En el Senado de la Nación, el biocombustible aún no logra consensos en la puja por el futuro porcentaje de biodiésel en los surtidores de gasoil del mercado interno. El debate está atravesado por el interés de consumidores por menor precio, de petroleras por no perder porciones del mercado, de grandes aceiteras fomentando el libre comercio y de Pymes reclamando regulación.
Una feroz pelea por el cupo para cortar con biodiésel al gasoil de los surtidores
Las Pymes santafesinas piden protección; las grandes aceiteras del sur provincial reclaman libertad de contratación y más cupo. Las petroleras ponen límites al corte y el gobierno “libertario” se reserva la potestad fijar precios mínimos e importar desde gigantes internacionales.

El proyecto de Patricia Bullrich plantea competencia libre para disputar un corte de no más del 10%, como piden las petroleras; las pymes santafesinas -como el gobierno provincial- procuran un corte del 15% con cupos reservados a las firmas de menor escala. Y las aceiteras de sur provincial quieren más corte pero sin cupo.

La comisión de Minería, Energía y Combustibles, presidida por Flavio Fama (UCR), y de Presupuesto y Hacienda, presidida por Agustín Monteverde (LLA), tuvieron esta semana en la Cámara alta del Congreso un segundo plenario conjunto para modificar la actual Ley 27.640.
Las iniciativas en análisis fueron presentadas por los senadores Beatriz Ávila (Independencia); José Carambia y Natalio Gadano (ambos por Mover Santa Cruz); Alejandra Vigo y Carlos Espínola (Provincias Unidas, iniciativa con el respaldo santafesino); Flavia Royón (Primero Los Salteños); Carlos Arce y Sonia Rojas Decut (ambos de Encuentro Misionero) y Patricia Bullrich (LLA).
En esta segunda reunión informativa, el primer invitado fue Mauricio Martín, director suplente de YPF S.A. y vicepresidente ejecutivo de Midstream y Downstream, quien expresó su adhesión a la iniciativa presentada por la jefa del bloque libertario.
El directivo manifestó que es importante una ley de biocombustibles "donde los cortes obligatorios respondan a una estrategia económica sostenible, basada en criterios técnicos, alineada con la seguridad y abastecimiento, poniendo el foco en el beneficio del consumidor".
Las petroleras son las dueñas de las “bocas de expendio” y el secretario de Energía de la Nación, Daniel González, aseguró que incrementar el corte de biodiésel al gasoil más allá del 10% del propuesto en el Gobierno nacional, incrementaría el precio en los surtidores.
Terminar las grietas
A su turno, Claudio Molina -contador público y analista de energías renovables y ferrocarriles- abogó por "tratar de terminar con las grietas entre regiones, porque acá se plantea que el de los biocombustibles es un negocio de las provincias cerealeras".

Ricardo Marra, presidente de la Bolsa de Cereales, en pos de fortalecer el sector energético y la sustentabilidad ambiental, pidió innovar un nuevo marco regulatorio y propuso elevar inicialmente el corte obligatorio a un 15%, tanto para el biodiesel con gasoil, como el bioetanol con nafta.
Pero Marra apeló a un "esquema de libre competencia que permita la participación de todos los actores del sector, sin restricción vinculada al tipo y tamaño de empresa". Las Pymes santafesinas no sólo lidian contra el lobby hidrocarburífero sino también contra la magnitud de las empresas “integradas”, que producen el aceite a partir del cual elaboran el biodiésel.
Son grandes corporaciones nacionales y multinacionales (las llamadas "cerealeras"). Ejemplos clave en el país son Cargill, Bunge, LDC (Dreyfus), COFCO, AGD y Renova.
“El mayor corte posible”
“En 70 kilómetros de costa, desde Arroyo Seco hasta Timbúes, tenemos 20 fábricas aceiteras, 31 terminales portuarias y las empresas de biocombustibles de mayor tamaño. Santa Fe tiene prácticamente el 80% de la capacidad de procesamiento de biodiésel de soja”. Julio Calzada presentó así la posición de la Bolsa de Comercio de Rosario ante las comisiones del Senado.

