El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó este miércoles el informe "Mercado de trabajo" con los datos del cuarto y último trimestre de 2025 de los 31 aglomerados urbanos que releva la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).

La desocupación en la Argentina saltó al cierre del 2025, impulsada principalmente por un deterioro en el segmento joven y en la rama de la industria y la construcción. La provincia se mostró a contramano de la tendencia.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó este miércoles el informe "Mercado de trabajo" con los datos del cuarto y último trimestre de 2025 de los 31 aglomerados urbanos que releva la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
Los números suministrados por el organismo estadístico oficial revelan un incremento en la desocupación que saltó del 6,6% registrado en el tercer trimestre al 7,5% en el cierre del año. El documento valoró como "suba estadísticamente significativa" de 0,9 puntos porcentuales en los últimos tres meses del año. Proyectado sobre el total de población (47,5 millones), el número de desempleados fue de 1.717.125, elevándose en 193.515 desocupados más que tres meses atrás.

En términos interanuales, la medición del INDEC indica que la tasa de desocupación registró una suba de 1,1 puntos porcentuales. Es decir que, en comparación con el mismo trimestre del año anterior, el desempleo pasó del 6,4% al 7,5%, lo que indica una "diferencia estadísticamente significativa", detalló el informe.
La comparación entre la última medición y el cuarto trimestre de 2023, período de asunción de la administración de Javier Milei, la desocupación en la Argentina experimentó un incremento sostenido, acumulando una suba de 1,8 puntos porcentuales en la tasa, pasando del 5,7% al 7,5%. En la proyección sobre el total, equivaldría a unas 350.000 personas más en esa condición.
Los datos desagregados para la provincia de Santa Fe muestran un contraste de lo que sucedió en el promedio nacional. Tanto en el Gran Rosario como en el Gran Santa Fe, los indicadores de desocupación mostraron una mejora al cierre de 2025.

En el Gran Rosario, la desocupación bajó del 8,9% al 6,5% entre el tercer y cuarto trimestre. Es un descenso significativo que coloca a la ciudad del sur provincial por debajo de la media nacional. Por su parte, el Gran Santa Fe también mostró números positivos: la tasa de desempleo retrocedió del 6,2% al 4,8% en el mismo periodo.
En cuanto a la tasa de actividad, el Gran Santa Fe se ubica en el 45,9%, por debajo del 48,6% nacional. En Rosario, aunque la actividad es mayor (52,5%), la presión sobre el mercado laboral sigue siendo un desafío, con un 12,9% de subocupación horaria.
El mercado laboral argentino terminó el 2025 con la tasa de actividad se mantuvo clavada en un 48,6%, la tasa de empleo —aquellos que efectivamente tienen una ocupación— retrocedió del 45,4% al 45%. Interanual, también hubo un retroceso en la población ocupada desde el 45,7% que se registraba en el cuarto trimestre de 2024. Mientras que en la comparación con el mismo período de 2023 se ensancha todavía más, ya que era del 45%.

La presión en el mercado de trabajo, indicador que suma a los desocupados abiertos, también alcanza a los que tienen empleo pero buscan otro y a los subocupados disponibles para otro trabajo, volvió a trepar al 30% al finalizar el cuarto trimestre de 2025. Mientras que los subocupados, esos que trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias, pasaron de representar el 10,9% al 11,3% de la población activa, volviendo a los niveles del último período del año pasado.
A nivel geográfico, la región del Gran Buenos Aires lidera el ranking de la desocupación con un 8,6%, seguida de cerca por la región Pampeana con un 7,7%. En el otro extremo, el Noroeste argentino respira con un 4,2%, menos de la mitad que en el conurbano bonaerense. El tamaño del aglomerado también dicta sentencia: en las ciudades de más de 500.000 habitantes, el desempleo castiga al 8,0%, mientras que en las localidades más pequeñas la tasa baja drásticamente al 4,7%.
Un dato que viene creciendo en los informes del INDEC es el perfil de quienes están en desventaja en el mercado laboral. La desocupación al cierre de 2025 ratificó el aumento del desempleo concentrado en los menores de 30 años.
Para las mujeres de 14 a 29 años, la tasa de desocupación pasó del 12,7% en el tercer trimestre al 16,8% en el cuarto, un incremento brutal de 4,1 puntos porcentuales en solo un trimestre. En los varones de la misma franja, el desempleo saltó del 11,7% al 16,2% (+4,5 p.p.).

En cambio, para los adultos de 30 a 64 años, las tasas se mantuvieron estables, moviéndose apenas unas décimas para los varones (del 4,0% al 4,5%) y bajando incluso para las mujeres (del 6,0% al 5,3%).
A esto se suma que el 46,7% de los desocupados son hijos dentro de la estructura familiar, un salto importante respecto al 41,8% del trimestre previo. El "hogar" está funcionando como el último refugio ante la intemperie laboral.
El empleo en negro cerró el año en un 43%, apenas tres décimas por debajo del 43,3% del trimestre anterior. En términos absolutos, hay 5,808 millones de trabajadores que desarrollan sus actividades al margen de las normas, sin aportes ni seguridad social.
Dentro del universo de los asalariados, el 36,3% no cuenta con descuento jubilatorio. De este grupo de trabajadores, la gran mayoría (el 84,3%) no realiza aportes propios por su cuenta, presionando sobre el sistema previsional.
La composición de la tasa de informalidad laboral muestra que el 60,4% son asalariados y el 36,4% son trabajadores por cuenta propia. Así, el 36,6% de los cuentapropistas son informales de manera estructural.
Por otra parte, el informe indica que el 50,7% de los desocupados con ocupación anterior realizaban tareas operativas y el 35,8% no calificadas. Por rama de actividad, el mayor peso de la desocupación se siente en el comercio (20,3%), la construcción (19,3%) y el servicio doméstico (11,3%). Sectores que, ante cualquier enfriamiento de la economía, son los primeros en ajustar por el lado de los puestos de trabajo.
El tiempo de búsqueda también conforma otro indicador en el que el 30,9% de los desocupados señala que lleva más de un año intentando reinsertarse, una cifra que creció respecto al 28,8% del trimestre anterior.
El nivel educativo, por otro lado, sigue pesando. El 69,5% de los desocupados tiene hasta secundario completo, pero también hay un 30,6% que cuenta con estudios superiores o universitarios (completos o incompletos) que tampoco logran incorporarse al mercado. La formación profesional representa solo el 4,6% de los desocupados con ocupación anterior.