Hace tan solo dos meses, daba toda la sensación de que Newell’s iba derecho a estrellarse con uno de los momentos más críticos de su historia. El equipo acumulaba derrotas casi sin poner resistencia, la nueva dirigencia no encontraba el rumbo futbolístico y los hinchas iban pasando de la bronca y la indignación a una sensación muy parecida a la resignación.
Newell’s cerró el semestre con seis partidos sin derrotas
El equipo de Kudelka encontró finalmente un rendimiento confiable, luego de una desastrosa primera parte del campeonato bajo la conducción de Orsi-Gómez. “Llegamos a la orilla nadando bastante bien”, dijo el DT. La “Lepra” tendrá un largo período de inactividad para preparar la crucial segunda parte del año


La “Lepra” tocaba fondo tanto en la tabla general como en la de los promedios y el descenso, con mucho camino todavía por recorrer, empezaba a ser una posibilidad real. Pero llegó Frank Darío Kudelka y luego de hacer un diagnóstico frontal y descarnado, fue sacando al plantel “rojinegro” del “fondo del mar”, como el propio DT definió el lugar en el que encontró a Newell’s.
Alivio
Si se recuerdan aquellos partidos en el final del breve y paupérrimo ciclo de la dupla Orsi-Gómez, es difícil explicar cómo la “Lepra” terminó la fase regular del Torneo Apertura con un buen empate en la siempre complicada cancha de Vélez y con una interesante racha de seis partidos sin derrotas.
Este lunes por la noche, el conjunto dirigido por Kudelka se plantó en el terreno de juego del estadio “José Amalfitani”, le jugó de igual a igual a uno de los mejores equipos del fútbol argentino y estuvo muy cerca de llevarse la victoria.

Tan cerca como el par de centímetros por los cuales el VAR invalidó el segundo gol del “Colo” Ramírez, que de estar habilitado hubiera decretado un triunfo para el recuerdo.
Fue empate 1 a 1 y tanto el técnico Kudelka como los jugadores se fueron del “Fortín” de Liniers con buenas sensaciones.
Porque Newell’s volvió a mostrarse como un equipo competitivo y confiable, porque no se cayó después del gol de Vélez y empató el partido con autoridad y con una jugada muy bien elaborada que culminó el uruguayo Ramírez, y porque el encuentro terminó con la sensación de que los de Kudelka estuvieron más cerca del triunfo que los de Barros Schelotto.
La seguridad del arquero Reinatti -es un pibe y ataja como si ya tuviera 100 partidos en primera-, la entrega del paraguayo Salcedo en la defensa, el liderazgo del joven capitán Reggiardo, el empuje de Gómez Mattar, Guch y Herrera, la recuperada eficacia del “Colo” Ramírez.
Cambio profundo
Todos esos jugadores, que hace solo algunas fechas atrás se iban de la cancha silbados y cuestionados, cerraron el primer semestre del año transformados en futbolistas aguerridos y confiables. Kudelka es el arquitecto de esa reconstrucción del plantel “leproso”.
“Llegamos a la orilla nadando bastante bien”, graficó el entrenador de Newell’s, utilizando la misma metáfora que usó para describir el momento que vivía el equipo cuando inició su segundo ciclo en el club. “En ese momento no sabía cómo íbamos a llegar. Estoy satisfecho con eso, pero es un primer paso. Esto es a largo plazo”, advirtió luego.

Sin competencia a la vista, ya que otra vez no pudo meterse en los playoffs y ya quedó eliminado de la Copa Argentina, ahora Newell’s entra en un período de breve descanso, para luego encarar una larga y exigente pretemporada en Rosario.
El prolongado parate por el Mundial 2026 le dará mucho tiempo al cuerpo técnico y a la dirigencia para hacer el mejor mercado de pases posible. Esta vez no hay margen de error porque el segundo semestre del año no perdona.








