Max Verstappen había ilusionado a Red Bull con una clasificación mucho más competitiva de lo esperado en las calles de Mónaco. En un circuito donde cada décima cuenta y donde adelantar suele ser casi una misión imposible, el cuatro veces campeón del mundo había logrado meterse en la pelea grande del sábado. Sin embargo, todo lo bueno que había insinuado el RB22 se desmoronó apenas se apagaron los semáforos.
Verstappen y un abandono inesperado en Mónaco: “El motor simplemente murió”
El piloto de Red Bull tuvo un domingo para el olvido en Monte Carlo. El auto falló en la largada, apenas pudo moverse para evitar un golpe y terminó abandonando en la primera vuelta.

El domingo del neerlandés duró apenas unos metros. En plena largada, el Red Bull quedó prácticamente detenido y Verstappen tuvo que correrse hacia un costado para evitar que el resto del pelotón lo llevara puesto. La bronca apareció de inmediato por radio, con un mensaje cargado de frustración para su equipo.

Aunque consiguió volver a poner el auto en movimiento, el problema ya no tenía retorno. Verstappen llegó como pudo hasta boxes y abandonó en la primera vuelta del Gran Premio de Mónaco, en una carrera que para él terminó casi antes de empezar.
Después del retiro, el propio piloto explicó que la falla no apareció de golpe, sino que ya había dado señales durante la vuelta de formación. “Ya en la vuelta de formación no iba muy bien y después la fase previa a la salida fue terrible. No había consistencia y luego el motor simplemente murió”, contó en diálogo con Sky Sports F1.

Verstappen agregó que, tras la primera curva, recuperó algo de potencia, pero el comportamiento del motor siguió siendo preocupante. “Sonaba realmente horrible. No podía ir a fondo, así que lo llevamos de vuelta al garaje y eso fue todo”, resumió.
El golpe no fue menor para Red Bull, que llegaba al domingo con cierta expectativa después de haber mostrado una mejora en la clasificación. Mónaco, por sus características, suele castigar cualquier problema con una dureza mayor: no hay margen para recuperar, no hay espacio para improvisar y una falla en la salida puede condicionar todo.

Ahora, la Fórmula 1 viajará a España, donde el Gran Premio de Barcelona aparece como una prueba mucho más representativa para medir el verdadero estado del RB22. El propio Verstappen lo marcó con claridad: “Será una buena prueba para ver si de verdad dimos un paso adelante, porque allí todo gira en torno a la alta velocidad y el rendimiento aerodinámico”.
Red Bull se irá del Principado con más preguntas que respuestas. Lo que el sábado parecía una señal de recuperación terminó convertido en un abandono prematuro y en una preocupación técnica que el equipo deberá resolver antes de llegar a Montmeló.








