“Sólo la conformación de un horizonte macroeconómico y regulatorio estable, en un entorno fiscal competitivo a nivel internacional, permitirá incrementar sustantivamente los niveles de inversión y, con ello, de la producción hidrocarburífera en la próxima década”.
El lobby petrolero ya pide extender el RIGI para invertir hasta 200 mil millones de dólares
La Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos plantea escenarios posibles de exportaciones aceleradas, en el nuevo contexto geopolítico mundial.

En medio de los debates políticos por la macro y la microeconomía en la Argentina, la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos de la Argentina proyecto que, en el actual contexto internacional, la balanza comercial energética podría crecer en 2035 desde 27,1 mil millones de dólares en un escenario de base, hasta más de U$S 53 mil millones.
“Nuestro país dispone de recursos hidrocarburíferos para abastecer la demanda local de petróleo por más de un siglo y, en el caso del gas natural, por dos siglos. Por primera vez en nuestra historia disponemos de recursos para abastecer la demanda local y, a la vez, conformar una plataforma de exportación a gran escala destinada a abastecer la demanda mundial”.
El poderoso lobby petrolero que creció de la mano del recurso en Vaca Muerta y de las inversiones enmarcadas en el RIGI. Pero busca “marcar la cancha” hacia adelante planteando que “la elevada competitividad requerida para acceder a los mercados internacionales, seguramente exigirá la instrumentación de nuevas medidas”.
Entre ellas pide “la extensión de los beneficios del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) a la producción hidrocarburífera, la eliminación de las retenciones a las exportaciones de hidrocarburos, la disminución de la carga fiscal en las cuencas productoras, entre otras medidas”.
Las inversiones
Es que para promover aquella balanza comercial significativa, el sector debería hacer inversiones por U$S 151 mil millones de dólares para un escenario expansivo, o por hasta 197,6 millones de la misma moneda para un mercado acelerado a nivel mundial, desde este 2026 y hasta el 2035 inclusive, en explotaciones de gas y petróleo pero también en infraestructura.

Por escenario expansivo el informe expone que los pozos de shale oil crecen a un ritmo del 11% anual acumulativo y el gas natural se expande fuertemente debido a la instalación de casi 24 millones de toneladas por año (MTPA) de capacidad de licuefacción.
Eso requeriría la ampliación del ducto Tratayén – La Carlota para enero de 2028. Y el oleoducto Vaca Muerta Sur debería incrementar su capacidad proyectada a 700 mil barriles de petróleo crudo para inicios del mismo año.
El escenario acelerado busca, a su vez, maximizar la producción de petróleo en el corto plazo, incrementando sensiblemente la conexión de pozos de shale oil hasta el año 2030, para luego estabilizar la producción de crudo.

Esta alternativa no incrementa la producción de gas natural, pero requiere menos pozos específicos de gas debido al aumento del gas asociado a la mayor producción de petróleo
El escenario de base
Pero en cualquier caso, la balanza comercial energética promete hasta 2035 con lo que está en marcha, crecer hasta U$S 22,4 mil millones. El cálculo de la CEPH prevé un incremento moderado de la producción de crudo (la cantidad de pozos enganchados de shale oil crece al 5% anual acumulativo). Por su parte, la producción de gas natural se expande por el crecimiento de las exportaciones.
Para esta alternativa, prevé que el oleoducto Vaca Muerta Sur aporte una capacidad de 550 mil barriles diarios adicionales en diciembre de 2026, y que el oleoducto OTASA exporte un promedio de 90 mil más por día.

La infraestructura de gas incluye a su vez ampliaciones de la capacidad de transporte de TGS para 2027, el tramo Tratayén – La Carlota para enero de 2030 y un gasoducto dedicado para terminales de GNL en el Golfo San Matías para 2028
Se estima alcanzar 5,95 MTPA de exportación total de GNL para septiembre de 2028 y un incremento de 10 MMm3/d en las exportaciones regionales hacia 2030.