“Fuimos el quinto productor mundial de biodiésel y el tercero en base a soja. Hoy, de los 4 millones de toneladas de capacidad de molienda, está en el millón. El mundo eleva los cortes al 15% en Brasil o Indonesia al 50%”, repasó.
Pidió “el máximo corte obligatorio” no sólo para el aceite de soja sino para el etanol. Pero aseguró que “por estatuto” la BCR apoya el “libre mercado”, lo que diferenció la postura institucional de la norma impulsada por la provincia. “El libre mercado permite los menores precios posibles”, sostuvo, aunque pidió “contemplar” la situación de “las empresas que están operando”.
Los grandes “de afuera”
“Cuidado con poner topes de precios bajos”, dijo Claudio Molina, analista de energías renovables. Ejemplificó con el etanol de maíz de Estados Unidos o el etanol de caña de Brasil, jugadores de magnitud inalcanzable para la producción en el país.

“Si la Secretaría de Energía hace un uso arbitrario en cómo se define el tope. Si lo fijan bajo y nadie puede ofertar, se abren las importaciones. Y una vez que se abren las importaciones… no se para más la ola”.
El analista se expresó en acuerdo con el proyecto de Santa Fe, que plantea elevar el corte del biodiésel hasta 20%, licitando por separado un 60% del cupo para las “integradas” y un 40% para las mejores ofertas de las Pymes.
Tomás Lorda, vicepresidente de ENRESA, La Pampa, subrayó que los grandes actores "estaban para la exportación y para el mercado interno estaban las pymes", en el vigente esquema que impulsara Máximo Kirchner. "Claramente todos los proyectos tienden a que nuestro sector desaparezca totalmente”, denunció.

Marcelo Lewandowski, senador por el PJ santafesino, afirmó que “hay mercado para todos” y recordó que existe “una ley vigente hasta el 2030”, por lo que “los que invirtieron tienen que tener seguridad jurídica”.
Advirtió que “las mal llamadas Pymes, porque algunas han crecido mucho”, son empresas expuestas en un nuevo esquema liberalizado a “cerrar sus puertas” en “pueblos con serias preocupaciones” con gente que “se puede quedar sin trabajo”. Planteó abordar la ley observando costo económico y matriz social.
El reclamo de Casfer
La Cámara Santafesina de Energías Renovables (CASFER) expuso una respuesta técnica crítica frente al proyecto de ley de Bullrich.
Contradicción en la Neutralidad Tecnológica y Discriminación: El sector sostiene que el Gobierno Nacional invoca principios de "libre competencia", pero el proyecto protege legalmente al bioetanol de caña de azúcar con un mercado cautivo

En contraste, el biodiésel independiente queda expuesto a una competencia desigual frente a empresas integradas y petroleras, sin mecanismos de asignación equilibrada
El "Mito" de la Competencia Perfecta: CASFER argumenta que el mercado de biodiésel no está atomizado, sino que es un oligopolio bilateral con oferta y demanda concentradas en pocos grupos
Según el documento, eliminar las regulaciones actuales no aumentará la competencia, sino que acelerará la concentración económica y la desaparición de los productores independientes.
Análisis Fiscal Incompleto: Se critica que el Poder Ejecutivo solo considera el costo fiscal bruto (pérdida por impuestos a combustibles) al rechazar mayores cortes de biocombustibles.
Los argumentos señalan que se omiten beneficios clave como el ahorro de divisas por sustitución de importaciones de gasoil, la generación de empleo y la recaudación indirecta por mayor actividad industrial.
Valor Estratégico de la Sustitución de Importaciones: Carsfe enfatiza que cada litro de biodiésel reemplaza gasoil importado, por lo que el aumento del corte obligatorio (del 10% al 15%) debe verse como una política de soberanía energética y fortalecimiento de la balanza comercial, y no solo como una cuestión sectorial.
Inconsistencia con la Libertad Económica: El documento concluye que la libertad económica se está aplicando de manera selectiva.








