Los principales dirigentes de la Unión Industrial Argentina le expresaron al ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, sus preocupaciones por “la demora en la reactivación” que afecta a vastos sectores del tejido industrial, en particular a las pymes e insistieron en señalar las que consideran “distorsiones en materia tributaria, financiera, logística y laboral” que impiden un mejor desempeño de la actividad.
La UIA le expresó a Caputo sus preocupaciones por la “demora en la reactivación”
La cúpula de la entidad describió el panorama del sector y propuso medidas para fomentar la actividad. Plantearon la posibilidad de alcanzar un nuevo consenso fiscal entre la Nación, las provincias y los municipios para la baja de impuestos para la industria. Volverán a reunirse en los próximos 60 días.

Lo hicieron en un encuentro que se desarrolló en el ministerio de Economía de la Nación, el tercero en los últimos seis meses y por la entidad gremial empresaria participaron el presidente, Martín Rappallini, David Uriburu, Rodrigo Pérez Graziano, Luis Tendlarz y Eduardo Nougués los que, según la información que se difundió institucionalmente, “analizaron la situación actual de la industria y avanzaron sobre una agenda vinculada a la competitividad y el desarrollo productivo”.

Una de las propuestas novedosas puestas sobre la mesa de discusión por parte de los dirigentes industriales en materia tributaria es que, en un contexto de reducción gradual de impuestos acompañada por la consolidación fiscal, la generación de recursos y el crecimiento económico” se discuta la posibilidad de alcanzar “un nuevo consenso fiscal entre la Nación, las provincias y los municipios para la baja de impuestos para la industria, a fin de darle mayor competitividad”.
“La UIA describió el panorama actual de la actividad industrial, y expuso su preocupación por la demora en la reactivación de algunos sectores -lo que afecta a la industria en general y especialmente a las PyMEs-, así como también en las distorsiones que persisten para la actividad productiva en materia tributaria, financiera, logística y laboral. La reducción gradual del costo argentino es fundamental para que los sectores que compiten globalmente puedan desarrollarse en igualdad de condiciones y sostener inversión, empleo y crecimiento”, dice el comunicado de prensa de la entidad.

En este contexto, los dirigentes de la UIA presentaron una serie de propuestas para “fomentar la actividad, facilitar el financiamiento de las PyMEs y morigerar la presión impositiva”, además de “una agenda específica orientada a aliviar la situación financiera de las industrias, que incluyó la suspensión de embargos y ejecuciones fiscales, la ampliación de herramientas de reducción de contribuciones patronales para sectores en crisis y la postergación del pago de contribuciones patronales para economías regionales.
Finalmente, los dirigentes de la UIA destacaron una vez más que la industria “es un sector transable” que compite con todas las empresas del mundo en condiciones que no son iguales al resto de los países lo que los pone en desventaja e insistieron con el esfuerzo que el sector viene realizando “para adaptarse a las nuevas condiciones de competencia internacional”, uno de los cuales es la absorción de parte de los costos de producción ya que desde enero de 2024 a marzo de 2026, la inflación en los productos de la industria fue de 134,6%, mientras que el IPC promedio alcanzó el 221,5%.








