La gente lo reconoce, se acerca, lo saluda y le agradece. El profesor Fernando Signorini hizo maravillas con Maradona. En realidad, su trabajo no se circunscribió a la preparación de Diego, exclusivamente, sino que mostró su capacidad con muchos jugadores y planteles. A Maradona lo puso 10 puntos para el Mundial de Estados Unidos de 1994. Y luego pasó lo que pasó con aquel doping del que Signorini no tuvo absolutamente nada que ver, la vez que le “cortaron las piernas”. “A Diego lo conocía de memoria. Cada gesto, cada palabra, cada actitud, cada señal. Eso me ayudó mucho para saber cómo lo tenía que tratar”, cuenta Signorini. Y habla de todo y de todos con El Litoral.
“Argentina fabrica mucho dulce de leche porque el fútbol está lleno de panqueques”
Habló de Maradona, de Messi, de Menotti y del fútbol actual. Dijo que “no voy a ver ningún partido que se juegue en Estados Unidos” y que “el fútbol tiene que ser de los jugadores”. Tiró un montón de títulos, para compartir o para estar en desacuerdo.

-Profe. ¿Está de acuerdo con la frase de “se juega como se vive”?
-¡No…! Conozco gente que vive bien y juega mal. Y viceversa. Uno lleva a la cancha lo que es. Si es tramposo en la vida, será una porquería adentro de una cancha… Mirá, yo fui uno de los pocos que le reprochó a Diego lo que hizo el 22 de junio de 1986 contra los ingleses… El gol con la mano… Como decía Menotti, el fútbol es una gran excusa para ser feliz. Y hay que desintoxicarlo del mundo de los grandes negocios, porque cuando el fútbol saltó de la cancha a los escritorios de los mercaderes de turno, ya no fue el mismo.
-¿En qué cambió?
-El fútbol cambió porque cambió la sociedad. El fútbol que vimos hace un tiempo, no lo veremos más. Antes eran artistas que jugaban a la pelota, hoy son atletas que corren, chocan y se pegan.
-Y volviendo al planteo anterior, ¿por qué el cambio en la sociedad también cambió al fútbol?
-Yo, en Lincoln, me crié escuchando o leyendo a grandes escritores. Porque más que periodistas, los de antes eran verdaderos escritores… Me crié escuchando y leyendo a Dante Panzeri, Osvaldo Ardizzone y Ulises Barrera. Y hoy es toda frivolidad, porque parece que, cuánto más grosero sos, mejor. El fútbol tiene que servir para otra cosa y estamos en el tercer milenio de la era cristiana… Entonces, yo no entiendo ese espectáculo grotesco del UFC, con hombres y mujeres arrancándose los ojos adentro de una jaula para tener un futuro mejor. ¿Adónde van a tener un mejor fututo?, en un neurosiquiátrico, seguramente.

-¿Qué dirían Maradona y Menotti si vivieran?
-Diego cortaría camino y no andaría con eufemismos: lo diría directamente y con sinceridad. Y César hablaría de desilusión por lo que han hecho con el fútbol. El sistema siempre busca la manera de estupidizarnos. Y si el fútbol es una construcción cultural como se regodea todo el mundo en decirlo, ¿dónde está la gente del Ministerio de Cultura que no dice nada?, ¿dónde está el Ministerio de Salud que no atiende la cantidad de suicidios que se han dado en el ambiente del fútbol? Frases como “ganar es lo único”, o “hay que ganar cueste lo que cueste”, son frases intolerables. ¿Nadie se da cuenta de que detrás de un jugador de fútbol hay una familia y que el jugador está haciendo lo que mejor puede, por más que vaya perdiendo 8 a 0?... Mirá, hay un tipo miserable que trabaja en una de las radios más escuchadas del país, como Mitre, que se llama Gabriel Anello, que un día dijo, cuando Demichelis viajaba a Monterrey para hacerse cargo del equipo, que “ojalá se caiga el avión”… ¿Con qué derecho moral lo dice?, ¿se cree el Viejo Vizcacha que escupe el asado?, ¿ese es el ejemplo que le da a los hijos?, espero que no, que el ejemplo se los brinde la madre y no él.
-¿Cómo vivió todo el proceso de Messi, cuando no podía ganar algo importante con la camiseta de la selección?
-¡Hay gente que critica a Messi y nunca ganaron nada en la vida! Cuando la gente insulta de la manera brutal que insulta en la cancha, ¿desde qué lugar lo hacen?, ¿son Premio Nobel de algo, que se sienten capacitados para decir lo que dicen? Respeto, nobleza, sinceridad y comprensión son valores que faltan… Creo que antes de mejorar a los chicos, hay que mejorar a las generaciones anteriores, que son peores… El hombre no es lo que es, sino lo que hicieron con él, dijo alguna vez el filósofo. Y tiene razón.

