A los 3 años se metió al agua porque sus padres querían que aprendiera a nadar. Más de una década después, Sofía Ovalles salió del Lago del Parque del Sur con una medalla de bronce mundial colgada del cuello.
Sofía Ovalles, la sanjuanina que llegó al podio mundial en Santa Fe
Tiene 14 años, entrena hasta seis días por semana y el viernes consiguió el bronce en los 5K del Mundial Junior de Aguas Abiertas. Fue la primera representante de San Juan en alcanzar un podio mundial de natación.

La nadadora sanjuanina, de apenas 14 años, consiguió el tercer puesto en los 5K del Mundial Junior de Aguas Abiertas que se disputó en Santa Fe y escribió una página inédita para la natación de su provincia: se convirtió en la primera representante sanjuanina en subir a un podio en un campeonato mundial de natación.
“Es un orgullo poder ser local y aparte poder ganar una medalla para Argentina. Estoy muy contenta por todo el esfuerzo que he hecho”, contó Sofía después de la competencia.
Representante del Club Ausonia e integrante de la Selección Argentina, la joven llegó a la competencia después de una preparación que demanda muchas horas dentro y fuera del agua.
Entrenar para llegar al límite
Su rutina está lejos de la de una adolescente convencional. Entrena de lunes a sábados, con jornadas que combinan pileta y gimnasio.
Los lunes, miércoles y viernes realiza doble turno: comienza de 7 a 9 de la mañana y vuelve a entrenar de 15 a 18. Los martes, jueves y sábados suma entre una hora y una hora y media de gimnasio.
Todo ese trabajo tuvo su recompensa en Santa Fe.
Pero detrás de la medalla también hay una historia familiar y un grupo de personas que acompañan cada paso. “Mis papás me apoyan mucho. Les encanta que nosotros siempre lo disfrutemos y hacen lo posible para que vayamos a los torneos y tengamos todo lo mejor”, contó.
También tuvo palabras de agradecimiento para sus entrenadores, responsables de la planificación que la llevó hasta el tercer puesto mundial, y para sus compañeros y amigos, quienes comparten con ella los entrenamientos y conocen de cerca todo el esfuerzo que implica llegar hasta ahí.

De aprender a nadar a subir al podio
Sofía comenzó natación a los 3 años, casi como un aprendizaje más de la infancia. Sus padres querían que ella y sus hermanos supieran flotar y nadar. Lo que comenzó como una actividad para aprender a desenvolverse en el agua terminó convirtiéndose en una carrera deportiva.
Ahora, con una medalla mundial en sus manos, sabe que el desafío cambia. “Ahora que he tenido un tercer puesto va a ser diferente toda la planificación, los entrenamientos, porque ahora vamos a querer buscar el primero”, aseguró.
La exigencia será mayor, pero lejos de asustarla, la entusiasma. “Me gusta exigirme, me gusta llegar al límite”, afirmó.

Una medalla que abre otro camino
El bronce conseguido en el Lago del Parque del Sur no representa solamente el primer gran logro internacional de Sofía. También marca un punto de partida.
Con 14 años, la sanjuanina ya sabe lo que significa competir por Argentina, enfrentarse a las mejores de su categoría y subirse a un podio mundial. Ahora tendrá que afrontar una nueva etapa, con objetivos más altos y una planificación que seguramente estará a la altura de ese resultado.
El primer puesto queda como próximo desafío. Y Sofía ya dejó claro que está dispuesta a ir por él. “Va a estar bueno, va a estar muy lindo”, dijo cuando le preguntaron por lo que viene.
Después de tantos años en el agua, la nadadora de Ausonia ya tiene una certeza: el límite todavía está un poco más lejos.









