El Mundial de Aguas Abiertas que se desarrolla en la ciudad de Santa Fe funciona también como una prueba general para la infraestructura que será utilizada durante los Juegos Suramericanos 2026. El evento reúne a delegaciones de distintos países y permite poner a punto la logística, el equipamiento y los protocolos que se necesitarán en la competencia continental.
Mundial de Aguas Abiertas: Santa Fe puso a prueba el circuito de los Juegos Suramericanos
El despliegue técnico y logístico para recibir a delegaciones internacionales fue destacado por referentes de la organización, quienes explicaron cómo esta experiencia permitirá ajustar detalles de cara al mega evento.


En este marco, Fernando Maletti, integrante del Comité Organizador de los Juegos Suramericanos, destacó el trabajo conjunto entre el Gobierno provincial, la Federación Santafesina de Natación y las distintas instituciones involucradas. “La idea era hacerlo previo a los Juegos, porque esto ya va a quedar armado”, explicó.
Un Mundial como ensayo general
La organización comenzó a proyectarse hace casi un año, a partir de una propuesta de la Federación Santafesina de Natación, encabezada por Yanina Primón. Para Maletti, la realización de una competencia de esta magnitud representa un acontecimiento significativo para la provincia.

“Tenemos casi 400 atletas entre los atletas y los directores técnicos y demás, así que la verdad que para Santa Fe tener un evento de esto creo que trasciende fronteras y creo que es algo histórico”, sostuvo.
El funcionario remarcó además que el desafío no consiste únicamente en disponer del espacio para la competencia, sino en cumplir con los estándares técnicos internacionales. La instalación de pontones, largadores, zonas de llegada y boyado forma parte de una estructura que debe ser homologada para una competencia oficial.
Equipamiento y logística, punto por punto
La organización también incluye los sistemas de cronometraje, la fiscalización y los dispositivos utilizados para registrar los tiempos de cada competidor. Según explicó Maletti, estos elementos son fundamentales porque las marcas obtenidas pueden convertirse en récords oficiales. “No es solamente tirarse al agua y nadar 10 km, requiere de una logística y Santa Fe estuvo a la altura”, afirmó.

El equipamiento instalado durante el Mundial permanecerá para los Juegos Suramericanos. Aunque en la competencia continental participarán menos delegaciones, la estructura operativa será prácticamente la misma.
“En los Suramericanos va a haber menos gente, porque son 15 países, acá estamos hablando de más de 30, los competidores van a ser casi la mitad, pero la estructura y todo lo que es la parte de voluntariado va a ser exactamente la misma”, explicó.
Exigencia internacional
Por su parte, Yanina Primón, presidenta de la Federación Santafesina de Natación, destacó la convocatoria internacional. Si bien inicialmente estaban previstos 273 deportistas, finalmente participan 263 representantes. “Nos están visitando de toda parte del mundo, de Sudáfrica y un montón de países, países de América obviamente”, contó.

La competencia exige además una planificación precisa en aguas abiertas. Primón explicó que el recorrido incluye boyas de diferentes funciones, un pontón intermedio para contabilizar las vueltas y otro sector destinado a la finalización.
Para la dirigente, uno de los principales desafíos estuvo relacionado con las condiciones climáticas. “Lo más difícil es el armado en aguas abiertas porque dependemos del clima, dependemos de una logística muy grande”, señaló.
Una prueba clave antes de los Juegos
Antes del comienzo de la competencia se realizaron cuatro pruebas técnicas para verificar que todos los elementos cumplieran con los requisitos establecidos. Además, más de 50 personas trabajan en la organización.
Primón destacó especialmente la capacidad de respuesta ante las dificultades climáticas: “Ayer nos jugó una muy mala pasada el viento y se pudo solucionar en tiempo récord gracias a la disposición y al trabajo de todo un equipo”.
El arbitraje combina especialistas internacionales y representantes locales, una oportunidad que la Federación también considera importante para el desarrollo de los oficiales argentinos.
La infraestructura incluye, además, elementos que a simple vista pueden parecer secundarios, pero que forman parte de las exigencias de una competencia de este nivel. “Son exigencias internacionales y todo lo que ven, alfombrado, vallas, o sea, las carpas con sus cartelerías, el tinglado donde están todos los deportistas, el VIP, todo eso son exigencias a nivel mundial”, explicó Primón.

Con el Mundial como instancia de prueba, Santa Fe avanza en la puesta a punto del circuito que volverá a recibir a los atletas durante los Juegos Suramericanos. La experiencia permite ajustar detalles técnicos y organizativos antes del gran desafío continental.











