La balanza energética aportó 31% del superávit comercial argentino en enero
A pesar de la baja de precios internacionales, el aporte de Vaca Muerta y los avances de obras (gasoducto y oleoducto a Punta Colorada) hacen verosímil la promesa de exportaciones por US$ 50 mil millones en 2030.
El desarrollo de Vaca Muerta refuerza las proyecciones de mayores exportaciones hacia 2030.
La difusión la pasada semana del informe de Intercambio Comercial Argentino por parte del Indec, dejó en evidencia que, a pesar de la caída en la actividad fabril de la Argentina, las exportaciones de origen industrial fueron las que más crecieron, que las importaciones retrocedieron y que la balanza energética fue un factor decisivo en el saldo récord de US$ 1987 millones de enero.
Las exportaciones -cabe repasar- alcanzaron los 7.057 millones de dólares, lo que representa un crecimiento interanual del 19,3%. Este incremento se debió principalmente a un salto del 18,5% en las cantidades vendidas; las importaciones cayeron un 11,9% interanual, totalizando 5.070 millones de dólares, y también en este caso la baja fue impulsada por una reducción del 12,1% en las cantidades.
Los rubros con mayor crecimiento fueron las manufacturas de origen industrial (MOI), que crecieron un 37%, y demuestran que hay sectores fabriles competitivos para embarcar producción al exterior y generar divisas genuinas, incluso con el presente nivel del dólar. El embarque de productos primarios creció también un 35,4%.
Pero el dato saliente es el de la energía. El sector energético aportó un saldo positivo de 618 millones de dólares, representando el 31% del superávit total.
Una baja en la mejora
Según revela el Instituto Argentino de Análisis Fiscal, a pesar de este resultado positivo en la balanza energética, "se observa una reducción de US$ 85 millones en comparación con el mismo mes del año anterior. Pero en este caso no es por baja de cantidades vendidas al exterior.
Balanza Energética - Acumulado 12 meses.
"Esta disminución se atribuye principalmente a una caída en los precios internacionales, que impactó negativamente en el valor de las exportaciones". El estudio detalla cómo el ahorro en importaciones no alcanzó a compensar la pérdida de ingresos por ventas externas. Finalmente, se destaca que el sector energético representó el 31% del saldo comercial total del país en el periodo evaluado.
Cabe recordar que después de más de una década de saldos negativos (que comenzaron en 2011), Argentina cerró el 2024 con un superávit comercial energético de aproximadamente 5.668 millones de dólares.
El año pasado, esta tendencia se aceleró drásticamente. Argentina cerró el 2025 con un superávit energético récord de 7.815 millones de dólares, el más alto desde que se tienen registros comparables.
Preciosycantidades
Según el centro de estudios que dirige el economista Nadin Argañaraz, el ahorro total generado por la reducción de las importaciones energéticas en enero de 2026 fue de US$ 43 millones en comparación con el mismo mes del año anterior.
Este resultado favorable se explica por la combinación de dos factores. El menor volumen importado (efecto Cantidad), fue el factor más relevante, generando un ahorro de US$ 31 millones debido a que se compró menos energía física.
A su vez, los menores precios internacionales de la energía que Argentina importa, permitieron ahorrar otros US$ 13 millones. Destaca Iaraf que, aunque este ahorro ayudó a la balanza, no fue suficiente para compensar la caída de US$ 128 millones sufrida en las exportaciones
Factores delcambio
La reversión de la tendencia se debe al aumento exponencial en la producción de hidrocarburos no convencionales, lo que permitió sustituir importaciones de gas y aumentar las exportaciones de petróleo crudo. Eso, en especial, tras las inversiones del RIGI, en el marco de un fenómeno que comenzó antes.
Balanza Energética - Parcial de cada año.
La puesta en marcha de obras clave para la sustitución de importaciones permitió volcar al mercado interno la mayor producción. El Gasoducto Perito Moreno (ex Néstor Kirchner) permitió transportar el gas producido en Neuquén hasta la provincia de Buenos Aires, compensando la importación de GNL por barcos y la que llegaba desde los ahora agotados yacimientos bolivianos.
Pero el proceso se prepara para un salto exponencial. El Oleoducto Vaca Muerta Sur lleva 51% de avance mientras en el puerto de Punta Colorada se construyeron las bases de los 6 tanques gigantes (de 38 metros de altura cada uno, 3 están en proceso de montaje) para exportar crudo por barcos.
El gasoducto "corre de atrás" aunque ya se confirmó la compra de los caños a la India (tras la polémica con Techint) para salvar los 526 kilómetros del yacimiento al muelle de la ex Sierra Grande. Se espera que la infraestructura pueda abastecer a los barcos de licuefacción en 2030.
El optimismo de Horacio Marín
En un momento clave del 61° Coloquio de IDEA en Mar del Plata (octubre de 2025), el CEO de YPF -Horacio Marín- aseguró que "vamos a lograr que la Argentina exporte 50.000 millones de dólares en energía y vamos a dejar la vida en eso". Ese número es el "techo" de su ambición a partir del 2030, aunque geopolítica y precios son decisivos en la prospectiva.
Marín proyecta una combinación de tres motores:
Petróleo (Shale Oil): Estima que las exportaciones de crudo de Vaca Muerta aportarán unos US$ 25.000 a US$ 30.000 millones.
Gas Natural Licuado (GNL): El megaproyecto en Río Negro sumaría otros US$ 15.000 millones anuales una vez que las tres etapas del plan estén operativas.
Otros derivados y servicios: El resto se completaría con petroquímica y exportaciones menores de gas por gasoductos a países vecinos.
Los argumentos de su optimismo
Además Marín defendió esta cifra ante el círculo rojo empresarial basándose en la productividad real que ya están viendo en el campo. Destacó que YPF ya es más eficiente que gigantes como ExxonMobil en Vaca Muerta. Mientras el estándar de EEUU es de unas 22 horas por etapa de fractura, YPF ha logrado promedios de 20,5 horas.
Explicó su política de no retener áreas que no se van a explotar. "Si no lo podemos hacer nosotros, que lo haga otro, pero la riqueza tiene que salir", dijo, marcando el fin de la etapa en la que YPF "dormía" sobre yacimientos convencionales.
Su tesis es que, al exportar masivamente, el costo marginal de la energía para la industria argentina será el más bajo del mundo, dándole una ventaja competitiva al resto de las fábricas del país.
El impacto histórico
Si se cumple su pronóstico de US$ 50.000 millones, la energía pasaría de ser un problema de divisas a ser el principal motor exportador, incluso por encima de lo que el complejo agroindustrial (soja, maíz, trigo) que aporta en años promedio (que ronda los US$ 30.000-40.000 millones). Es un plan que él llama "4x4" porque busca cuadruplicar el valor de la compañía y el aporte del sector al PBI para 2031.