La “presión de los gobernadores” también evitó mayores recortes de recursos para la Nación
El Senado redujo parcialmente las bajas de impuestos y cargas patronales contenidos en el proyecto original de la Casa Rosada. Y dispuso que las Pymes -los mayores empleadores del país- tendrán más reducciones del costo laboral que las grandes empresas.
¿Fueron sólo los gobernadores los que pidieron eliminar la reforma de Ganancias de la media sanción de la reforma laboral? De sancionarse en Diputados el texto que aprobó el Senado, la reducción de coparticipación a provincias casi no se sentirá, al tiempo que Nación evita el mayor impacto que hubiese supuesto el proyecto tal como lo concibió la Casa Rosada.
El capítulo de reducción de Ganancias a grandes empresas, que la Cámara alta eliminó, hubiese supuesto para Santa Fe resignar unos $ 97 mil millones en 2027, año en cuya recaudación hubiese impactado la reforma. Pero eso no sucedió y el sector público podrá seguir recaudando el equivalente a 0,22% del PBI.
La norma aprobada en el Senado mantiene la eliminación de otros ocho impuestos (entradas de espectáculos, seguros, telefonía) con un costo fiscal del orden del 0,1% del PBI según los cálculos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal. Es decir que hubo una baja en la presión tributaria del sistema, pero no la originalmente impulsada en el capítulo impositivo del proyecto del gobierno.
De esta manera los gobernadores evitaron el recorte a la coparticipación, pero también el gobierno nacional, cuyos ingresos vienen en proceso de deterioro, evitó un mayor esfuerzo.
La recaudación tributaria nacional en Argentina (administrada por ARCA, ex AFIP) muestra una tendencia de caída en términos reales: en enero (dato más reciente publicado, a inicios de febrero), la recaudación total fue de $18.338 billones (18.337.625 millones), una variación interanual nominal que subió 22%, con una inflación del 31,4% en el mismo período.
Ganancias, FAL e impuestos intrernos, las diferencias entre el proyectop original y la sanción del Senado.
El costo -también es cierto- fue por la eliminación o la baja de impuestos al comercio exterior (retenciones, PAIS) en un contexto de menor presión tributaria general: cayó a 21,4% del PBI en 2025, la más baja en una década. En la lógica oficialista, menor carga estatal significaría aliviar la actividad económica; por ahora eso es menos un hecho que una expectativa.
El costo de la reforma laboral
El costo fiscal directo inicial anual de la Reforma Laboral experimentó una reducción significativa entre el proyecto original y el aprobado por el Senado, pasando de un estimado de 0,89% del PBI a un 0,47% del PBI. Esto representa una disminución del 48% en el costo fiscal total estimado, según cálculos del IARAF.
El impacto del Fondo de Asistencioa Laboral.
Esta variación se explica por los cambios en los tres componentes principales del proyecto:
• Fondo de Asistencia Laboral (FAL): En el proyecto original, el costo se estimaba en 0,57% del PBI, basado en una reducción del 3% en las contribuciones patronales. En la versión aprobada, la reducción se fijó en 1% para grandes empresas y 2,5% para PyMEs, lo que bajó el costo a 0,37% del PBI (en el escenario base).
• Impuesto a las Ganancias (Sociedades): El proyecto original contemplaba una reducción de alícuotas con un costo de 0,22% del PBI. Sin embargo, esta medida fue eliminada en el texto aprobado por el Senado, por lo que el costo fiscal pasó a ser nulo para este rubro.
• Impuestos Internos: La eliminación de ciertos impuestos internos se mantuvo sin cambios entre ambos proyectos, conservando un costo fiscal de 0,1% del PBI.
No hubo cambios en el Senado sobre la reducción de impuestos internos.
El impacto por nivel de gobierno
El equipo de análisis que conduce Nadin Argañaraz calculó el impacto que tendrá la reforma laboral -de aprobarse- en cada nivel de gobierno. Para el gobierno nacional, el costo que debe afrontar descendió de 0,71% a 0,41% del PBI, una baja del 42%.
Por su parte, las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires soportarán la reducción más pronunciada, pasando de 0,19% a 0,06% del PBI, lo que implica una caída del 69% en el costo soportado por las jurisdicciones subnacionales por la diferencia entre el proyecto original y lo que aprobó el Senado.
Los analistas aclaran que estos cálculos corresponden al costo fiscal directo inicial, y que estos valores podrían verse compensados eventualmente por una mayor formalización laboral o un incremento en el consumo derivado de la baja de impuestos, tal los objetivos del modelo propuesto por la Casa Rosada.
El beneficio a las Pymes
Por otra parte, el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) beneficia a las PYMES principalmente a través de dos mecanismos detallados en el análisis del Iaraf:
• Reducción de contribuciones patronales: El FAL implica una baja en las cargas sociales que el empleador debe pagar. En el texto aprobado por el Senado, se otorgó un beneficio diferenciado para las PYMES, estableciendo una reducción de la alícuota del 2,5%, una cifra significativamente mayor al 1% fijado para las grandes empresas.
• Potencial beneficio adicional: El proyecto permite que el Gobierno Nacional, haciendo uso de sus facultades, incremente esta reducción en hasta 0,5 puntos porcentuales adicionales para cada tamaño de empresa.
• Asistencia en indemnizaciones: La creación de este fondo tiene como objetivo coadyuvar al cumplimiento de las obligaciones vinculadas al pago de indemnizaciones, lo que proporciona un respaldo financiero a los empleadores para afrontar estos costos.
De esta manera, las Pymes reciben un alivio fiscal directo en sus costos laborales más del doble de importante que el de las grandes empresas (2,5% vs 1%), junto con la creación de un mecanismo de asistencia para contingencias indemnizatorias.