“The Marvelous Mrs. Maisel” narra la vida de Miriam “Midge” Maisel (interpretada por Rachel Brosnahan), una mujer judía oriunda de Nueva York que, de acuerdo a los paradigmas de la época, parece tener su vida cuanto menos resuelta. Transcurre sus días sin mayores pretensiones más que las de un ama de casa de los años 50, siempre obediente y atenta a los requerimientos de su marido e hijos. Su núcleo familiar es muy unido –características en las que se suele poner el acento cuando se retratan familias judías– teniendo una relación estrecha con sus padres y suegros. Toda esa aparente calma implosiona cuando su esposo Joel le comunica que la dejará por su secretaria. Inundada por la ira y el alcohol, Midge terminará esa noche en el escenario del café “Gaslight” hablando sin filtro, pero con mucho ingenio, de las intimidades y miserias de la pareja, improvisando una suerte de show de stand up. La protagonista descubrirá así su pasión por la comedia, actividad que servirá como punto de partida para un viaje de autodescubrimiento en el que Midge desafiará las expectativas sociales de la época abriéndose paso en la industria del entretenimiento con una mezcla irresistible de valentía e inteligencia.