El regreso del MotoGP a Buenos Aires empieza a tomar forma sobre el asfalto del Autódromo Oscar y Juan Gálvez. En un sector de 120 metros, máquinas y operadores realizan las pruebas que permitirán ajustar el procedimiento de pavimentación del nuevo circuito. Es una etapa central de la transformación del escenario porteño, que tiene una fecha por delante: recibir al Mundial de motociclismo del 9 al 11 de abril de 2027
El Gálvez prueba su nuevo asfalto: una obra clave para recibir al MotoGP y buscar el regreso de la F1
La renovación del autódromo porteño supera el 60% de avance, según informó la Ciudad. Los ensayos se realizan con asesoramiento de Tilke, mientras continúan los trabajos en boxes, accesos y tribunas para la competencia prevista del 9 al 11 de abril de 2027.

La intervención también forma parte del proyecto con el que la Ciudad busca recuperar un lugar en el calendario de la Fórmula 1. Por ahora, el compromiso confirmado es con el MotoGP; la vuelta de la categoría de autos continúa como una aspiración que las autoridades vinculan con la renovación del predio.

Según informó el Gobierno porteño, **la obra integral ya supera el 60% de avance**. Además de la pista, los trabajos alcanzan a los boxes, garajes, accesos y espacios destinados al público.
Una prueba antes de pavimentar
Los ensayos se desarrollan en el sobreancho de la curva T3, dentro del sector de escapatoria. Allí se evalúan tanto la mezcla asfáltica como el funcionamiento de los equipos y la coordinación de quienes intervienen en su aplicación.

La supervisión está a cargo de Tilke Engineers & Architects, la empresa fundada por el ingeniero alemán Hermann Tilke, que envió a un especialista para acompañar las tareas y asesorar al equipo de Autopistas Urbanas (AUSA).
La prueba utiliza la mezcla homologada para la primera capa de asfalto, denominada AM3-AC19, con un espesor de ocho centímetros. Para colocarla trabajan simultáneamente tres equipos de transferencia de material, tres máquinas terminadoras y seis rodillos de compactación.
El objetivo de esta instancia es ajustar la calibración de la maquinaria y el procedimiento de trabajo antes de avanzar con la pavimentación del trazado.
El MotoGP como objetivo inmediato
El Mundial de motociclismo volverá a correr en la Ciudad después de 28 años. Esa competencia marca el horizonte más cercano de una renovación que también busca dejar infraestructura para otros grandes acontecimientos.
“Estamos poniendo al Autódromo de la Ciudad a la par de los grandes circuitos del mundo”, sostuvo el jefe de Gobierno, Jorge Macri, quien volvió a expresar su intención de que las mejoras permitan avanzar hacia el retorno de la Fórmula 1.

El secretario de Deportes, Fabián “Chino” Turnes, planteó el mismo objetivo: “Ya está confirmado el MotoGP el año que viene y queremos que también vuelva la Fórmula 1”.
Las obras son parte de esa búsqueda, aunque su realización no equivale a la confirmación de un Gran Premio de F1 en Buenos Aires.
Una nueva horquilla y un túnel hacia el paddock
De acuerdo con la información oficial, el circuito ya muestra su configuración final. Entre los cambios aparece una nueva horquilla, proyectada dentro del plan para recibir competencias de Fórmula 1, en el espacio que antes ocupaban una antigua tribuna y el kartódromo.
También avanza un túnel a la altura de la curva 1. Esa conexión permitirá vincular la avenida Roca con el paddock y reorganizar la circulación interna.
Los nuevos boxes y garajes, por su parte, siguen tomando altura. Son instalaciones necesarias para alojar equipos, vehículos y personal, y responder a las exigencias operativas de competencias internacionales.
Más ingresos y cambios en el perímetro
La renovación tendrá efectos desde la llegada al predio. A la recuperación de los accesos existentes se sumarán dos nuevos ingresos: uno sobre la avenida 27 de Febrero, en el sector del talud, y otro en avenida Roca al 5900, junto a la escuela.
Las entradas contarán con muros de ladrillos, estructuras metálicas identificadas con su número, nuevos portones y pórticos para señalización.
El proyecto incluye, además, la reconstrucción del cerco perimetral. En la mayor parte del autódromo, el alambrado será reemplazado por estructuras de hormigón de tres metros de altura libre, con distintas soluciones según el sector. El límite con el parque Ribera Sur conservará el alambrado.
Cinco tribunas nuevas y otra circulación para los espectadores
La transformación también alcanzará a quienes sigan las carreras desde las gradas. Está prevista la construcción de **cinco tribunas de hormigón premoldeado**, con longitudes de 95, 55, 90, 50 y 50 metros, distribuidas en diferentes puntos del circuito.
En las tribunas actuales cambiará la forma de ingreso. La reubicación de la calle de servicio permitirá trasladar los accesos del frente hacia los laterales, con nuevas escaleras, rampas, descansos y barandas.
Las estructuras existentes serán sometidas a evaluaciones para determinar su estado y las intervenciones necesarias. También se prevén tareas de pintura y el retiro, limpieza y reinstalación de los asientos, con reemplazo de las butacas deterioradas.
El Gálvez tiene por delante el desafío de llegar a abril de 2027 con la pista y sus instalaciones listas para recibir al MotoGP. Recuperar esa cita mundial será el primer gran paso de una nueva etapa para el histórico autódromo porteño, mientras Buenos Aires mantiene la aspiración de volver a recibir a la Fórmula 1.









