El BCRA reduce encajes bancarios con el objetivo de reactivar el crédito
El Banco Central de la República Argentina decidió no prorrogar la norma. La medida busca liberar fondos para que los bancos presten y reactivar la actividad económica.
Sede del Banco Central, en la ciudad de Buenos Aires, capital de Argentina. Foto: Xinhua / Martín Zabala.
El Banco Central resolvió reducir los encajes bancarios en cinco puntos porcentuales a partir del 1 de abril, al no prorrogar la norma transitoria que elevó las exigencias en agosto y renovada en noviembre. La decisión del directorio, presidido por Santiago Bausili, apunta a dejar más liquidez en el sistema y liberar fondos para que las entidades financieras puedan reactivar el crédito.
Los encajes bancarios son el porcentaje de depósitos que los bancos deben mantener inmovilizados en la cuenta del BCRA. De esta manera, la reducción operará como una relajación del esquema monetario para incrementar la liquidez disponible y así facilitar que el sistema bancario ofrezca más fondos para préstamos.
El titular del BCRA, Santiago Bausili.
El alcance incluye todos los depósitos en pesos: cuentas corrientes, cajas de ahorro, cauciones y fondos money market, además de saldos usados por billeteras virtuales. Para las cuentas a la vista, el encaje pasará del 50% al 45% en abril; los bancos podrán integrar hasta 31,5% en efectivo y completar el resto con bonos de la deuda pública para alcanzar el nuevo nivel de encaje.
Cómo la reducción busca liberar fondos y reactivar el crédito
Menos encajes se traduce en mayor liquidez por la liberación de fondos que antes quedaban inmovilizados en el Banco Central. Esa mayor disponibilidad de dinero podría presionar a la baja las tasas de interés y facilitar un repunte de préstamos al sector privado, en línea con el objetivo declarado de reactivar la actividad económica.
La medida del BCRA busca aliviar la presión sobre el crédito.
La medida llega en un contexto de crédito débil: la morosidad superó el 10% del total de préstamos y en febrero los préstamos al sector privado crecieron apenas 0,2%. El crédito al consumo fue más golpeado, con préstamos personales -0,2% y financiación con tarjetas -0,9%, lo que llevó a las entidades a endurecer plazos, tasas y requisitos de scoring.
Christian Buteler, analista, señaló que "el Gobierno decidió aflojar el apretón monetario que implementó para poder comprar dólares sin que suba el tipo de cambio, pero eso le impacta en la actividad económica" y agregó que la medida busca dejar más pesos en la calle para bajar la tasa y apuntalar la demanda.
Riesgos para la inflación y antecedentes de la medida
La reducción de encajes también incrementa el riesgo en la lucha contra la inflación, según advierten fuentes que siguen la política monetaria. El Gobierno sostiene que las compras de divisas del BCRA —que se acercan a los u$s3.900 millones en el año— generaron emisión que fue absorbida por el Tesoro mediante licitaciones de bonos, pero la inflación sigue siendo un desafío.
Tras dos meses con un índice mensual de 2,9%, la mayoría de los consultores proyecta que marzo estará por encima del 3%. Martín Rapetti, director de Equilibra, indicó que "a nosotros marzo nos está dando 3,1%" y advirtió que esa cifra probablemente será mayor que la suba salarial, con lo cual implicaría pérdida de ingresos reales en ese mes.
El BCRA elevó transitoriamente los encajes en cinco puntos en agosto y lo renovó en noviembre hasta el 31 de marzo, llevando las exigencias al nivel más alto en 30 años; al no extender esa norma, el Banco Central busca acelerar el proceso de remonetización que el Gobierno promueve para impulsar la actividad.
Con más fondos libres de encaje, los bancos podrían disponer de mayor fondeo para prestar y eventualmente revertir parte del endurecimiento crediticio, mientras las autoridades monitorean el trade-off entre liberar liquidez y controlar la inflación.