La Química que muchas veces parece encerrada en un laboratorio, entre fórmulas, tubos de ensayo y tablas periódicas, busca salir a la comunidad y conectarse con la vida cotidiana de la gente. Ese es uno de los desafíos que asumieron 9 estudiantes de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral (FIQ-UNL), que acaban de convertirse en protagonistas de un hecho inédito para el país: integran el primer “International Student Chapter” de la American Chemical Society (ACS) en una universidad argentina.
Estudiantes de UNL se suman al proyecto de una prestigiosa institución mundial de Química
Son los primeros en Argentina en formar un capítulo internacional de estudiantes de la American Chemical Society. Buscan acercar la química a la comunidad y generar vínculos con universidades de otros países.

La iniciativa vincula a estudiantes de Ingeniería Química, Licenciatura en Química y Profesorado en Química con una de las sociedades científicas más reconocidas del mundo, que reúne a investigadores, docentes y estudiantes y desarrolla actividades de formación, divulgación, investigación y vinculación científica a nivel internacional.
Para la facultad, la incorporación representa además una nueva instancia de internacionalización y una oportunidad para que sus estudiantes puedan relacionarse con jóvenes de universidades de distintos países, participar de workshops, acceder a capacitaciones y desarrollar proyectos conjuntos.
La decana de la FIQ, Laura Gutiérrez, explicó que la creación del "chapter" (capítulo, en español) comenzó a tomar forma en mayo, luego de una actividad organizada en la UNL con representantes de la ACS. Allí, además de abordar cuestiones vinculadas con la publicación de trabajos científicos en revistas de alto impacto, se presentó la posibilidad de conformar capítulos internacionales de estudiantes.
Gutiérrez indicó que la propuesta encontró rápidamente un terreno fértil en una facultad que ya tiene una fuerte trayectoria en internacionalización, extensión y divulgación científica. “Lo lindo es que trabajan los estudiantes y forman un pequeño consorcio”, explicó a El Litoral. La estructura contempla distintos roles -presidencia, vicepresidencia, secretaría, tesorería y vocalías-, pero son los propios alumnos quienes proponen y llevan adelante las actividades.

El grupo de estudiantes está integrado por Alejo Rosales, presidente; Carola Aguillón Basabilbaso, vicepresidenta; Máximo Luder, secretario general; Manuel Aveill, tesorero; y Gonzalo Urgorri, Sofía Analuz Bersani, Julia Hsu, Agustín Cavallero y Exequiel Rambaud, como vocales. En tanto, las docentes Romina Biotti y Paola Quaino son las tutoras del proyecto.
Primera del país
La propuesta fue presentada por la UNL a la ACS y recibió la aprobación formal el 8 de junio. Así, la Facultad de Ingeniería Química se convirtió en la primera institución universitaria del país en contar con esta representación internacional.
Para la decana, el desafío excede el reconocimiento institucional. “No se queda aquí”, resumió al destacar la posibilidad de interactuar con instituciones y estudiantes de otros países y, al mismo tiempo, comenzar a pensar qué puede aportar la Argentina a la divulgación y promoción de la ciencia.
Química en lo cotidiano
El abanico de actividades que propone la American Chemical Society es amplio. Los estudiantes podrán organizar acciones de vinculación con la comunidad científica y con la sociedad en general, encuentros con investigadores y divulgadores, propuestas de inclusión y proyectos de innovación.

Uno de los objetivos inmediatos del grupo es que la química pueda ser entendida como parte de la vida cotidiana y no como una disciplina reservada para especialistas. Máximo Luder, secretario general del Chapter, contó que una de las primeras actividades que desarrollarán es una actividad en la Feria del Libro, “utilizando la tabla periódica como herramienta para acercar la química a personas de todas las edades”.
La idea es explicar qué información contiene la tabla y, sobre todo, mostrar la relación entre sus elementos y los objetos y fenómenos que forman parte de la vida diaria. Un ejemplo sencillo es la sal de mesa: sodio y cloro, dos elementos que aparecen en la tabla periódica, forman un compuesto que todos conocen y utilizan cotidianamente.
“Queremos que no vean la química como algo lejano, sino que se pueda hacer un acercamiento de que tu día a día tiene química”, explicó Luder. La actividad tendrá un formato interactivo y lúdico, con la intención de que chicos, jóvenes y adultos puedan participar y descubrir que detrás de muchos elementos de la vida cotidiana hay conceptos químicos que pueden comprenderse de manera sencilla.
Otro de los objetivos que más entusiasma al grupo apunta a "acercar la química a comunidades que tienen mayores dificultades para acceder a este tipo de conocimientos, entre ellas, a personas con discapacidad", dijo el estudiante universitario.
Internacionalización
La dimensión internacional es uno de los aspectos que valoran desde la FIQ. Los estudiantes podrán interactuar con capítulos de otros países y participar de workshops (este año se hace en Puerto Rico) destinados a compartir experiencias y conocer las distintas realidades de la enseñanza y la divulgación de la química. La intención es que esas experiencias puedan incluso traducirse en actividades conjuntas.

“También existen propuestas de innovación global, en las que los diferentes Student Chapters pueden presentar proyectos y competir con grupos de otras universidades del mundo. Esto tiene que ver con la formación del recurso humano, con una interacción con otra sociedad y otra cultura”, destacó Paola Quaino, una de las tutoras del proyecto.
La FIQ ya tiene además una experiencia previa de intercambio con estudiantes internacionales que puede favorecer este proceso. Incluso, una estudiante vinculada al Chapter de Colombia que actualmente realiza su doctorado en Santa Fe puede aportar al grupo su experiencia y nuevas ideas para el desarrollo de las actividades.
Aunque el Chapter tiene una estructura formal de 9 estudiantes, la participación no está cerrada a ellos. “Cualquier estudiante que quiera participar como colaborador y sumarse a las propuestas lo puede hacer. Además, a medida que algunos de los integrantes actuales avancen hacia su graduación, la estructura permitirá incorporar nuevos estudiantes y que quienes ya participan puedan asumir diferentes roles a lo largo del tiempo”, explicó la decana.










