La inflación acumula siete meses en alza; Milei prometió una “fuerte baja” en agosto
El tipo de cambio plantea interrogantes si el índice de precios no cede. La “explicación técnica” del presidente. Las divisas que entren serán decisivas; dependen de los commodities, las reformas estructurales y lo que queda del cepo a las empresas.
El gobierno celebra lamenor inflaci´p desde 2017. REUTERS/Marco Bello/File Photo
Los civiles masacrados por el régimen teocrático iraní, la incertidumbre sobre la dictadura venezolana, la decisión de la Opep de congelar la producción o la evolución de la invasión rusa a Ucrania -y los bloqueos consecuentes- son parte de los interrogantes sobre el precio del petróleo, y con él de los commodities. Vaca Muerta lo observa con atención.
Trump en guerra, no solo arancelaria. REUTERS/Evelyn Hockstein
Sumando las guerras de aranceles de Donald Trump, sus amenazas territoriales a vecinos y su presión para que Jerome Powell (Reserva Federal) baje las tasas, se obtiene un escenario de suficiente inestabilidad como para dar por descontado que la economía del mundo crecerá 3,1% como proyecta el FMI o 2,6% como pronostica el Banco Mundial.
¿Puede pronosticarse a cuánto estará el dólar en la Argentina, en ese contexto? La campaña de 154 millones de toneladas aportará divisas; pero sólo en las últimas 48 horas la soja y el trigo perdieron 5 dólares por toneladas, mientras que la pizarra del maíz en Chicago retrocedió US$ 10/t.
Son pérdidas potenciales de US$ 862 millones sobre el total de esas tres campañas. Apenas un ejemplo, sin contabilizar lo que puede interponerse con el clima.
Las bandas tocan en la plaza
Suponiendo que ninguno de esos escenarios escala a la categoría de “cisne negro”, la cotización del dólar en el país “flotará entre bandas” que actualizan según la inflación, retrasada con dos meses.
Los pronósticos difieren. La inflació sigue siendo clave en la Argentina.
Aun con el 31,5% anual -el indicador más bajo desde 2017- la inflación lleva 7 meses consecutivos de subas hasta el 2,8% de noviembre. El dólar mayorista estaba a $1.496 en octubre y cerró este martes a $1.465. No son pocos los economistas que advierten que el ancla cambiaria puede resultar costosa, si no se baja la inflación.
El saneamiento del Banco Central (finalizado hacia mediados de 2024) y la contracción monetaria son armas defendidas a ultranza por Economía. Javier Milei cita teorías académicas sobre rezagos (demoras) en el impacto de las medidas restrictivas, estimando unos 26 meses desde el inicio del ajuste fuerte.
Por eso, proyecta que los efectos completos de la baja de inflación se verán hacia la mitad de 2026, con la inflación mensual perforando el 1% y convergiendo a niveles cercanos a cero.
La proyección oficial se refleja en el Presupuesto 2026 (aprobado por el Congreso), que estima una inflación anual de sólo 10,1% para todo el año (promedio mensual ~0,8%). Pero vale recordar que el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA y consultoras privadas proyectan alrededor del 20-22,5% anual para 2026.
Tres escenarios
Maximiliano Gutiérrez, Responsable sección Monetaria-Cambiaria del Ieral/Fundación Mediterránea, reconoce un escenario base de “remonetización” -en línea con la meta comunicada por la autoridad monetaria- con un crecimiento de la base monetaria del 4,4% al 5% del PBI .
“Este incremento en la demanda de pesos le permitiría al Banco Central acumular reservas por aproximadamente US$ 6,5 mil millones e implicaría una inflación interanual hacia diciembre de 2026 en torno al 23%”.
Milei "secó la plaza". La rmeonetiación sin inflación es el gran desafío.
Gutiérrez analiza un “escenario optimista” en el que la base monetaria alcanza 5,4% del PBI y la inflación punta converge hacia el 18%/19% anual. “En este escenario el Central cuenta con un margen mayor para comprar reservas y podría adquirir aproximadamente US$ 9,5 mil millones”.
Pero en un escenario “pesimista” en el que “la demanda de base monetaria tan solo crezca 0,3 puntos del PIB, la inflación se mantendría en niveles cercanos al 30% anual, con un Central con capacidad para adquirir alrededor de US$ 4,5 mil millones”.
El analista advierte que la autoridad monetaria deberá calibrar sus intervenciones, ya sea ralentizando el ritmo de acumulación de reservas o recurriendo a mecanismos de esterilización para absorber cualquier exceso de oferta de pesos”.
De las bandas a las reformas
Mientras el clima sociopolítico interno mira “las bandas”, la plaza financiera espera el levantamiento del cepo a las empresas antes de “enterrar” nuevas inversiones en el país, más allá de lo que está en marcha en Vaca Muerta o la minería.
Aguarda además la suerte de las reformas estructurales, que en febrero -en el Congreso- ponen una vez más en juego la consistencia de la administración Milei para seguir adelante con sus propósitos.
El economista del Ieral advirtió que “si bien el ajuste en las bandas cambiarias acaparó la atención inicial, el mercado mantiene el foco en tres ejes críticos: la ejecución del programa de acumulación de reservas bajo el nuevo esquema cambiario, el proceso de remonetización de la economía y el cronograma para el levantamiento definitivo de las restricciones cambiarias restantes.
“Las noticias que surjan en estos frentes, junto con la evolución de los frentes político y fiscal, será lo que termine de moldear las principales variables económicas en los próximos meses”, concluyó.