Con el riesgo país en caída, el Gobierno reordena la agenda económica
La Casa Rosada celebró el mejor registro en ocho años, combinado con dólar oficial en mínimos de dos meses y la continuidad de compras del BCRA. En el corto plazo, el foco pasa por transformar la estabilidad financiera en impulso para una actividad que no termina de despegar.
Milei y Caputo se entusiasman con el buen clima financiero y busca que se traduzca en un repunte de la actividad económica.
El riesgo país perforó los 500 puntos por primera vez en casi ocho años y el Gobierno lo interpreta como una validación de la gestión, que da impulso a la agenda económica ante la necesidad de transformar la estabilidad en impulso para una actividad que no termina de despegar.
En Casa Rosada salieron a celebrar tres datos que se alinearon durante las últimas jornadas: riesgo país en mínimos desde 2018, dólar oficial en el valor más bajo de los últimos dos meses y una racha de compras del Banco Central que empujó las reservas brutas al nivel más alto desde 2021.
En ese marco, el frente financiero tiene por delante una licitación clave para renovar vencimientos en pesos, la visita del FMI prevista para febrero y un vencimiento de intereses con el organismo por US$ 824 millones el 1° de febrero.
494 puntos y festejo en redes
Este martes, el riesgo país cerró en 494 puntos básicos. En lo que va de enero, el índice que mide el JP Morgan acumula un descenso cercano al 13,5%. Es el nivel más bajo desde junio de 2018, cuando el indicador marcaba 487, gobernaba Mauricio Macri y Luis Caputo era ministro de Finanzas.
El presidente Javier Milei celebró el dato desde Mar del Plata, en medio de su segunda parada del “tour de la gratitud”, y lo hizo como suele hacerlo: en X, con foto incluida y una frase en mayúsculas dedicada a su ministro de Economía: “EL MEJOR DE TODOS LOS TIEMPOS. VIVA LA LIBERTAD CARAJO. GRANDE TOTO”.
Milei visitó a trabajadores de una famosa heladería en su recorrida por Mar del Plata.
En la misma sintonía, se sumó al festejo el jefe de Gabinete, Manuel Adorni: “El resultado de haber hecho lo que había que hacer. Fin”, y lo contrastó con los niveles de 2022, bajo la presidencia de Alberto Fernández, cuando el indicador llegó a tocar los 2.700 puntos.
El Gobierno ve en este dato, según la lectura de especialistas, un paso más en el regreso a los mercados internacionales a tasas atractivas, de cara a la necesidad de refinanciar vencimientos en el corto plazo. Aunque los análisis financieros advierten que para que eso suceda la referencia debería consolidarse en la zona de 450 a 400 puntos y ponen como ejemplo a Ecuador que esta semana colocó bonos por US$ 4.000 millones a una tasa anual de casi 9% logrando mejorar su perfil de vencimientos con recompras.
Señales en verde y tasas en la mira
Los analistas precisan que la caída del riesgo país es consecuencia directa de la suba de los bonos soberanos en dólares. Según las referencias del mercado, los Bonares llegaron a trepar hasta 2,08% (AL41D) y los Globales hasta 1,13% (GD41D) en la rueda del martes. Esa dinámica también tuvo correlato en acciones locales, tanto en la Bolsa porteña como en Wall Street, en un contexto internacional más calmo y con mejor flujo hacia activos emergentes.
La otra pata del relato oficial está puesta en el Banco Central. Este martes se hizo de otros US$32 millones y desde principios de año la autoridad monetaria ya suma compras por más de US$ 1.049 millones. La racha ininterrumpida de adquisiciones funciona para el equipo económico como señal de consistencia: a mayor capacidad de pago percibida, mejor precio de los bonos, menor riesgo país.
El tercer elemento es un tipo de cambio oficial prácticamente planchado. En el mercado mayorista, el dólar cerró el martes a $1.442,48, con una suba marginal diaria. En el Gobierno destacan que se ubica en su valor más bajo desde noviembre pasado y a una distancia de alrededor de un dígito (cerca del 8%) respecto del techo de la banda cambiaria vigente, ubicada en $1.559,78.
El secretario de Finanzas Alejandro Lew junto al Ministro de Economía Luis Caputo lanzaron la segunda licitación del 2026.
Con ese “combo”, la Casa Rosada tendría la mirada puesta en una eventual baja de tasas de interés. De acuerdo a las precisiones de quienes siguen el frente financiero, sería un paso gradual al que apunta Hacienda, con la idea de reactivar el crédito y empujar inversiones que se ven limitadas por el alto costo del financiamiento en pesos.
En esa línea, Milei ratificó en Davos el esquema de bandas cambiarias por considerarlas "educativas" y planteó que cualquier flexibilización se evaluará cuando se termine de absorber el excedente monetario y la inflación converja a niveles “internacionales”. "Dado que hemos fijado la cantidad de dinero y solamente emitimos contra nueva demanda, en algún momento la inflación local va a terminar convergiendo a la internacional. En ese momento habremos limpiado el money overhang y estaremos en condiciones de flotar libremente sin ningún tipo de problema, porque en el medio los agentes habrán aprendido", afirmó en una entrevista con Bloomberg desde Suiza.
Licitación y FMI a la vista
En el corto plazo, sin embargo, hay una prueba concreta: la Secretaría de Finanzas lanzó la segunda licitación del 2026, con el objetivo de renovar vencimientos por $9,4 billones. Se ofrecerán letras y bonos capitalizables en pesos y vinculados al dólar. La recepción de ofertas cierra este miércoles 28 de enero a las 15, y la liquidación será el viernes 30.
El Gobierno busca convalidar una tasa relativamente baja y mejorar el “rollover” luego de una primera licitación en la que renovó el 98% ($9,37 billones), pero con una suba marcada en la tasa. El mercado, otra vez, juega su parte, ya que la demanda de títulos y el costo al que se financie el Tesoro son señales que dialogan con el riesgo país y con la expectativa de tasas futuras.
Pese a la racha alcista del BCRA, el FMI analizará la acumulación de reservas netas que por el momento siguen en negativo. Foto: Archivo / REUTERS / Ken Cedeno.
A la vez, se sumará en febrero la visita del Fondo Monetario Internacional. Es la instancia de revisión del acuerdo firmado en abril de 2025, por el cual el Ejecutivo pidió una asistencia de US$ 20.000 millones. La variable que mira el organismo, y que condiciona la conversación, es el nivel de reservas del Banco Central.
En Davos, Caputo tuvo un encuentro con Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI. Ella destacó públicamente la “fuerte performance de la economía argentina” y ponderó el “progreso en la acumulación de reservas”. También dejó un mensaje: el seguimiento continuará.
El punto sensible, según se desliza en el propio oficialismo, es que la revisión técnica contemplará las reservas netas, que arrancaron el año negativas en torno de los US$ 16.000 millones. En ese escenario, en el mercado se estima que podría haber un “waiver” (perdón) a la luz de las compras de enero, mientras el calendario aprieta con el pago de intereses del 1° de febrero por US$ 824 millones.