Horacio Zeballos volvió a demostrar por qué es uno de los máximos referentes del tenis argentino en la actualidad. El marplatense conquistó el título de dobles de Roland Garros junto al español Marcel Granollers y sumó una nueva consagración de prestigio internacional a una trayectoria que continúa acumulando hitos en el circuito profesional.
Horacio Zeballos conquistó Roland Garros y sigue escribiendo páginas doradas para el tenis argentino
Horacio Zeballos volvió a inscribir su nombre entre los grandes protagonistas del tenis mundial. Junto al español Marcel Granollers, el marplatense conquistó el título de dobles de Roland Garros tras una sólida actuación en la final y sumó una nueva página de gloria a una carrera que lo tiene entre los mejores especialistas de la historia del tenis argentino.


En la final disputada sobre el polvo de ladrillo parisino, la dupla hispano-argentina se impuso con autoridad al finlandés Harri Heliövaara y al británico Henry Patten por 6-4 y 6-2, en apenas una hora y 16 minutos de juego, para quedarse con uno de los trofeos más importantes del calendario mundial.
Una final resuelta con autoridad en París
El encuentro comenzó con una muestra de la solidez que caracteriza a Zeballos y Granollers. La pareja consiguió un quiebre temprano y tomó rápidamente la iniciativa, aunque sus rivales lograron recuperarse para equilibrar el desarrollo durante gran parte del primer parcial.
Sin embargo, cuando el set parecía encaminarse a una definición más ajustada, el argentino y el español volvieron a golpear sobre el servicio rival. Un nuevo quiebre en el séptimo game les permitió tomar ventaja y administrar la diferencia hasta cerrar el parcial por 6-4.
La segunda manga mostró a una dupla aún más firme y decidida. Con un tenis agresivo y una notable eficacia en los momentos decisivos, Zeballos y Granollers lograron tres rupturas de servicio que terminaron inclinando definitivamente el partido a su favor.

El 6-2 final reflejó la superioridad exhibida sobre la cancha y confirmó una actuación prácticamente impecable en el partido decisivo.
Una dupla consolidada entre las mejores del mundo
La consagración ratifica la vigencia de una sociedad deportiva que lleva más de cinco años compitiendo al máximo nivel del tenis internacional.
Durante ese período, Zeballos y Granollers se consolidaron como una de las parejas más exitosas y regulares del circuito, alcanzando en 2025 el número uno del ranking mundial de dobles y protagonizando numerosas definiciones en los principales torneos del calendario.

El recorrido hacia el título en París volvió a demostrar esa consistencia. Antes de llegar a la final, eliminaron sucesivamente a las parejas integradas por Marton Fucsovics y Marcos Giron, Vasil Kirkov y Bart Stevens, Lucas Miedler y Alexander Erler, Hugo Nys y Edouard Roger-Vasselin, y los italianos Simone Bolelli y Andrea Vavassori.
Cada una de esas victorias fue consolidando una campaña que culminó con una actuación sobresaliente en el partido decisivo.
Un legado que sigue creciendo en el tenis argentino
Con esta nueva conquista, Zeballos suma otro capítulo destacado a una carrera que ya ocupa un lugar privilegiado dentro de la historia del tenis argentino.

El título representa su vigésimo octava coronación en torneos de dobles y amplía un palmarés que lo ubica entre los especialistas más exitosos que ha tenido el país en la era profesional.
Además, la obtención del trofeo en Roland Garros reafirma su presencia en la élite mundial de la especialidad y lo mantiene como uno de los principales protagonistas del circuito ATP.

Si bien tras la actualización del ranking descenderá del segundo al tercer puesto de la clasificación mundial de dobles, el argentino continúa plenamente instalado en la pelea por recuperar el liderazgo en las próximas semanas.
A los 41 años, Zeballos sigue demostrando que la experiencia, la calidad técnica y la vigencia competitiva pueden convivir en un mismo jugador. Y con cada nueva consagración, agranda una leyenda que ya ocupa un lugar destacado en la historia grande del tenis argentino.








