Aún sin Messi, la expectativa en torno a la presentación de la selección se hizo ver desde el momento en que el plantel tocó suelo cordobés, una ciudad a la que no venía desde el 2022, en la etapa previa al Mundial de Qatar, cuando jugó un partido de Eliminatorias ante Colombia. Más de 500 personas se dieron cita en la puerta del hotel donde se hospedó el plantel de Scaloni, cuyos futbolistas no dudaron a la hora de ir a saludar a la gente, sacarse fotos y firmar autógrafos. El más entusiasta, en este sentido, fue el Dibu Martínez, quien fue elegido sub capitán junto a Lautaro Martínez, en tanto que Cristian Romero será el portador de la cinta de capitán.
Córdoba, la selección, las ganas de seguir de Scaloni, el post Messi y la visita del Papa
Al igual que en Santa Fe, este miércoles fue un día distinto y no solo por la presencia de la selección, que volvió a jugar en el interior después de tres años y medio.

Por las sanciones recibidas por los incidentes ocurridos en la final con España, la capacidad del Kempes y del Monumental, para el partido del sábado ante Burkina Faso, quedó relegada a un aforo permitido de un 50 por ciento. Ya para el partido despedida de Messi, el martes, la capacidad del Monumental será del ciento por ciento y habrá un total de 80.000 personas, ya que las entradas se agotaron en menos de dos horas (hubo un momento, durante la venta, en la que había más de 300 mil personas haciendo la cola virtual para comprar).
Córdoba se despertó con relativa tranquilidad este miércoles. Es que también se celebra el día de la ciudad, en honor a San Jerónimo. Por lo tanto, la actividad no fue la habitual, pues muchas de ellas, como por ejemplo la escolar, fue nula. De todos modos, la mayoría de los negocios abrieron sus puertas y el movimiento fue interesante desde muy temprano, pero no el febril de un día común.
El casco céntrico se verá convulsionado cuando se produzca la visita de León XIV en el venidero mes de noviembre. Precisamente, la plaza San Martín, ubicada enfrente de la Catedral, será el epicentro de la actividad que realizará el Papa en esta Córdoba que se identifica por la cantidad de iglesias y por esta Catedral (Nuestra Señora de la Asunción) que se convertirá – con la plaza incluida, obviamente – en uno de los destinos multitudinarios de la histórica visita papal.

Con este partido, ya se inicia el “infierno más temido”, el de la era post-Messi. Durante 20 años, cada partido de la selección argentina tenía el condimento de la atracción única del mejor jugador del mundo. Los contratos (hablando de economía) giraban alrededor de su presencia o no. En el derrotero, hasta hubo partidos que se concretaban solamente con la condición de su presencia. Ahora todo será diferente, por más que la selección argentina ha conseguido un prestigio que no se perderá. Varias figuras de los últimos éxitos se repetirán, porque hay jugadores jóvenes – y con experiencia – que se convertirán en los puntales del nuevo proceso. Cuti Romero, Lisandro Martínez, Enzo Fernández, Alexis MacAllister, Julián Alvarez y Lautaro Martínez, por mencionar algunos, más algunos más experimentados como el Dibu Martínez y Tagliafico, serán los encargados de mostrarles el camino adecuado a las nuevas figuras.
Y hablando de los nuevos, sin dudas que para Santa Fe el polo de atracción está en la presencia del sancarlino Agustín Giay. Montiel y Molina fueron los elegidos – seguramente a partir de esa fidelidad debida a los que lo llevaron a la gloria – de Scaloni para jugar el Mundial. Pero Giay se quedó a las puertas del mismo y fue titular en aquellos partidos de preparación previa, en Estados Unidos, cuando Argentina se enfrentó a Honduras e Islandia. Parecía que se quedaba en el plantel definitivo de 26 (habían viajado siete más, teniendo en cuenta los problemas de lesionados), pero la recuperación física de los “número 4”, hizo que Giay se quedara afuera de última.
Los enfrentamientos entre Argentina y Bolivia tienen su historia. El de Córdoba, será el partido 44, con 31 victorias de Argentina y 7 de Bolivia, empatando los partidos restantes. Los últimos dos fueron sendas goleadas de la selección de Scaloni, en el camino hacia el último Mundial. El primero se disputó el 12 de setiembre de 2023, en el estadio Hernando Siles de La Paz, por las Eliminatorias Sudamericanas. Argentina se impuso por 3-0. El último enfrentamiento tuvo lugar el 15 de octubre de 2024, en el estadio Monumental de Buenos Aires, por la décima fecha de las Eliminatorias. La Selección Argentina ganó 6-0, con tres goles de Lionel Messi, además de dos asistencias del capitán, que fue la gran figura de ese partido.
Pero un choque que quedará en el recuerdo, es el de 1973, en las Eliminatorias para el Mundial de 1974 de Alemania Federal. Con la conducción técnica de Miguel Ubaldo Ignomiriello (el técnico principal era Enrique Omar Sívori), la selección argentina le ganó 1 a 0 a la de Bolivia con gol de Fornari. Ese grupo de jugadores se denominó “selección fantasma” y estuvieron haciendo una etapa de aclimatación a la altura de La Paz. El único gol lo marcó Oscar Fornari y en ese equipo estaba un muy jovencito Mario Alberto Kempes, quien jugaba en Instituto y luego pasó a Rosario Central. Ignomiriello, que falleció hace algunos días, fue luego entrenador de Unión.
Hacía más de tres años y medio que la selección no viajaba al interior del país. Lo hizo para disputar un amistoso en el Madre de Ciudades de Santiago del Estero, ante Curazao, en un partido que terminó 7 a 0 a favor de Argentina. Anteriormente, había jugado un encuentro de Eliminatorias en esta ciudad, ante Colombia. Por lo visto, la cuestión no pasaba tanto por la capacidad de los estadios, porque el Madre de Ciudades es más chico, por ejemplo, que el de Rosario Central.
En la última conferencia de prensa, antes del viaje a Córdoba, Lionel Scaloni se refirió a varios temas, de los cuáles extraemos tres conceptos:
• “Las ganas de seguir en la Selección están. Dije después de la final que había que pensar bien; tuve que analizar el tema deportivo, que es fundamental. La predisposición está de las dos partes”.
• * “Hay un recambio ahora pero con una base más sólida que cuando comenzamos el ciclo en la Selección. Hay gente en quien confiar y eso nos da tranquilidad, aunque sabemos que eso no garantiza resultados”.
• “El Cuti, además de ser un gran jugador, aceptó la responsabilidad de la cinta. A partir de ahora tendrá que demostrar lo que es llevar la capitanía... Todos querrán imitarlo a él. Tendrá que mejorar en muchas cosas, a veces es demasiado voluntarioso”.
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Un dato impactante es el relativo a los amistosos de la era Scaloni. En 34 partidos jugados hasta el de Bolivia, llevaba 28 victorias y apenas dos derrotas. El dato más significativo es el largo invicto que el equipo ha forjado en esta clase de partidos. Tras la derrota con Venezuela en marzo de 2019, la Selección Argentina lleva una racha impresionante de 27 partidos amistosos sin conocer la derrota (19 triunfos en fila) hasta la última victoria ante Islandia.










