Mientras la temporada 2026 todavía tiene capítulos por delante, la Fórmula 1 ya trabaja en lo que vendrá. Pirelli completó este miércoles en Imola la segunda y última jornada de pruebas destinada al desarrollo de los neumáticos que utilizará la categoría en 2027.
Ferrari y Racing Bulls completaron en Imola casi 2.000 kilómetros
Pirelli cerró dos intensas jornadas de pruebas con Antonio Giovinazzi, Liam Lawson y Arvid Lindblad. Entre los dos días, que también tuvieron en pista a Lewis Hamilton y Charles Leclerc, se completaron 400 vueltas.

Ferrari y Racing Bulls fueron los equipos encargados de cerrar el programa. Liam Lawson y Arvid Lindblad se alternaron al volante del auto de la escudería de Faenza, mientras que Antonio Giovinazzi realizó el trabajo para la casa de Maranello.

Las condiciones fueron exigentes. La temperatura ambiente alcanzó los 31 grados y el asfalto llegó a 49, un escenario que permitió evaluar el comportamiento de los diferentes compuestos sometidos a altas temperaturas.
Lawson, quien disputó los últimos tres Grandes Premios con Red Bull en reemplazo del lesionado Isack Hadjar, comenzó la mañana con pruebas de rendimiento utilizando los neumáticos C3 y C4. Más tarde concentró su trabajo en tandas largas con el C4 para estudiar su duración y degradación.
El neozelandés completó 65 vueltas, equivalentes a 319 kilómetros, y marcó como mejor registro 1 minuto, 18 segundos y 471 milésimas.

Lindblad siguió un programa parecido durante la primera parte del día. Por la tarde utilizó los compuestos C3 y C5, el más blando de los tres evaluados en esta jornada. Cerró su actividad con 73 vueltas y 358 kilómetros, además de un tiempo de 1 minuto, 18 segundos y 454 milésimas.

Las marcas no deben tomarse como una clasificación entre ambos pilotos. Cada uno trabajó con neumáticos, cantidades de combustible y objetivos diferentes, por lo que el verdadero valor de la prueba estuvo en la información reunida y no en la posición final de la tabla.
Giovinazzi, el que más trabajó
Antonio Giovinazzi fue quien tuvo la jornada más extensa. El campeón mundial de resistencia giró exclusivamente con el compuesto C3 y combinó simulaciones de clasificación con tandas largas.
El italiano completó 135 vueltas, casi el doble que cada uno de los pilotos de Racing Bulls. Recorrió 663 kilómetros y estableció un mejor tiempo de 1 minuto, 19 segundos y 894 milésimas.

Su tarea fue fundamental para Ferrari y Pirelli por el volumen de datos reunido durante un solo día. En este tipo de pruebas, la regularidad y la capacidad para repetir condiciones resultan más importantes que buscar una vuelta rápida.
La actividad había comenzado el martes con los pilotos titulares de Ferrari, Lewis Hamilton y Charles Leclerc. Al sumar ambos días, los autos completaron 400 vueltas al circuito de Imola, equivalentes a 1.963 kilómetros.
El programa forma parte del trabajo que Pirelli desarrolla junto con los equipos para definir las características de los neumáticos de la próxima temporada. Las pruebas permiten comparar distintas construcciones y compuestos antes de seleccionar las versiones definitivas.

La siguiente sesión se realizará a mediados de octubre en Magny-Cours, Francia. Allí el trabajo será completamente diferente: mediante el sistema de riego artificial del circuito, se evaluarán nuevas soluciones para los neumáticos de lluvia.
La Fórmula 1 todavía está resolviendo su campeonato actual, pero parte de su futuro ya comenzó a girar. En Imola fueron 400 vueltas silenciosas, sin puntos ni podios, pero con información que terminará influyendo en cada carrera de 2027.








