El regreso de MotoGP a Buenos Aires dejó de ser solo un anuncio. En el Autódromo Oscar y Juan Gálvez las obras ya están en marcha y el proyecto empieza a tomar forma concreta: máquinas trabajando, movimiento de suelo, demolición terminada y un nuevo edificio de boxes que comienza a levantarse.
El Gálvez ya construye el regreso de MotoGP y vuelve a ilusionar con la F1
A 28 años de la última visita del Mundial de Motociclismo a Buenos Aires, avanza la remodelación integral para recibir a MotoGP en 2027. La obra, además, alimenta una expectativa mayor: recuperar para la Argentina grandes eventos internacionales del deporte motor.

La categoría confirmó que el Gran Premio de Argentina tendrá una nueva sede desde 2027: el histórico escenario porteño reemplazará a Termas de Río Hondo, que fue la casa reciente del Mundial en el país. Por eso, la espera de 28 años no refiere a la presencia de MotoGP en Argentina, sino al regreso del Mundial de Motociclismo a Buenos Aires y al Gálvez, que recibió a la categoría en diferentes etapas durante las décadas del 60, 80 y 90.

El proyecto tiene un fuerte contenido deportivo, político y de infraestructura. El año pasado, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri; el CEO de Dorna, Carlos Ezpeleta; el ministro de Deportes de la Ciudad, Fabián Turnes; y el diseñador Hermann Tilke participaron de la presentación que marcó el inicio del camino para recuperar al autódromo como sede internacional. Ahora, una nueva recorrida por el predio permitió mostrar el avance real de los trabajos.
Según el relevamiento realizado en el autódromo, el diseño ya está completo, la demolición fue finalizada, el movimiento de suelo se encuentra en pleno desarrollo y el nuevo edificio de boxes está en construcción. La modernización contempla una renovación profunda del Gálvez, con actualización del trazado, boxes, paddock, zonas de seguridad y sectores operativos para cumplir con las exigencias actuales de MotoGP.

La primera gran señal visible fue la demolición de los viejos boxes, una imagen fuerte para la historia del automovilismo argentino, pero necesaria dentro de un masterplan que busca llevar al circuito a estándares internacionales. En su lugar se proyecta un nuevo edificio con 32 boxes, una torre de control renovada y un paddock adaptado a las necesidades logísticas de una categoría mundial.
La obra también fue supervisada por autoridades de MotoGP. Carmelo Ezpeleta, CEO de MotoGP Sports Entertainment Group, y Carlos Ezpeleta, director deportivo, visitaron el Gálvez para conocer de primera mano el avance de la transformación del predio con vistas al regreso previsto para 2027.
Un regreso con peso simbólico
El retorno de MotoGP a Buenos Aires tiene un valor que va más allá del calendario. El Gálvez es un escenario cargado de historia para el deporte motor argentino y su recuperación representa una apuesta para volver a instalar a la Ciudad en el mapa internacional.
La Argentina nunca perdió su pasión fierrera, pero en los últimos años esa demanda volvió a quedar expuesta con fuerza. La demostración de Franco Colapinto con un Fórmula 1 en las calles de Buenos Aires, acompañada por una multitud, confirmó que existe un público masivo para este tipo de espectáculos. Ese dato no pasa inadvertido: el interés por el automovilismo y el motociclismo de elite está más vivo que nunca.

En ese contexto, MotoGP aparece como el primer objetivo concreto. Es la fecha confirmada, el compromiso firmado y la obra que ya está en ejecución. Pero el proyecto del Gálvez también abre una lectura más amplia.
Expectativa por la Fórmula 1
La frase final del mensaje que acompañó la recorrida por las obras no pasó desapercibida: “MotoGP 2027 está confirmado. Pero un escenario como este no se detiene en las dos ruedas”. La referencia es clara y alimenta la ilusión de pensar en algo más grande.
Sin embargo, ahí conviene separar los hechos de las expectativas. MotoGP tiene regreso confirmado a Buenos Aires desde 2027. La Fórmula 1, en cambio, no tiene por ahora una fecha anunciada ni un acuerdo oficial para volver a la Argentina.

Lo que sí existe es una proyección. El rediseño del autódromo fue planteado en etapas: primero, con el objetivo de cumplir con los requisitos de la FIM para recibir a MotoGP; luego, con la posibilidad de avanzar hacia una homologación Grado 1 de la FIA, condición necesaria para albergar una carrera de Fórmula 1.
Ese punto cambia el valor estratégico de la obra. El Gálvez no se está remodelando solo para recuperar una fecha, sino para volver a tener condiciones de escenario internacional. Después, que la Fórmula 1 pueda concretarse dependerá de muchos factores: inversión, calendario, negociación política, viabilidad económica y aprobación técnica.
Una obra que puede marcar una nueva etapa
Por ahora, lo tangible es el regreso de MotoGP. Y no es poco. Después de casi tres décadas sin el Mundial de Motociclismo en Buenos Aires, el Gálvez empieza a reconstruirse con una meta concreta y con una fecha en el horizonte.

La lectura periodística es que el autódromo porteño está ante una oportunidad histórica. Si la obra avanza como está previsto, Buenos Aires no solo recuperará un evento internacional de primer nivel, sino que también volverá a poner en discusión el lugar de la Argentina dentro del deporte motor mundial.
MotoGP es el punto de partida. La Fórmula 1 sigue siendo una aspiración. Pero con Colapinto en la grilla, una multitud movilizada por el automovilismo y un Gálvez en plena transformación, la pregunta empieza a tener otro peso: ¿puede Buenos Aires volver a ser una plaza grande para el deporte motor internacional?









