“Esperábamos más de este semestre”. La confesión de Miguel Ángel Russo, que organizó una conferencia de prensa en el “Gigante” de Arroyito para analizar el rendimiento del equipo en la primera mitad del año y despertó cientos de rumores respecto de su continuidad, sintetizó de manera perfecta el andar de su Rosario Central en este 2024. El “Canalla” venía de ser campeón en la Copa de la Liga 2023 y depositó sus mayores expectativas en la Copa Libertadores, una competencia que al club rosarino le iba a dar mucho prestigio y muchos dólares si seguía avanzando de fase. Pero no se dio. Después de aquella victoria inicial contra Peñarol, el equipo se fue desdibujando y también se vio perjudicado por la sanción de Conmebol, debido a los graves incidentes en ese juego inicial contra los uruguayos. Con la permanencia de Miguel Russo asegurada, las llegadas de dos nueve de jerarquía como Marco Ruben y Enzo Copetti y la ilusión de atrapar el premio consuelo de la Sudamericana, a Central le queda un solo sueño por concretar: la esperada vuelta de Ángel Di María.


































