La industria nacional de Argentina quedó a un paso del 60% de su operatividad. Así lo indicó el informe publicado este martes por el INDEC. El nivel general durante abril se ubicó en 59,9%; una mejora interanual frente al 58,6% registrado en el mismo mes de 2025, pero apenas suma 0,1 puntos respecto de marzo, cuando había marcado 59,8%.
La industria nacional sigue debajo del piso del 60% en la utilización de sus plantas
La medición llegó al 59,9% en abril, apenas una décima por encima de marzo. Aunque mejoró frente al mismo mes de 2025, el indicador sigue lejos de los niveles de 2023 y confirma una recuperación industrial todavía partida entre sectores que traccionan y ramas que permanecen cerca de la ociosidad.

La foto en el cuarto mes del año tiene una doble lectura. Por un lado, se trata del mejor registro desde octubre del año pasado, cuando el indicador había llegado al 61%. Por otro, confirma que la industria sigue operando con un nivel bajo de uso efectivo de sus plantas, todavía 9 puntos por debajo de abril de 2023 y lejos del promedio que exhibía antes del cambio de gobierno.

La capacidad instalada mide cuánto del potencial productivo está efectivamente en uso. No mide sólo producción. También permite ver si las fábricas trabajan cerca de su límite o si mantienen máquinas, turnos y líneas productivas sin aprovechar.
En ese sentido, el dato de abril no alcanza para hablar de una recuperación. La actividad logró salir del pozo del verano, pero no consiguió superar el umbral simbólico del 60%. Sigue, además, bastante por debajo de los niveles de utilización que el sector mostraba entre 2021 y 2023.
La secuencia deja una señal incómoda para el relato oficial. Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, la industria opera en promedio varios puntos por debajo del nivel registrado entre enero de 2021 y noviembre de 2023. El dato de abril mejora frente a 2025, pero no recompone la brecha abierta con 2023.
Sectores para arriba
Como viene ocurriendo en las últimas mediciones, el promedio general fue sostenido por algunos bloques específicos. El INDEC detalló que los sectores con niveles de utilización superiores al promedio fueron refinación del petróleo, con 86,8%; industrias metálicas básicas, con 73,4%; sustancias y productos químicos, con 69,9%; papel y cartón, con 67,3%; y productos alimenticios y bebidas, con 60,4%.
La refinación del petróleo volvió a quedar en la parte más alta del tablero. El informe señaló que ese bloque presentó un nivel de utilización de 86,8%, superior al 83,9% de abril de 2025, “a partir del mayor nivel de procesamiento de petróleo crudo”.

También hubo una mejora fuerte en industrias metálicas básicas. El bloque alcanzó 73,4%, contra 63,9% de un año atrás. En este punto, el organismo remarcó que, según datos de la Cámara Argentina del Acero, “la producción de acero crudo presenta un aumento interanual de 18,4%”.
El caso de sustancias y productos químicos tiene una lectura particular. El indicador llegó a 69,9%, muy por encima del 59% de abril de 2025. El INDEC aclaró que esa comparación está atravesada por un efecto base: el año pasado, “la actividad del polo petroquímico de Bahía Blanca estuvo afectada por los efectos de las inundaciones que sufrió la localidad en marzo de 2025”, lo que provocó falta de suministro de gas natural en plantas petroquímicas clave.

Productos alimenticios y bebidas, en tanto, quedó apenas por encima del promedio general, con 60,4%. El dato muestra que uno de los bloques de mayor peso logró sostenerse cerca de la línea media, aunque sin empujar un salto más claro del conjunto.
Sectores hacia abajo
La otra mitad del cuadro muestra por qué el nivel general sigue sin despegar. Varias de las ramas más vinculadas con el mercado interno, el consumo durable, la inversión productiva y el empleo industrial extendido siguen demasiado abajo.

Debajo del promedio quedaron edición e impresión, con 58,5%; productos minerales no metálicos, con 54,8%; productos del tabaco, con 49,2%; industria automotriz, con 46,5%; metalmecánica excepto automotores, con 42,7%; productos de caucho y plástico, con 42,4%; y productos textiles, también con 42,4%.
La metalmecánica volvió a ser el punto más sensible. El INDEC la definió como la “principal incidencia negativa”. El bloque, excluida la industria automotriz, operó al 42,7%, por debajo del 49,3% de abril de 2025. La explicación oficial fue directa: ese retroceso estuvo “relacionado principalmente con los menores niveles de producción de maquinaria agropecuaria y de aparatos de uso doméstico”.
El informe agrega dos datos que completan el cuadro. Según el IPI manufacturero, “la fabricación de maquinaria agropecuaria presenta una disminución interanual de 29,7%”, mientras que “la fabricación de aparatos de uso doméstico registra una caída de 26,9%” para la misma comparación.
La industria automotriz tampoco ofreció una señal sólida. En abril utilizó el 46,5% de su capacidad instalada, diez puntos por debajo del 56,8% de abril del año pasado y también por debajo del registro de marzo. Textiles y caucho y plástico quedaron aún más abajo, ambos en torno al 42%, un nivel que marca un uso muy limitado del potencial fabril.








