“Una vez en un bar de Madrid, pedí un gintonic y el mozo me respondió: ‘Pero no era que usted no tomaba más?’”. La anécdota la cuenta el actor Enrique Pinti y se refiere a su participación en “Esperando la carroza”, donde interpreta a Felipe, el primo alcohólico de los hermanos Musicardi. Es que el film de Alejandro Doria, estrenado el 6 de mayo de 1985, se convirtió en un fenómeno que trascendió el tiempo. Tanto que sus frases (“Tres empanadas que le sobraron de ayer para dos personas”, “menos mal que la charlatana de al lado me imita en todo, yo hago puchero, ella hace puchero, yo hago ravioles, ella hace ravioles”) ya forman parte del vocabulario nacional.
































