Carlos Sainz empezó a vivir de cerca lo que será uno de los momentos más especiales de su carrera deportiva. El piloto de Williams fue el encargado de girar por primera vez en el Madring, el nuevo circuito de Madrid que debutará en la Fórmula 1 más adelante esta temporada y que recibirá al Gran Premio de España entre el 11 y el 13 de septiembre.
Sainz estrenó el Madring, el nuevo circuito de Madrid que debutará en la Fórmula 1
El español dio las primeras vueltas al nuevo trazado madrileño, que recibirá al Gran Premio de España del 11 al 13 de septiembre. El piloto de Williams, destacó el diseño del circuito, su mezcla entre sectores urbanos y permanentes, y una curva peraltada que promete convertirse en uno de los grandes atractivos del calendario.

El trazado tiene un valor particular para Sainz. Madrid es su ciudad natal, el lugar donde creció y también donde dio sus primeros pasos en el automovilismo a través del karting. Por eso, la posibilidad de correr como local en la máxima categoría representa mucho más que una fecha más dentro del calendario.
“Es algo muy difícil de describir para mí, porque siempre soñé con tener la oportunidad de correr en mi ciudad natal”, expresó Sainz, antes de iniciar sus primeras vueltas al circuito a bordo de un Ford Mustang rojo, acompañado por el periodista Lawrence Barretto, corresponsal de Fórmula 1.

El piloto español, además, estuvo involucrado en el proyecto como embajador del evento, por lo que conoce de cerca el desarrollo del circuito. “Madrid es una gran ciudad, una ciudad de la que siempre hablé muy bien, y ahora que empieza a ser mucho más conocida, tener un circuito de Fórmula 1 será increíble”, agregó.
Madrid ya tuvo Fórmula 1 en el pasado, aunque en otro contexto. El antecedente fue el circuito del Jarama, ubicado a unos 30 kilómetros al norte de la ciudad, donde la categoría corrió hace más de cuatro décadas. El Madring, en cambio, tendrá una ubicación mucho más cercana al centro urbano: se podrá llegar al centro de Madrid en menos de 20 minutos y estará apenas a cinco minutos del aeropuerto internacional.

La expectativa del público local será otro de los grandes ingredientes del fin de semana. Sainz ya tuvo una muestra de lo que puede generar la Fórmula 1 en Madrid cuando en junio del año pasado realizó una exhibición con un Williams de especificación 2023 por las calles de la capital española.
También guarda un recuerdo especial de su infancia, cuando vio a su padre, Carlos Sainz Senior, doble campeón mundial de rally, manejar un Citroën por las calles madrileñas durante una celebración de despedida. “Tenía 10 años y me sorprendió cómo la ciudad recibió a mi padre. Había miles y miles de personas a lo largo de la calle principal de Madrid. Quizá fue la primera vez que me di cuenta de cuántos aficionados al automovilismo hay en la ciudad”, recordó.
El Madring combina sectores urbanos con partes construidas especialmente para la competencia. Durante un lunes por la mañana, el circuito fue cerrado para que Sainz pudiera completar algunas vueltas sobre el trazado de 20 curvas.
La primera vuelta fue de reconocimiento, aunque el español rápidamente comenzó a describir las principales características de la pista. Uno de los sectores más veloces irá desde la curva 2 hasta la curva 4, con aproximadamente un kilómetro recorrido a fondo y velocidades que podrían llegar a los 340 km/h.
“Va a ser un kilómetro a fondo desde la curva 2 hasta la curva 4. Además, es una zona con algo de giro, así que quizá no será tan fácil como parece. Será girar, girar y girar, como una Parabólica muy larga en Monza, antes de llegar a una gran frenada bajo el puente”, explicó.
Luego aparece una de las zonas que más entusiasma al piloto de Williams: una subida por rampa hacia un vértice ciego en la chicana de las curvas 7 y 8. Para Sainz, ese punto marca un cambio claro en la identidad del circuito.
“Pasás de una zona muy estrecha, más de estilo callejero, a una curva ciega donde no ves absolutamente nada. De repente, la pista se abre por completo. Es como atravesar una pantalla y entrar en otro mundo. Me encanta que el circuito tenga dos partes tan diferentes: una urbana y otra completamente abierta y ancha”, describió.
Dentro de esa segunda parte aparece la sección llamada Monumental, que promete ser uno de los puntos más impactantes del calendario. Se trata de una curva de 500 metros, la más larga de la Fórmula 1, con un peralte que alcanzará el 24% y tribunas a ambos lados, generando una atmósfera similar a la de un estadio.
Detrás de la zona de fanáticos se encuentra además el campo de entrenamiento del Real Madrid, club del que Sainz es simpatizante. La curva, incluso con una capa final de asfalto todavía pendiente, ya mostró un nivel de agarre considerable durante la prueba con el auto de calle.
Cuando las tribunas estén completas, con capacidad para 45.000 espectadores, la sensación para los pilotos será única. Al salir de esa zona peraltada, desde la posición baja de los autos de Fórmula 1, prácticamente verán el cielo antes de que la pista vuelva a descender hacia el sector urbano del complejo del Centro de Convenciones IFEMA.

Sainz terminó la experiencia con una sonrisa y dejó una frase que funciona como primer sello de aprobación para el nuevo circuito español. “Sinceramente, fue impresionante. No esperaba divertirme tanto. No esperaba que fuera tan fluido y tan ancho. Podés apoyar el auto durante mucho tiempo. Si vamos tan rápido con este coche, imaginá cómo será en un Fórmula 1”, sostuvo.
Con esa primera impresión, el Madring empieza a construir expectativa. Por su ubicación, por el respaldo del público madrileño, por su mezcla de sectores urbanos y permanentes, y por una curva Monumental que ya aparece como una de sus grandes marcas registradas, el nuevo Gran Premio de España promete ser una de las citas más esperadas de la temporada.