-Pasemos al Mundial…
-Este Mundial va a servir de árbol para tapar el monte de los verdaderos problemas. En la Argentina, se está desfinanciando a las universidades, no se atiende a los discapacitados, aumenta el analfabetismo… Pero claro, se juega el Mundial y entonces lo otro no importa… El Mundial que quiero ganar es el otro, el de un país con vida digna y posibilidad de estudiar… Acá hace falta gente insospechable y con grandes valores éticos para que este país se encarrile.
-Le costó a la selección de Menotti cuando ganó en el 78 y no le fue bien en el 82. Y en el 90, luego de ser campeones en el 86, llegamos a la final con partidos que pudimos haber perdido y que se ganaron por penales. ¿El jugador tiene tendencia a relajarse después de haber conseguido todo o lo máximo?
-El fútbol es grupal, pero integrado por individualidades. Entonces, a algunos se le hará difícil, a otros imposible, pero muchos van a mantener el fuego sagrado. Estoy seguro de que todos los jugadores darán absolutamente todo. ¡Y eso es el éxito! Menotti decía que había que jugar para ganar, pero más importante que el resultado, son los medios para llegar a ese fin… Mirá, la Fifa tomó una decisión con Rusia de impedirle jugar en Qatar porque había invadido a Ucrania. Entonces, como ahora no pasa nada con Estados Unidos, yo no voy a ver ningún partido que se va a jugar en Estados Unidos. No voy a ser oveja de ese rebaño… Volviendo a tu pregunta, un día le dije a Diego: “vos te conformaste con ser el mejor del mundo”. Me miró sorprendido, porque no entendía lo que estaba queriéndole explicar. Y yo le dije que él no se desafió a sí mismo para ver hasta dónde llegaba… El mismo lo dijo: “qué jugador hubiese sido yo si no me drogaba”, señalaba. Eso quiere decir que ni él se propuso desafiarse para ver hasta dónde era capaz de llegar… Ganar no es una obligación, es una posibilidad, es un sueño, es una ilusión. La obligación es dar el máximo que puedo dar… Acá se valora el éxito, pero no se analiza… ¿Quién es el exitoso?, ¿el que tiene cuatro autos de alta gama e hizo la plata porque es narcotraficante?... ¡De ninguna manera!

-¿Le gusta este Mundial de 48 equipos?, ¿es más negocio y menos juego?
-Por algo, Diego propuso un sindicato mundial para que el fútbol sea de los jugadores. En la Argentina, hubo uno que por ser presidente de un club fue presidente del país, igual que Berlusconi... Mirá, la mayoría de los grandes jugadores son de clase baja, entonces los ven como “negritos villeros”… ¿Quién se hubiera preocupado por Diego o por Tevez si no eran grandes jugadores de fútbol?, ¡nadie!… Hay que terminar con esa perversidad.
-¿Cómo se termina?
-Con educación y cultura, con respeto y honestidad… Y es el gobierno el que se debe comprometer. Y ya que tanto les importa el deporte, pues los invito a que vean si en cada lugar que se practique deportes, hay personal médico, un desfibrilador… ¡Seguro que no! No les importa, sólo quieren que traigan la copa y así llevarlos a la casa de gobierno… A Diego lo utilizaron mientras les servía, y cuando ya no sirvió, lo abandonaron a su suerte.
-¿Qué sintió cuando pasó lo que pasó con Maradona en el 94?
-Tuve un sentimiento de asco irreversible por todas las porquerías que giraron a su alrededor para engañarlo… El se preparó por Dalma y Giannina, ya que quería que sus hijas lo vieran en un Mundial; y también por los argentinos y por la pelota, porque él amaba a la pelota… Sentí asco… Y es el mismo asco que siento hoy, no solo por los futbolistas sino por todos los deportistas que son utilizados y desprotegidos.
-Lo que decía más atrás…
-Mirá, voy a ir al grano: el caso más emblemático de esto que estoy diciendo, es el de Mirko Saric… Tenía todo, jugaba muy bien, gran futuro, reconocido por la gente, facha… Ese día llegó a su casa, se fue a la habitación, demoró en bajar a comer y cuando la mamá subió y no pudo abrir la puerta, llamó a alguien para que la ayudara y cuando la abrieron, Mirko, que tenía todo, no tenía nada… Estaba lleno de muerte… Por eso, hay que tener sensibilidad y basta con eso de ganar a toda costa y cueste lo que cueste y todas esas cosas que se dicen… La gente vive como si fueran inmortales y no son inmortales… El otro día, en la cancha de River, ante San Lorenzo, los hinchas insultaban con brutalidad a los jugadores cuando estaban perdiendo el partido; y después se subieron al carro de los vencedores… Es el mismo carro al que se subieron muchos en Qatar, después de haber criticado duramente a Messi porque no cantaba el himno, a Scaloni y a Angelito Di María…
-Subirse al carro fue “darse vuelta”, ¿no?
-Mirá, yo tengo la explicación de por qué Argentina tiene que fabricar mucho dulce de leche. ¿Sabés por qué?, porque hay que llenar muchos panqueques…
-Profe, usted viene diciendo lo mismo desde hace mucho tiempo. Siente que lo suyo es quijotesco…
-Muchos me lo dicen… Pero también pienso que es mejor estar solo que mal acompañado… Esto es como la fábula del colibrí, que va y viene en la selva tirando una gotita de agua sobre el incendio. Y cuando el león y el tigre le dicen si los está tomando de estúpidos a ellos, tirando gotita por gotita y yendo y viniendo, el colibrí les dijo: “Yo hago mi parte, porque el día que seamos millones de colibríes tirando gotitas de agua, seguramente vamos a apagar el incendio”.










