El Maracanazo en 1950 había sido el último registro de un partido mundialista en suelo sudamericano. Pasaron las ediciones de 1954 y 1958 y América no era elegida como sede. Chile logró el voto a favor y devolvió al continente la máxima competencia de fútbol. A pesar de que el país trasandino sufrió dos años antes el terremoto más potente registrado en la historia, no se bajó de la organización. El Terremoto de Valdivia tuvo una magnitud de 9,5 Mw.





































