Isack Hadjar estuvo en Madrid, caminó por el paddock, participó de las reuniones y siguió de cerca el trabajo de Red Bull. Sin embargo, una férula en su muñeca recordaba que todavía no estaba preparado para hacer lo que realmente quería: volver a subirse al auto.
El regreso que Red Bull no quiere apurar: Hadjar sigue en duda para Bakú
El francés se perdió las últimas tres carreras por una lesión en la muñeca y deberá probarse en el simulador antes de recibir la autorización. Liam Lawson continuará como reemplazante si todavía no está cerca de su mejor condición física.

El piloto francés se perdió los tres Grandes Premios de la Fórmula 1 disputados después del receso de verano —Países Bajos, Italia y España— debido a una lesión sufrida mientras entrenaba durante las semanas de descanso. Su recuperación avanza según los tiempos previstos, pero su presencia en la próxima fecha de Azerbaiyán continúa sin estar confirmada.

Laurent Mekies, director de Red Bull, buscó llevar tranquilidad después de la carrera en Madrid. Aclaró que no apareció ninguna complicación y que la demora responde al proceso habitual para una lesión de esas características.
“Isack está bien. No hay nada malo en su recuperación. Hemos aprendido que este es un tiempo normal para el tipo de lesión que tiene”, explicó.
Red Bull aprovechará los días previos al viaje a Bakú para evaluar nuevamente la muñeca. El paso decisivo será subir a Hadjar al simulador y someterlo a esfuerzos similares a los que deberá soportar dentro del RB22.
Allí no solamente deberá comprobarse si desapareció el dolor. También será necesario evaluar su fuerza, su movilidad y la capacidad para controlar el auto durante una tanda prolongada. En un circuito callejero como Bakú, con frenadas fuertes, curvas rodeadas por muros y muy poco margen para el error, cualquier limitación puede convertirse en un riesgo.
“Si siente que está cerca del ciento por ciento, iremos por ello. Si considera que la recuperación no está completa, mantendremos nuestro enfoque y pondremos su salud en primer lugar”, señaló Mekies.
La posición de Red Bull es clara. El equipo quiere recuperar a Hadjar, pero no está dispuesto a anticipar su regreso si eso puede comprometerlo más adelante.
“Lo que no queremos es que, por volver antes de tiempo, ponga en riesgo su capacidad de recuperarse completamente a largo plazo”, agregó el responsable de la escudería.
La ausencia llegó en uno de los momentos más importantes de la temporada del francés. Hadjar había conseguido ocho resultados dentro de los diez primeros, subió al podio en Mónaco y logró superar a Max Verstappen en clasificación en tres oportunidades.
Su rendimiento lo había transformado en una de las revelaciones del campeonato. La lesión no solamente le impidió sumar puntos, sino que también lo dejó sin kilómetros valiosos mientras Red Bull continúa desarrollando un auto completamente nuevo.
Aunque estuvo presente junto al equipo y pudo revisar datos, escuchar a los ingenieros y acompañar las reuniones, nada reemplaza las sensaciones que un piloto obtiene cuando conduce. Cada carrera perdida significa una oportunidad menos para comprender el comportamiento del RB22 y adaptarse a sus últimas mejoras.
Mientras Hadjar se recupera, Liam Lawson ocupó su asiento en Red Bull durante las tres últimas competencias y consiguió terminar en zona de puntos en dos de ellas. El movimiento también obligó a reorganizar Racing Bulls, donde Yuki Tsunoda pasó a conducir el auto que había dejado disponible el neozelandés.

Lawson volvió a responder cuando Red Bull necesitó un reemplazante, como ya había sucedido en 2023 tras la lesión de Daniel Ricciardo. En aquella oportunidad, el australiano sufrió la fractura de un hueso de la mano durante los entrenamientos del Gran Premio de Países Bajos y permaneció fuera durante cinco fechas.
Las lesiones de muñeca o mano no tienen un único tiempo de recuperación. Lance Stroll, por ejemplo, consiguió regresar rápidamente después de un accidente en bicicleta antes del inicio de la temporada 2023. Se perdió los ensayos, pero participó de la primera carrera pese a haber sufrido fracturas en una muñeca y un dedo del pie.
Hadjar tendrá ahora una semana decisiva. El simulador ofrecerá la primera respuesta y luego llegará la evaluación final del equipo. Si la muñeca soporta el esfuerzo y el francés se siente cerca de su mejor condición, recuperará su lugar en Bakú. Si todavía persisten dudas, Lawson volverá a ocupar el asiento.








