El Indec ratificó en la tarde de este jueves que la inflación volvió a crecer. En el AmCham Summit 2026, el ministro de Economía Luis Caputo no sólo dijo que “a partir de abril vamos a ver una desaceleración importante”, sino que vaticinó que “se empieza a ver recuperación en la demanda de dinero.
Del dato de precios del Indec al pronóstico del ministro Caputo
Daniel Artana advirtió que el conflicto de Medio Oriente obligará a la sociedad argentina a gastar US$ 3.500 millones más en energía, lo que supone menos capacidad para recuperar el consumo.

“Creo que definitivamente vamos a ver un proceso de desinflación con mayor crecimiento”, dijo el ministro, como si la incertidumbre de la guerra no le preocupara. Es cierto que el FMI bajó la proyección del crecimiento argentino del 4% al 3,5% este año; sigue siendo una cifra por encima del promedio mundial.
“El cuándo -dijo el ministro sobre el crecimiento- depende más de cuánto se recupere la demanda de dinero, que depende también de la confianza y las tasas de interés que ya están bajando. Los próximos 18 o 20 meses van a ser probablemente los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas”, afirmó Caputo.
Tasa duplicada
“La tasa de inflación mensual minorista prácticamente se duplicó desde el 1,6% registrado en mayo de 2025, tanto en la medida general como en la inflación núcleo”, advirtió en las últimas horas Daniel Artana. El economista de FIEL apoya conceptualmente al gobierno, pero no deja de formular fuertes advertencias técnicas.

Desde el último reporte de los Indicadores de Coyuntura de la Fundación de Investigaciones Latinoamericanas, Artana evaluó la compleja situación económica actual, marcada por una inflación creciente y el impacto determinante del conflicto en Medio Oriente.
Advirtió que a pesar de que el consumo y el PIB mostraron resiliencia previa, la subida del precio del petróleo amenaza con desacelerar el crecimiento y erosionar el poder adquisitivo de la población, aún cuando la Argentina podría beneficiarse a largo plazo como exportador de energía.
El reporte de FIEL advierte incertidumbre financiera por cuanto el superávit nacional peligra ante la caída de la recaudación y el deterioro de las cuentas provinciales.
Los “precios relativos”
El propio presidente Javier Milei admitió que aún falta ajustar precios regulados, lo que actúa como un obstáculo a corto plazo para consolidar la baja inflacionaria. A pesar de esto, destacó la caída de la inflación mayorista, indicando que viaja por debajo del 1% mensual, lo que anticipa una reducción en la inflación minorista.

Para Artana, “los cambios de precios relativos (algunos alimentos, como la carne, y los servicios públicos) ayudan a explicar lo ocurrido en algunos meses puntuales, pero parece haber algún problema de credibilidad y factores de inercia que facilitan una propagación a otros precios de la economía.
“La guerra en Medio Oriente agrega otra nueva etapa con los combustibles líquidos evolucionando por encima del promedio. Más allá de que se logre frenar el conflicto, el daño a la infraestructura en los países del Golfo y las demoras en normalizar el tránsito por el estrecho de Ormuz aseguran precios superiores a los registrados previo al conflicto”, advirtió el economista.
El precio del barril (Brent) estaba US$ 67 antes de la guerra, y los analistas más optimistas no lo ubican por debajo de US$ 90 para lo que resta del año. Es a mediano plazo el precio de referencia para la “estabilización anticíclica” de precios en surtidores, impulsada en el país por el CEO de YPF, Horacio Marín.
¿Cómo viene el consumo?
Artana recuerda que durante el cuarto trimestre de 2025, el consumo privado se ubicó un 4,1% por encima del mismo periodo de 2024 y un 9,3% más alto que en el mismo periodo de 2023
Aunque se especuló que este aumento se debía a bienes importados, el consumo privado neto de importaciones también mostró incrementos respecto a años previos. No obstante, el comportamiento fue dispar, con mejores registros en las ventas de bienes durables, reconoció Artana. Los consumos masivos distinguen a los sectores más postergados.

Además Artana proyecta una transferencia de los consumidores a la cadena de valor de la energía por unos US$ 3.500 millones debido al aumento en los precios del petróleo. Existe poco margen para que las familias atenúen este impacto mediante una reducción de su ahorro.
¿Quién demandará pesos?
Si el pronóstico de Caputo de demanda de pesos es creíble, la lupa estará puesta en quién puede hacerlo. En un contexto de mayor inflación y menor crecimiento económico, Artana considera poco probable que los ingresos de la población mejoren en términos reales, lo que condicionaría la evolución futura del consumo.
Mientras que los datos de las cuentas nacionales de finales de 2025 no mostraban un problema generalizado de consumo, las nuevas condiciones internacionales sugieren una desaceleración y una presión negativa sobre el bolsillo de los consumidores.
Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas pyme en Argentina acumulan 11 meses consecutivos de caída hasta marzo de 2026, con una baja interanual del 0,6% y una disminución del 4% frente a febrero, consolidando la caída del consumo por la pérdida del poder adquisitivo.








