“Malas Costumbres” cumplió 26 años al aire y lo celebró junto a sus oyentes con una propuesta especial fuera del estudio. El viernes, el programa de Sol Play encabezado por Juan Manuel “Negro” Velázquez trasladó su festejo a la Estación Belgrano, desde donde transmitió por aire y streaming, el envío estuvo engalanado por la actuaciones en vivo de Skamas y Diana Ríos, y el cierre a cargo de Grupo Trinidad.
“Malas Costumbres” celebró sus 26 años en la Estación Belgrano
El programa de Sol Play liderado por Juan Manuel Velázquez festejó su aniversario con una jornada especial, transmitiendo desde exteriores con las actuaciones de Skamas, Diana Ríos y Grupo Trinidad. El diálogo con El Litoral, el carismático conductor repasó su historia y las ganas de seguir adelante

Durante este último show, entre saludos de autoridades, auspiciantes, amigos y particulares que aprovecharon el receso del mediodía para disfrutar de la música, el conductor se hizo un tiempo para charlar con El Litoral sobre el desafío de estar más de medio siglo al aire, en diferentes medios y soportes pero con la misma identidad.

Recorrido
-¿Cómo estás viviendo estos 26 años de Malas Costumbres?
-En la locura de los amigos, de los clientes, de la gente que se acercó a la Belgrano; de los oyentes, que gracias a Dios en estos 26 años son muchos. Y feliz, porque ha acompañado todo, inclusive el tiempo. ¿Viste que teníamos lluvia? Es como que pum, se iluminó para que podamos festejar y seguir con estos primeros 26 años de Malas.

-Tiraron la casa por la ventana.
-Tiramos la casa por la ventana. En realidad ya estábamos fuera de la casa, y nos quedamos festejando: esta idea de poder salir, empezar a probar esto de las nuevas cosas: salir a la calle hoy en la Belgrano, en la previa un gran festival. Así que felices.
-Atravesaron un montón de años de vivencias: desde el empezar en radio, ahora transmitir por streaming, YouTube. Un montón de experiencias, hicieron televisión, ¿Qué se mantiene y qué fue cambiando de Malas Costumbres en todo este tiempo?
-“Malas” es un camino largo que (creo muchos lo saben) nunca tuvo un parate: desde el primer programa nunca hubo vacaciones, o un parate sin radio. De lunes a viernes siempre, mutando de horario y sumando.

Sumarnos a ATP, la tele fuerte en cable, hacer “Malas TV” en la madrugada. Cambiar de radios, llegar a Sol hace ya 14 años; hacer madrugada, sumar Telefe con “Verano Juntos”. Hacer madrugada en Aire de Santa Fe para quedarnos a la tarde; pasar a la tarde en Sol para después arribar a lo que buscábamos, que era la mañana en la radio de Santa Fe.
Y creciendo, porque aparecieron más amigos, más clientes; apareció el pibe, las obligaciones, las facturas. Apareció todo, llevándolo para poder llegar a la radio con las mismas ganas de siempre.
-¿Y cómo se hace para mantener las ganas a través de tanto tiempo?
-Creo que más que una explicación es algo que uno tiene. A la gente de los medios, pero sobre todo al que hace radio, nos pasa la misma cosa: llegás, pum, la luz de aire te cambia. Muchas veces digo que vamos de vacaciones o a alivianarnos de lo que nos espera afuera: vamos adentro de la radio y lo hacemos ahí.

Energía
-Hoy aniversario. ¿Cómo se sigue para adelante?
-Uhhh... ¿Sabés qué es duro? Cuando hoy te dicen “vamos por 26 años más” uno dice: “Pará, eso no es posible”. Pensás: “Pará, yo ya hice más radio de la que voy a hacer, ya tengo más años de radio que sin radio en la vida”. Y empezás a ver que algunos compañeros, compañeras tuyas no habían nacido cuando vos empezaste a hacer radio. Es duro.
Y ahí te cae la ficha y decís: “Bueno, iré a la radio el lunes con la mejor de las ganas, y la otra semana, y mientras tenga las ganas voy a hacer radio”. Y al revés también: “Voy a hacer radio mientras tenga las ganas, no voy a llegar a afanarla”.
-El público siempre acompañó, ¿cuál es la fórmula?
-Uh, lo que nos pasa con la gente, y sobre todo ahora que estamos a la mañana y que las noticias no son siempre las mejores, el condimento es tratar de hacerlo lo más llevadero posible; porque la realidad es la de todos igual.
Y bueno: llevarlo... no digo con alegría porque la realidad es dura; pero acompañarla con matices más coloridos y menos dramáticos.








