos de Newell’s en su rica historia.
Renovación
Claro que costó mucho acomodar un barco que estaba destinado al naufragio. En el medio hubo derrotas muy dolorosas y una humillante eliminación de la Copa Argentina frente a un equipo suplente de Acassuso.
Casualmente, esa caída estrepitosa fue hace menos de un mes en el estadio “15 de Abril”, la cancha a la que Newell’s volvió el viernes pasado para llevarse la mejor victoria del año ante el siempre bravo Unión de Leonardo Madelón.

La victoria sufrida y agónica de local ante Gimnasia de Mendoza, inició el camino de la recuperación “leprosa”. Luego sucedió la escandalosa eliminación de la Copa Argentina, a la que Newell’s respondió con el contundente triunfo en Santiago del Estero, sobre Central Córdoba, con una sólida actuación.
El empate frente a San Lorenzo extendió la racha positiva y el triunfazo del viernes en Santa Fe firmó el certificado de la resurrección “rojinegra”.
Una de las claves, fue la apuesta de Kudelka por el juvenil Josué Reinatti, que a pesar de su corta edad demuestra una fuerte personalidad en el arco de Newell’s, que quemaba cuando él se hizo cargo.

El técnico decidió sacar a Williams Barlasina -otro juvenil del club- luego del golpazo ante Acassuso y Reinatti no desaprovechó la oportunidad. Ante el “Tate”, fue la gran figura del partido.
Seguridad
Esa seguridad que transmite el pibe desde el arco, se contagió por efecto derrame al resto del equipo. Newell’s todavía no está ni cerca de ser un equipo para dar grandes peleas y tendrá que seguir trabajando partido a partido para salir definitivamente de una situación que todavía lo mortifica. Pero, como dijo su DT, ahora es “un equipo que le puede presentar batalla a cualquiera”.

A la “Lepra” le quedan dos partidos en el semestre, ya que el pésimo arranque que tuvo en el torneo no le permitirá acceder a los playoffs. El próximo domingo recibirá a Instituto, en un duelo clave para ratificar la levantada y sacarle ventaja a un rival directo. Y cerrará en cancha de Vélez, por la fecha 9 postergada por el paro de AFA.
Recién ahí, con todo el tiempo del mundo, Kudelka y la dirigencia podrán sentarse con serenidad a trazar la estrategia de armado del plantel para el segundo semestre de 2026, que no admitirá errores para que Newell’s se mantenga en la elite del fútbol argentino.








