Valtteri Bottas tiene que llegar a Singapur, pero eligió tomarse el viaje de otra manera. Después de bajarse del Cadillac en Sepang, el finlandés se subió a una bicicleta y empezó a pedalear hacia la próxima cita de la Fórmula 1. Por delante, un recorrido previsto de unos 350 kilómetros y una obligación que marca el final de la aventura: estar listo el jueves para los compromisos con la prensa.
Bottas cambia el volante por los pedales: rumbo a Singapur en bicicleta
El finlandés ya acumulaba unos 218 kilómetros en las dos primeras jornadas de una travesía prevista de 350. Entre un Gran Premio y otro, el piloto de Cadillac encontró lugar para su otra pasión.

El viaje ya avanzó bastante más que aquellos primeros kilómetros que compartió después de la carrera. Bottas completó 56,6 kilómetros en la primera jornada y otros 161,91 en la segunda. En total, unos 218,5 kilómetros sobre dos ruedas. Hasta la información disponible, todavía no estaba confirmada su llegada a Singapur.

Una vocera de Cadillac confirmó que la travesía estaba prevista en tres días. El propio piloto mostró parte del recorrido en Instagram, incluso un tramo nocturno en el que una luz le permitía ver el camino.
La bicicleta tiene un lugar propio en la vida de Bottas. Además de utilizarla para entrenarse, participa en competencias y comparte esa afición con su pareja, la ciclista profesional australiana Tiffany Cromwell. Antes de la carrera en Malasia, ambos habían salido a rodar por la costa de Sepang y entre plantaciones de palma, según las imágenes que ella publicó.
Esta vez, la cercanía entre las dos citas del calendario le permitió convertir el traslado en un desafío personal.

El comienzo de la travesía llegó después de un domingo difícil. Su carrera en Sepang terminó en la novena vuelta, cuando perdió el control del auto en la curva 13 y quedó atrapado en la grava. La apuesta por largar con neumáticos blandos para pista seca no había funcionado sobre el asfalto mojado.
“Pensábamos que la pista se secaría más rápido y que valía la pena intentarlo, pero al final no funcionó”, explicó después de abandonar. También reconoció que, al intentar seguir al grupo, cometió el error que lo dejó afuera y pidió disculpas al equipo.

Con la carrera terminada, tocaba preparar el siguiente destino. Bottas eligió hacerlo pedaleando, una forma muy suya de aprovechar esos pocos días que la Fórmula 1 deja libres entre un circuito y otro.
La próxima vez que se siente en el Cadillac tendrá por delante los muros de Marina Bay. Por ahora, el camino a Singapur se mide en kilómetros de bicicleta.









