Un informe del Ieral -Fundación Mediterránea- convalidó la necesidad de inversión para “un proceso de crecimiento sostenido”, pero cuestionó la iniciativa del Súper Rigi de la administración Milei como “una estrategia con limitaciones”.
Análisis crítico sobre las potencialidades y los riesgos que puede generar el “Súper Rigi”
El Ieral advierte eventuales distorsiones macroeconómicas, en particular un tipo de cambio apreciado por ingreso masivo de divisas gracias a beneficios diferenciales que impactan negativamente en sectores que ya operan en el país y generan mano de obra.

El proyecto de ley del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en nuevas industrias se remitió a Diputados a fines de mayo. Fue girado para su análisis a un plenario de comisiones integrado por Presupuesto y Hacienda, Industria, y Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva.
El objetivo de este régimen es atraer inversiones superiores a los US$ 1.000 millones en estas áreas para generar rápidamente producción, empleo y exportaciones en nichos que hoy son inexistentes en Argentina.

La estrategia del oficialismo en la Cámara baja es acelerar el dictamen de comisión para dejar el proyecto listo para ser llevado al recinto. Se apunta a convocar a una sesión ordinaria a finales de junio con el objetivo de obtener la media sanción y girarlo al Senado.
Discrecionalidad
El informe critica la creación del Súper RIGI principalmente porque considera que mejorar el RIGI existente es una alternativa superior a la de sumar un nuevo régimen especial de excepción.
Las razones fundamentales son el aumento de la complejidad y discrecionalidad (nuevas "capas de excepciones" incrementan los costos administrativos tanto para el Estado como para las empresas) y reglas complejas generan mayores riesgos de desvíos.
El Ieral observa que al permitir que los grandes inversores operen bajo condiciones especiales, se generan "señales ambiguas" que pueden reducir la presión política para avanzar en las reformas estructurales necesarias para toda la economía. Sostiene que los regímenes especiales no deben sustituir la mejora del marco institucional general.
Además apunta una “inequidad horizontal” por cuanto el régimen profundiza las desigualdades entre las empresas que califican para los beneficios y el resto de la producción, que sigue lidiando con distorsiones sistémicas.
Esto -sostiene- incentiva a las empresas a destinar recursos para "lograr calificar" (reestructurando proyectos o buscando etiquetas regulatorias) en lugar de enfocarse en la productividad.
El mal holandés
Para el Ieral -en coincidencia con advertencias como la del economista Juan Carlos de Pablo- existen riesgos macroeconómicos de apreciación cambiaria por la eventual entrada masiva de divisas por estos proyectos, que podrían provocar una apreciación del tipo de cambio real.
El fenómeno conocido como “mal holandés” perjudicaría a los sectores que no califican para estos regímenes, como las industrias urbanas mano de obra intensiva, afectando el empleo, ya impactado por los retrasos relativos en sectores como construcción y consumo masivo.

Además añade el Ieral que gran parte de lo que se busca con el Súper RIGI podría lograrse mediante ajustes en el diseño del RIGI original, centrándose en potenciar las ventajas comparativas del país (como energía barata o clima para centros de datos) en lugar de simplemente agregar más exenciones impositivas.
Industrias del futuro
Los sectores de las denominadas "industrias del futuro" que se verían beneficiados por el Súper RIGI son aquellos definidos como "nuevas actividades económicas" que actualmente no se desarrollan en el país o que se encuentran en una etapa experimental o piloto.

El Ieral ensaya ejemplos específicos de estos sectores, entre los que incluye la Inteligencia artificial (IA) con proyectos vinculados al desarrollo y aplicación de esta tecnología; desarrollo y fabricación de semiconductores avanzados y manufactura a gran escala de barterías de litio.
A la lista añade el almacenamiento de energía con nuevas tecnologías destinadas a este fin; la industria aeroespacial con proyectos de nueva generación dentro de este rubro y la infraestructura tecnológica y digital: prestaciones de servicios e infraestructura digital estratégica que tengan un impacto transformador en la estructura productiva nacional.








