Después de una vida en las pasarelas, Ingrid Grudke buscó un desafío distinto durante la cuarentena. Dejó los vestidos de alta costura para volcarse al fisicoculturismo y se preparó para competir a nivel mundial. Fruto de su entrenamiento, el domingo dio un paso gigantesco en su debut en esta disciplina: llegó a la final del torneo IFBB European Fit Model championships.
































