Hay decisiones que no se explican solamente a través de una tabla de posiciones. Detrás de ellas aparecen los esfuerzos, las expectativas, los golpes y también la necesidad de reconocer cuándo un camino dejó de ser el indicado. Nicolás Varrone tomó una de esas determinaciones: no continuará disputando la temporada 2026 de Fórmula 2 con Van Amersfoort Racing.
Nico Varrone cerró su etapa en la Fórmula 2 y abrió una incógnita sobre su futuro
El piloto argentino anunció que no continuará con Van Amersfoort Racing y se bajó del campeonato con efecto inmediato. Dejó atrás una temporada compleja y prometió contar pronto cuál será el próximo paso de su carrera.

El piloto de Ingeniero Maschwitz anunció su salida mediante un mensaje publicado en sus redes sociales, pocos días después de una difícil presentación en el circuito callejero de Madrid y cuando el campeonato se prepara para disputar su próxima fecha en Bakú, Azerbaiyán.
“Después de un año intenso, junto a mi equipo decidimos no continuar con el calendario de Fórmula 2 2026 con Van Amersfoort Racing. No fue una decisión fácil, pero creemos que es el camino correcto para seguir adelante y pensar en lo que viene para mi carrera”, expresó.

La noticia pone un punto final, al menos por ahora, a la apuesta más arriesgada de su trayectoria deportiva. Varrone llegó a la Fórmula 2 con 25 años, después de construir un nombre y ganar prestigio en las competencias de resistencia. Había sido piloto oficial de Corvette Racing, corrió con un Hypercar de Porsche durante 2025 y alcanzó uno de los triunfos más importantes de su vida en las 24 Horas de Le Mans de 2023, dentro de la categoría GTE Am.
Sin embargo, decidió dejar por un momento aquel terreno conocido para intentar abrirse camino entre los monoplazas. El objetivo era tan ambicioso como difícil: demostrar sus condiciones en la antesala de la Fórmula 1 y acercarse a una posible oportunidad en la máxima categoría.
El vínculo que había construido con General Motors también alimentaba esa ilusión. Corvette pertenece al gigante automotor estadounidense, al igual que Cadillac, la escudería que ingresó a la Fórmula 1 y con la que el argentino mantuvo conversaciones durante los últimos meses. Nunca hubo una propuesta concreta, según reconoció el propio corredor, pero la posibilidad formaba parte de un sueño que justificaba el enorme desafío.

La temporada, de todos modos, estuvo lejos de resultar sencilla. Varrone llegó a sumar puntos en tres competencias y consiguió su mejor resultado en la carrera Sprint de Miami, donde terminó sexto. Al momento de anunciar su salida ocupaba el 20° puesto del campeonato.
Los números muestran una parte de la historia, pero no toda. En varias oportunidades quedó atrapado en incidentes ajenos y debió convivir con las dificultades propias de una categoría extremadamente competitiva, en la que cada detalle puede cambiar por completo un fin de semana.
Madrid terminó siendo una síntesis dolorosa de ese recorrido. En la clasificación protagonizó un choque contra el muro, perdió su mejor tiempo y quedó condenado a largar desde el fondo de la grilla. En la carrera Sprint fue golpeado por el indio Kush Maini y abandonó durante la primera vuelta. Pese a todo, regresó el domingo, completó la competencia principal y cruzó la meta en el 15° lugar.
Tres días después, comunicó el final de su etapa con la escudería neerlandesa.

En su despedida, Varrone eligió agradecer antes que señalar culpables. “Gracias de corazón a todo el equipo, a nuestros sponsors y colaboradores, y especialmente a todos ustedes que estuvieron siempre del otro lado, alentando y bancando, incluso en los momentos más difíciles”, escribió.
También dedicó una mención especial a la familia Villagómez, vinculada a la estructura y a su compañero de equipo, el mexicano Rafael Villagómez, por la manera en la que lo recibió y acompañó durante esta experiencia.
Por ahora, el argentino no reveló cuál será su próximo destino. Apenas dejó una frase que funciona como promesa y también como una puerta abierta: “Espero poder contarles muy pronto sobre mi futuro”.

La Fórmula 2 seguirá su camino en Bakú y Van Amersfoort Racing deberá encontrar un reemplazante para ocupar la butaca vacante. Varrone, mientras tanto, vuelve a quedar frente a una decisión importante.
El mundo de la resistencia, donde supo construir sus mejores capítulos, nunca terminó de cerrarle sus puertas. Tanto el Campeonato Mundial de Resistencia como el IMSA aparecen entre las posibles alternativas, con Le Mans como ese lugar especial al que ya llegó una vez para hacer historia.
No pudo saberse todavía si su sueño de los monoplazas quedó definitivamente atrás o si apenas atraviesa una pausa. Lo único confirmado es que Varrone eligió detener esta etapa antes de continuar por un camino en el que ya no encontraba las respuestas que necesitaba. Ahora comienza otra espera: la de conocer hacia dónde llevará un talento argentino que ya demostró que sabe reinventarse.








