Mercedes confirmó que reemplazará la unidad de potencia del monoplaza de George Russell antes del Gran Premio de Hungría. El motor utilizado durante la clasificación quedó dañado como consecuencia de una fuga de agua y no podrá continuar durante el resto del fin de semana.
Mercedes confirmó el cambio de motor de Russell antes de Hungaroring
La fuga de agua sufrida durante la clasificación dañó la unidad de potencia del británico. Estrenará su cuarto motor de la temporada, no recibirá una penalización y largará sexto.

El problema se produjo durante el último intento de la Q3, después de que Russell pasara agresivamente sobre los bordillos ubicados en la salida de la curva 4. Las vibraciones provocaron una pérdida de presión en el circuito de refrigeración.
“Durante la última vuelta de George detectamos una pérdida de presión de agua y, como medida preventiva, le pedimos que detuviera el coche una vez completado el giro”, explicó Mercedes mediante un comunicado.
El equipo inspeccionó posteriormente el monoplaza y determinó que la unidad de potencia debía ser sustituida. Toto Wolff fue todavía más directo al describir su estado: el motor estaba “acabado”.

Mercedes colocará la cuarta unidad de la temporada en el coche de Russell. Al mantenerse dentro del límite establecido por el reglamento, el británico no recibirá ninguna penalización.
Mantendrá el sexto lugar
Russell había conseguido el séptimo mejor tiempo durante la clasificación, pero avanzó una posición debido a las sanciones aplicadas a Lewis Hamilton y Kimi Antonelli. Por ese motivo, partirá sexto y no séptimo, como se informó inicialmente.
El nuevo motor será de la misma especificación que el anterior, por lo que la sustitución tampoco obligará al piloto a largar desde boxes.
La intervención deja a Russell sin margen para el resto del campeonato. El cuarto motor de combustión es el último que puede utilizar sin sanción. Si Mercedes necesita colocar una quinta unidad en alguna de las próximas carreras, deberá afrontar una penalización en la parrilla.
El británico igualará así la cantidad de motores utilizados por Antonelli. Ambos podrían quedar expuestos a retrocesos después del receso de verano si sufren nuevos problemas de fiabilidad.

El agua también afectó los neumáticos
La fuga no solamente dañó la unidad de potencia. Parte del líquido cayó sobre los neumáticos traseros y provocó una disminución repentina de su temperatura, reduciendo la adherencia durante la vuelta rápida.
“La vuelta estaba siendo buena hasta ese momento. Después dejó de serlo y el equipo me informó que el agua estaba salpicando los neumáticos”, relató Russell.
La telemetría mostró una caída abrupta en la temperatura de las ruedas traseras. El británico consideró que no tenía ritmo para disputar los tres primeros lugares, aunque sí podía haber ganado algunas posiciones.
De todos modos, tampoco habría logrado completar su intento debido a las banderas amarillas generadas por el trompo de Max Verstappen en la última curva.
Russell afrontará la carrera con una unidad de potencia nueva y desde el sexto puesto, ubicado entre Hamilton y Antonelli. Mercedes confía en que el ritmo mostrado durante las tandas largas le permita avanzar, aunque la dificultad para adelantar en el Hungaroring condicionará cualquier intento de remontada.








