El documental relata la historia de Elma Pelozo, la madre de Gabino Ruiz Díaz, un soldado argentino que perdió la vida en la Guerra de Malvinas. Después de 37 años, gracias a la Fundación No me Olvides, pudo viajar a la isla para visitar la tumba de su hijo en el Cementerio de Darwin, sitio donde había permanecido como “Soldado argentino solo conocido por Dios”. La película también relata la experiencia de la madre al conocer a Geoffrey Cardozo, un coronel británico famoso por ayudar a identificar los restos de soldados argentinos en el Cementerio Militar Argentino en las Islas Malvinas. Se cumple uno de los sueños de Elma, conocer a la última persona que vio a su hijo antes del entierro.