Más de 200 partidos, 123 goles con la camiseta de la selección, 39 años, 20 años (y más también) de estar en el primerísimo plano mundial, único jugador en marcar goles en siete partidos consecutivos de mundiales (record que batió ante Jordania y que reconoció Fifa) y un mano a mano espectacular con Mbappé para ver quién se queda con la mayor cantidad de goles, tanto en este Mundial como en la historia de los mundiales, aclarando que Mbappé tiene 12 años menos que Messi y que nació cuando Messi ya estaba en Barcelona acunando sueños de grandeza y venciendo al duro desarraigo de su tierra rosarina.
Una foto, un salto de Messi a lo Maradona y el “gracias” eterno
El mano a mano con Mbappé promete ser apasionante hasta el final. Dependerá, su resolución, hasta dónde llegarán Argentina y Francia, que vienen por caminos diferentes y solo se pueden medir en una hipotética final.

¿Qué otra cosa se puede decir que no se haya dicho de Messi? Por eso, ese agradecimiento expresado en el cartel que se observa en el registro gráfico de Fernando Nicola, el fotógrafo de El Litoral, es la más fiel expresión de todo lo que le ha dado, le está dando y seguramente le seguirá dando al pueblo argentino hasta que sea él quien decida cuándo será ese final.

Haciendo una retrospectiva, ¿cuántos pensaban que la decisión de Messi de venir a jugar a los Estados Unidos era algo equivocado, que le iba a quitar competitividad, que venía a un fútbol de bajo nivel, que esa decisión lo iba a alejar de la alta competencia en la que siempre estuvo? Muchos. Y en esa decisión, coincido con lo que le decía Pekerman a El Litoral el lunes por la noche, había algo más personal, que tenía que ver con una decisión de vida, de venir a una ciudad más amigable que París, donde evidentemente no la pasó bien y eso que formó parte de un PSG plagado de estrellas.
Pero en todo este derrotero, Messi también probó el polvo de la derrota, el sabor amargo de chocarse varias veces contra la pared, de llorar, de amargarse y de pasarla mal. Y se levantó. Como aquella vez que luego de perder la final con Chile en el Metlife de New Jersey, se hizo cargo de la derrota y renunció a la selección, decisión que le duró muy poco. Afortunadamente.

Messi está haciendo un gran Mundial. Llegó en silencio, sin confirmar nunca que lo iba a jugar. Hasta el mismo Scaloni lo declaró, cuando antes de empezar el torneo señaló que “yo también estaba esperando que en algún momento dijera que iba a jugar el Mundial, porque es una decisión que debía tomar él, ya que, de mi parte, su nombre era el primero que estaba puesto en la lista”.
El mano a mano con Mbappé promete ser estupendo. Martín Palermo dijo que “los dos goles de Mbappé lo van a motivar a Messi”, como si necesitara motivación para seguir vulnerando records. Messi es un “animal competitivo”. Y así será hasta el último día que decida jugar al fútbol.









