La cercanía de las fiestas de fin de año abre expectativas de una mayor actividad comercial, aunque todavía no hay señales claras de una recuperación sostenida. La encuesta de tendencia de negocios muestra un panorama de cautela entre comerciantes e industriales, con algunas perspectivas favorables en determinados indicadores, pero también con dificultades vinculadas a la demanda y las ventas.
¿Las fiestas salvarán las ventas? Qué esperan comerciantes e industriales para fin de año
El economista Germán Rollandi analizó los resultados del relevamiento y advirtió que, pese a algunas señales alentadoras en el comercio, la debilidad de la demanda y la incertidumbre económica mantienen las expectativas de recuperación bajo cautela.

El economista Germán Rollandi analizó los resultados del relevamiento y señaló que, si bien aparecen algunas señales de mejora, el escenario general continúa marcado por la incertidumbre y la falta de grandes cambios en la actividad.

Industria: pocas señales de mejora
Las perspectivas del sector industrial siguen siendo desfavorables para los próximos meses. Según explicó Rollandi, la mayoría de los empresarios consultados espera una caída del volumen de producción, pese a una leve mejora del indicador respecto de agosto.
El repunte estuvo relacionado con una recuperación parcial de la cartera de pedidos, ya que algunas empresas comenzaron a recibir nuevas solicitudes de sus clientes. Sin embargo, la mejora todavía no alcanza para revertir la tendencia. “Lo que vemos es que el indicador repuntó levemente respecto al dato de agosto, pero sigue en terreno negativo”, señaló el economista.

La evaluación de la situación empresarial también refleja dificultades: el 11% de los industriales espera una mejora durante los próximos tres meses, mientras que el 15% anticipa un empeoramiento. De acuerdo con Rollandi, este es el registro más bajo de la serie iniciada en enero de 2025.
La principal preocupación es la debilidad de la demanda interna, seguida por la competencia de los productos importados, la incertidumbre económica y los problemas financieros.
Comercio: expectativas por las fiestas
En el sector comercial, las perspectivas muestran algunos matices. Aunque más del 37% de los comerciantes calificó como mala su situación actual y solo el 6% la consideró buena, los supermercados y autoservicios mayoristas mantienen expectativas algo más favorables para los próximos meses.
Según los datos expuestos por Rollandi, el 22% de los empresarios de este segmento espera una mejora de la situación comercial, frente a un 6% que prevé un empeoramiento.

La proximidad de las fiestas aparece como una oportunidad para impulsar las ventas, en un período clave para el comercio, que busca mejorar sus resultados y compensar la caída de la actividad registrada durante el año. “La expectativa siempre está en el comercio de que fin de año salve un poco las cuentas y permita mejorar un poco situación de caída”, explicó el economista.
Otro indicador alentador es la intención de reponer mercadería. El 17% de los comerciantes espera aumentar los pedidos a sus proveedores, frente a un 10% que anticipa una reducción. “Vemos levemente que los stocks se fueron vendiendo, mal, lento, poco, pero se fueron vendiendo”, sostuvo Rollandi.
Demanda y costos, entre las preocupaciones
Pese a esas señales, la recuperación de las ventas todavía enfrenta obstáculos. El 68% de los comerciantes identifica a la demanda como su principal problema, mientras que los costos laborales y el financiamiento también condicionan la actividad.
A esas dificultades se suma una competencia cada vez más intensa entre los propios negocios, en un contexto en el que las ventas no terminan de recuperarse.
La situación financiera también genera preocupación: el 9% de los comerciantes la considera buena, frente a un 26% que la califica como mala. Si bien el costo del financiamiento perdió peso entre los problemas señalados, las restricciones económicas siguen limitando las posibilidades de crecimiento.
Empleo: señales de estabilidad
Uno de los indicadores que presenta una evolución más favorable es el empleo. En la industria aumentó la proporción de empresas que prevé mantener o incrementar su plantilla, lo que representa la primera recuperación del indicador después de 14 meses en terreno negativo.
Para Rollandi, esta tendencia sugiere que, aunque no se espera un aumento significativo de la producción, tampoco se anticipa una caída generalizada del empleo en el corto plazo. “Las perspectivas son negativas, no va a haber mayor producción, pero tampoco va a haber una caída del empleo, por lo menos el sector industrial”, sostuvo.
En el comercio también predominan las expectativas de mantener las dotaciones actuales, aunque la evolución dependerá de cómo se comporten las ventas durante los próximos meses.
Inversiones en pausa
El contexto económico y político lleva a muchas empresas a postergar decisiones importantes. En lugar de avanzar con nuevas inversiones o cambios en sus estructuras, los empresarios prefieren esperar definiciones sobre el rumbo económico. “En esta incertidumbre, mejor no tomar decisiones”, resumió Rollandi.
El economista consideró que las exportaciones podrían aportar cierto impulso a la industria, aunque por ahora no hay elementos suficientes para anticipar un cambio significativo en el panorama general.
También mencionó la aprobación del presupuesto y la capacidad para avanzar con las medidas previstas para el próximo año como factores que podrían influir en las decisiones del sector privado. “Vamos a esperar a ver qué es lo que mueve el Gobierno primero”, afirmó.
Un cierre de año con cautela
La encuesta de tendencia de negocios refleja que comerciantes e industriales transitan los últimos meses de 2026 con expectativas moderadas. Mientras el comercio deposita parte de sus esperanzas en las ventas de las fiestas, la industria continúa enfrentando dificultades para recuperar su producción.
Las señales vinculadas a la reposición de mercadería y la estabilidad del empleo aportan algunos elementos favorables, aunque todavía no permiten hablar de una recuperación consolidada. “Puede ser que las exportaciones empujen un poquitito más al tema industrial, pero lo que estamos viendo es justamente la misma situación”, cerró Rollandi.
Por ahora, el escenario apunta a una actividad relativamente estable, sin grandes avances ni un deterioro generalizado. La evolución de la demanda y las definiciones económicas de los próximos meses serán determinantes para saber si las expectativas de fin de año logran traducirse en una mejora concreta de las ventas.










