“El guerrero del camino” (1981) y “Más allá de la cúpula del trueno” (1985) son los capítulos que más resonancias encuentran en el imaginario colectivo, pero es la primera entrega de la saga (“Mad Max”, 1979) donde se encuentra el origen de todo el fenómeno cultural que vendría después. Esta película de bajo presupuesto (costó apenas 350.000 dólares y recaudó varios millones) representa tanto un divertimento repleto de adrenalina, como un intento de describir el estado de las cosas en el caótico mundo del ocaso de los ‘70. Es que, como señaló Pablo Cappana, “el futuro suele ser una excusa para establecer una crítica del presente”.
































