Hay 3,7 millones de argentinos ocupados con ingresos que “no alcanzan”
Si se suman los desocupados, hay 5,2 millones de personas con problemas de ingresos. Los salarios evolucionan por detrás del costo de las canastas básicas y los bolsillos destinan más recursos a las tarifas: dos de los fenómenos que explican por qué Milei retrocede en la confianza de los consumidores.
Imagen ilustrativa. Son cada vez más los argentinos que buscan ocupación, tengan empleo o no. Crédito: Flavio Raina/Archivo El Litoral
El simple hecho de poseer un empleo es insuficiente para generar los ingresos indispensables en la Argentina. Es lo que se infiere de la proporción de trabajadores que buscan activamente otro puesto o más horas para mejorar sus recursos. Eso más de 1.482.776 “desocupados”, lo que equivale al 7,5% de la Población Económicamente Activa del país.
Datos del último informe del mercado laboral, INDEC/EPH
“La dificultad no radica únicamente en cuántas personas no tienen trabajo, sino también en cuántas, aun teniéndolo, necesitan trabajar más o mejorar su situación laboral”, advirtieron en un informe los analistas Laura Caullo y Federico Belich.
Los responsables de la sección Socio-Laboral del Ieral/Fundación Mediterránea señalaron que, de los 21 millones de ocupados en el país, más de 3,7 millones están en esa situación en la que “no alcanza” el trabajo “ni en cantidad de horas ni en nivel de ingresos”. Son 5,2 millones de argentinos con problemas de ingresos, si se suman los que no tienen empleo.
A marzo de 2026, la inflación interanual se ubica en torno al 33,1%, una cifra significativamente menor a la del año anterior. Sin embargo, los salarios han seguido dinámicas distintas según el sector: sector privado registrado, suba del 28,7% a 30%; sector público nacional cerca del 28,9% y sector Informal con una recuperación más significativa pero desde pisos comparativos muy bajos.
La escena resume la demanda creciente sobre el modelo de Milei, que más allá de la nominalidad de los ingresos deteriorados, exige más gasto de los bolsillos argentinos en servicios (tarifas que van abandonando subsidios), lo que achica el margen para comprar alimentos.
El último informe del Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), publicado el pasado jueves, muestra un escenario de fragilidad en las expectativas de los argentinos. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) registró una caída del 5,3% en marzo respecto al mes anterior, encadenando su segundo mes consecutivo a la baja (en febrero había caído un 4,7%).
La foto del trabajo en el país
Más allá del millón y medio de desocupados, de acuerdo con los datos correspondientes al cuarto trimestre de 2025, el mercado laboral argentino está compuesto por una Población económicamente Activa (PEA) de 22.544.130 personas.
Esta fuerza laboral contabiliza a una gran mayoría de “ocupados”, que suman 20.874.194 personas, lo que representa el 92,6% de la PEA. Pero a su vez este grupo se subdivide según su búsqueda activa de otro empleo.
Un mercado laboral condicionado por cantidad de desocupados y bajos ingresos.
Allí están los “no demandantes”, que son 17.133.539 personas (el 82,1% de los ocupados) que tienen trabajo. Dentro de esta categoría, el 61,0% (10.451.458 personas) se encuentra en el sector formal, mientras que el 39,0% restante (6.682.080 personas) pertenece al sector informal.
Pero en el mismo grupo están los “demandantes”: son 3.719.781 personas (el 17,8% de los ocupados) que, pese a tener trabajo, buscan activamente otra ocupación. Este segmento refleja una presión sobre el mercado laboral y se compone por ocupados demandantes (1.961.339 personas o 52,7%) y subocupados demandantes (1.758.442 personas o 47,3%).
La “presión laboral” en provincias
Según los analistas del Ieral, Santa Fe está entre las provincias con centros urbanos importantes que presentan “niveles intermedios” de presión en la demanda laboral. La provincia registra un 20,7% (14,7% de ocupados demandantes y 6,1% de desocupados), mientras que CABA se ubica en el 18,6% (13,8% de ocupados demandantes y 4,8% de desocupados).
Córdoba es el distrito con mayor presión del país, alcanzando el 35,4% de su PEA (compuesto por un alto 26,6% de ocupados demandantes y un 8,8% de desocupados). Tucumán se ubica en segundo lugar con un 34,2%; allí está la mayor proporción de ocupados demandantes de toda la Argentina (28,6%), sumado a un 5,6% de desocupación
Córdoba es la provincia con mayor desocuados y ocupados que demandan más ingresos.
Le siguen con niveles altos Santa Cruz (27,7%), Mendoza (27,5%), La Pampa (26,8%) y la provincia de Buenos Aires (26,2%, conformada por un 16,8% de ocupados demandantes y un 9,4% de desocupados).
Formosa registra el nivel más bajo del país con apenas un 4,5% de presión total (siendo un 3,3% desocupados). Otros distritos con cifras de un solo dígito son Neuquén con un 5,5% (3,2% ocupados demandantes y 2,3% desocupados), Entre Ríos con un 8,5% y San Luis con un 9,8%.