Hace poco más de cuatro décadas, el 17 de agosto de 1982 subía a escena, en la sala del Teatro Olimpia de Buenos Aires, “La malasangre”, de Griselda Gambaro. Trataba temas como el autoritarismo, el miedo, la represión, la violencia contra la mujer, el deseo, el olvido y la memoria. Ambientada en tiempos de Juan Manuel de Rosas, es la historia de un amor que choca con las costumbres, los prejuicios y el “deber ser”, donde la protagonista tiene que alcanzar su identidad y libertad en un contexto adverso.



































